ÀNIMA BESSONA  

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Afijo nº. 15.064 BOUVIER DE BERNA  

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EL AGILITY Y EL BOYERO DE BERNA
LOS CONCURSOS DE BELLEZA Y LOS LABRADORES. VISIÓN PRÁCTICA I
LOS CONCURSOS DE BELLEZA Y LOS LABRADORES. VISIÓN PRÁCTICA II



PATOLOGÍAS LABRADOR


ALTERACIONES ESQUELÉTICAS

DISPLASIA DE CADERA



La displasia de cadera es la enfermedad de carácter hereditario mas conocida por propietarios,

criadores, y veterinarios, afectando a un gran numero de razas de tamaño medio y grande fundamentalmente. Los animales afectados presentan un desarrollo anómalo de la articulación coxofemoral, con una inadecuada coaptacion entre la cabeza del fémur y el acetabulo, causando un desgaste prematuro de los cartílagos articulares, este defecto en la conformación desencadena unos cambios de tipo artrítico causantes del cuadro sintomático de la enfermedad.

La etiología de la enfermedad es poligenica multifactorial, hay varios genes que van a determinar la estructura de la cadera (genotipo), pero estos genes se expresaran en mayor o menor medida según sea la influencia del medio ambiente (alimentación, ejercicio, hábitat, etc. ), de la interacción de estos dos factores (genotipo y medio ambiente), obtendremos como resultado un tipo concreto de cadera (fenotipo).

Las primeras dificultades estriban en saber que porcentaje de la enfermedad se debe a causas genéticas ( para la mayoría de los autores un 70 %) y que porcentaje a causas adquiridas. Para que un animal se encuentre afectado es imprescindible que posea una genética alterada en mayor o menor número de genes, estos genes se heredan por un complicado sistema de codominancia y penetrancia incompleta, que impide crear un modelo teórico fiable de la transmisión.

Al nacimiento todos los cachorros poseen caderas sanas, y es durante la fase de crecimiento cuando el animal predispuesto a padecer displasia, porque así esta escrito en su código genético, desarrollara la enfermedad en un grado mayor o menor dependiendo de las condiciones ambientales. La fase más crítica del crecimiento es desde los 3 meses hasta los 8, aunque se ha comprobado que la obesidad en cachorros de tan solo 2 meses puede ser casi determinante para la aparición de la enfermedad. En este corto periodo de tiempo deberemos cuidar al máximo los factores ambientales, por ejemplo, la nutrición y el ejercicio.

La nutrición es el factor más importante. Deberán evitarse dietas hipercaloricas que producirán perros con sobrepeso, este exceso de peso acentúa las sobrecargas en la articulación causando mayor desgaste de los cartílagos articulares y por tanto originando con mayor rapidez cambios artrosicos. Asimismo, se deben evitar también las dietas hiperproteicas, que van a producir unos altos índices de crecimiento que darán lugar a descompensaciones entre la formación de tejido óseo y el tejido muscular y de sostén al no crecer a la vez, el aumento de tejido óseo sin un soporte físico adecuado de tejido muscular y de sostén hace que se pierda estabilidad y se favorece el desgaste de los componentes cartilaginosos. Por supuesto que las dietas deficientes o desequilibradas son aun más perjudiciales, los Retriever son razas de crecimiento rápido, alcanzan su talla adulta hacia el año, por tanto, los requerimientos metabólicos durante la fase de crecimiento son muy altos, y cualquier descompensación alimenticia, tanto en proteínas como en energía y oligoelementos, puede ser crucial. Estos oligoelementos, que se encuentran en pequeñas cantidades en los alimentos, son los causantes de una adecuada osmolaridad del liquido sinovial, que protege y lubrifica las articulaciones evitando su desgaste, de ahí la importancia de un adecuado aporte de sodio, potasio, cloro, fósforo, magnesio, etc.

La aportación de ciertos suplementos ha suscitado mucha controversia. El primero en ser utilizado fue la vitamina C debido a que interviene en la biosíntesis del colágeno que formara el tejido conectivo de huesos y ligamentos, lo que favorece la formación de los distintos componentes que estabilizan la articulación.. El principal problema radica en establecer la dosis, ya que el perro es capaz de sintetizar por si mismo la vitamina C sin aporte exógeno, por lo que cualquier suplemento de esta se considera excesivo, y además no se encontró una relación causal entre dosis de vitamina C y menor índice de displasia de cadera. Sin embargo el uso de vitamina C ( en forma de ascorbato cálcico) y vitamina E ( en forma de tocoferol) como antioxidantes naturales si demuestra ser efectivo, ya que estabilizan la membrana celular e inhiben la síntesis de la prostaglandina PGE 2, que es la causante del dolor en los procesos artrosicos. Otros suplementos utilizados con gran éxito son el condroitin sulfato que es el principal precursor de los glicosaminoglicanos que componen la matriz del cartílago articular, agrupando moléculas de agua y permitiendo de esta forma la recuperación del cartílago cuando es sometido a presiones, también actúa sobre el oxido nítrico que se relaciona con procesos de muerte celular o apoptosis del condorcito. La glucosalina es otro de los componentes utilizado en los suplementos, es uno de los monosacáridos que forman los dimeros que constituyen el acido hialouronico, su función es aumentar la síntesis de glicosaminoglicanos, sobre todo en animales geriátricos donde la tasa de formación de estos se ve disminuida con la edad. Estos compuestos se utilizan tanto en la prevención como en el tratamiento de la displasia, lubrifican y nutren el cartílago y con ello evitan su erosión, y mantienen un volumen adecuado de liquido sinovial. La riqueza y concentración de estos compuestos, al igual que su posible origen animal, a partir de extracto de traquea de bovidos, o de la concha del mejillón verde ( Perna Canaliculum ), son factores importantes que deben ser tenidos en cuenta a la hora de decantarse por uno u otro de la gran variedad de compuestos comerciales. Las ultimas tendencias consisten en la suplementacion de la dietas comerciales de gama alta con estos condroitin sulfatos, de esta forma se enriquece la alimentación y se actúa mediante la prevención.

Respecto al ejercicio, hay una clara relación entre el desarrollo de displasia y la cantidad de masa muscular, cuanto mayor sea la musculatura del tercio posterior mas se estabiliza la articulación y menor será el grado de subluxacióo de las caderas. El ejercicio adecuado será mas bien de tipo anaerobico, con ejercicios cortos y explosivos, pero nunca forzando al perro. Los largos paseos quizá sean el ejercicio menos recomendable, ya que se crea poca masa muscular, y sin embargo supone un gran desgaste articular. La natación es el método mas adecuado ya que produce una hipertrofia muscular sin forzar en absoluto la articulación, puesto que el perro no ejerce cargas o presiones sobre las extremidades en ningún momento, además debemos añadir que es el ejercicio físico que más puede apasionar a un Retriever, lo realizara tantas veces como queramos y de la forma más complaciente.

Asimismo, cabe destacar otras pequeñas variables, entre otras el tipo de hábitat del perro; por ello, suelos deslizantes favorecen la laxitud articular al impedir que el perro se encuentre estable, también en los perros criados en perreras con cierta altura, puesto que se elevan sobre sus extremidades posteriores en su afán investigador ante cualquier ruido, posición que sobrecarga las articulaciones.

Control radiológico

La suma de los factores ambientales y los genes de nuestro perro darán lugar a un fenotipo, que será el que podrá ser evaluado por nosotros para dictaminar si el perro esta afectado o no.
Es importante recalcar que en la displasia no existe una relación directa entre lesiones y síntomas; así, animales afectados con luxaciones graves pueden no manifestar ni cojeras ni dolor, aun presentando grandes lesiones artrosicas, debido al alto umbral de excitación del dolor que puede darse en ciertos individuos estos pueden llevar una vida normal hasta que las lesiones sean extremadamente severas, es por ello que siempre deben radiografiarse los ejemplares destinados a la reproducción, el hecho de que el perro salte, corra, juegue o sea el cobrador mas efectivo del coto no son razones suficientemente fiables como para afirmar que están libres de displasia; siempre deben exigirse las radiografías de los progenitores de los cachorros, es imprescindible radiografiar los animales para poder emitir un diagnostico y valorar si es un ejemplar idóneo para la reproducción o no.

Se establece como edad adecuada para radiografiar los Retriever a los doce meses, ya que la conformación definitiva de la cadera se produce hacia el año y es entonces cuando se realiza él diagnostico definitivo. En la radiografía se evalúan los distintos componentes de la articulación:

Angulo de Norberg: Trata de medir la profundidad del acetabulo y el grado de introducción de la Las cabezas femorales. Es el ángulo formado por la línea que une las cabezas femorales pasando por su centro, y la que une en cada articulación el centro de la cabeza femoral y el borde craneo-lateral del acetabulo. Este ángulo debe ser de 105 º en las caderas correctas y va disminuyendo a

Subluxacion:Grado de laxitud existente entre la cabeza del fémur y acetabulo.

Borde craneal acetabular: Margen superior del acetabulo que debe ser congruente con la cabeza del fémur a ese nivel.

Borde dorsal acetabular: Margen interno del acetabulo que nos da idea de su profundidad, debe verse como una línea que atraviesa las cabezas del fémur en sentido longitudinal por detrás de estas, cuanto más profundo sea este borde dorsal, mas soporte superior se dará a la cabeza del fémur y mayor estabilidad tendrá la articulación.

Reborde acetabular craneal: Zona de contacto entre el borde dorsal y el craneal del acetabulo, en los casos de displasia es una de las zonas donde se produce una mayor remodelacion y creación de picos artrosicos.

Fosa acetabular:Punto de inserción del ligamento redondo que une la cabeza del fémur al acetabulo, en los casos de displasia esta pequeña fovea deja de verse y aparece hueso de nueva formación en su interior.

Borde caudal acetabular: Margen inferior del acetabulo.

Cabeza femoral y exostosis del cuello: En los casos de displasia se produce la aparición de hueso de nueva formación llegando a unir el trocánter y la cabeza del fémur, desapareciendo la forma de concavidad que presenta el cuello femoral en condiciones normales.

Remodelacion de la cabeza femoral: En los casos de displasia, debido a la laxitud de la articulación, se produce la deformación de la cabeza que pasara de tener una forma redondeada y limpia en una cadera sana, a una forma achatada y de hongo con líneas de hueso de nueva formación en las caderas afectadas.

La calificación de la radiografía será distinta según el organismo encargado de valorarla, así la British Veterinary Association(BVA) establece un protocolo en el que se asignan distintos valores numéricos a los componentes de la articulación citados anteriormente, las caderas serán más sanas cuanto más se acerquen al valor cero y más alteradas cuanto más próximas estén al 106 que es el máximo de puntuación que se otorga, además se evalúan las caderas de forma independiente la derecha de la izquierda, pudiendo interpretarse mejor ciertos valores que se corresponden con displasias unilaterales. Para cada raza se establece un Breed Mean Score (BMS), que es el valor por debajo del cual se recomienda utilizar a los animales para la reproducción (pero no se establece ninguna prohibición, dejando la opción de criar con los ejemplares a sus propietarios según su plan de cría y destino de los ejemplares). El BMS es el valor de la media obtenida al calificar todas las radiografías de una determinada raza, este valor fluctúa según los ejemplares evaluados y para el caso del Labrador esta establecido en 16, y 18 para el caso del Golden.

Si la radiografía se valora en Estados Unidos el organismo encargado será la Ortopedic Foundation for Animal (OFA), que otorgan cinco calificaciones distintas, las tres primeras son las englobadas dentro de los casos de libre de displasia. Cuando un perro es evaluado por la OFA esta otorga un numero al ejemplar y su radiografía que quedara registrado de esta forma.

En España el organismo encargado es AVEPA (asociación de Veterinarios Especialistas en Pequeños Animales), que otorga cinco calificaciones distintas: A (libre de displasia, perfecta conformación articular), B (libre de displasia), C (forma de transición o displasia ligera), D (displasia moderada), y E (displasia grave).

Otro sistema de evaluar las caderas es el utilizado por la universidad de Pennsylvania: el método Pennhip; este se lleva a cabo a partir de los cuatro meses de edad y en el se realizan distintas radiografías en estrés de la articulación, tanto en compresión como en distracción, ya que en este caso el dato más importante para valorar será la cadera será el grado de laxitud o luxación de la articulación cuando se somete a distintas fuerzas. Este método es el único predictivo, ya que enjuicia la cadera antes de que termine su desarrollo, de ahí la controversia de su utilidad.

Sea cual sea el organismo que valore la radiografía, lo más importante es utilizar ejemplares sanos radiograficamente, ya que el sano radiográfico y el sano genotipico no siempre coinciden (de ahí la importancia del medio ambiente), por eso es casi imposible garantizar al 100% animales libres de displasia aun criando con padres no afectados, si bien es verdad que con estos métodos de selección en función del resultado radiográfico se van consiguiendo notables éxitos en la erradicación de esta enfermedad. Si esto ocurre con animales sanos, no debería hacer falta mencionar que ocurre si criamos con animales afectados, ya que introduciremos dicha tara en su reserva genética y aparecerá antes o después entre los cachorros de nuestro criadero.

Lo ideal seria poder establecer un diagnostico genético de la enfermedad, pero esta posibilidad aun no esta a nuestro alcance, por lo que debemos aunar él diagnostico radiológico junto con otros datos importantes, por ejemplo, los datos de la progenie; Así por el resultado radiográfico obtenido de las caderas de varios hijos podremos aproximarnos un poco mas al valor real de las caderas del padre, el problema de la evaluación de la progenie es que solo se suelen tramitar las radiografías que se considera que van a ser aptas, pero no las que en una primera interpretación se consideran que serán positivas al diagnostico de displasia, por lo que siempre la descendencia presentara un valor sesgado mejor de lo que en realidad debería ser. Solo el método Pennhip descrito anteriormente evalúa e introduce en su base de datos todas las caderas de los ejemplares radiografiados, sean buenas o no, de modo que una condición indispensable para que el perro sea radiografiado es la autorización del propietario para que los datos obtenidos sean utilizados y publicados donde proceda, de esta forma los valores de la progenie de un determinado ejemplar son mucho más fidedignos y será más fácil identificar un animal de fenotipo sano pero de genotipo displásico.

Los síntomas de la enfermedad son muy variables, van desde ligeras cojeras hasta imposibilidad para caminar, ciertos ejemplares afectados presentan un tipo de movimiento característico con pasos cortos que abarcan poco movimiento, ya que las extremidades posteriores solo se desplazan 45 º en vez de los 110 º que recorre el fémur respecto la cadera en un animal normal, además se produce una descomposición de la espalda, perdiendo la línea dorsal que se curva en un intento de estirar el tronco para avanzar mas sin utilizar las extremidades posteriores, también puede producirse una hipertrofia de la musculatura del pecho que se vera sobrecargado al desplazar el perro su centro de gravedad hacia delante. Otro tipo de movimiento característico son los saltos de conejo, el animal se desplaza empujando con ambas extremidades posteriores a la vez evitando realizar los impulsos necesarios para desplazarse en las extremidades de forma independiente.

El tratamiento de la displasia de cadera es muy variable, pueden utilizarse multitud de fármacos antiinflamatorios efectivos, dietas, terapéuticas alternativas como acupuntura y quiropráctica, incluso cirugías con magníficos resultados. Quizá el procedimiento quirúrgico más efectivo sea la osteotomía triple de cadera, esta cirugía debe realizarse en animales jóvenes, en torno a los ocho o diez meses de edad, y que aun no presenten degeneraciones artrosicas en la articulación, siendo esto ultimo condición indispensable para obtener buenos resultados. En esta cirugía se realizan tres cortes en ilion, isquión y pubis para girar 30 o 40 º la región ósea que engloba al acetábulo y de esta forma abrazar en mayor medida la cabeza del fémur y estabilizar la articulación. Otra cirugía que esta levantando buenas expectativas es la sinfisioclisis, como en el caso anterior él diagnostico precoz es muy importante ya que se realiza en animales muy jóvenes, presenta como ventaja que no se utiliza material de osteosintesis o implantes, solamente se quema el núcleo de crecimiento del pubis, provocando un desajuste de crecimiento del pubis respecto de ilion e isquion que seguirán creciendo de forma normal dando mayor cobertura al acetábulo.



DISPLASIA DE CODO

Al igual que en el caso de la cadera, se trata de una enfermedad con base genética en la cual se producen anomalías durante el desarrollo del cachorro que afectan a la articulación del codo, si bien con esta denominación se engloban dos entidades patológicas distintas:

- No unión del proceso anconeo

- Fragmentación de la apofisis coronoides.

Ambas patologías son lesiones primarias que se estabilizan hacia el año de edad, dando lugar de forma secundaria a la aparición de procesos osteoartrosicos en la articulación del codo.

La causa genética y los factores ambientales son los mismos que para la displasia de cadera; en consecuencia los métodos para la erradicación y control de la enfermedad también serán los mismos, es por ello la necesidad del examen radiográfico de los ejemplares destinados a la reproducción. En el caso del codo, él numero de ejemplares que padecen la enfermedad y pueden ser asintomáticos es incluso mayor que para la cadera, de ahí la necesidad de los exámenes complementarios.

La BVA recomienda la realización de tres radiografías: una lateral del codo en extensión, otra lateral del codo en flexión, y la tercera craneo-caudal del codo en extensión. radiografías se evalúan de forma independiente a la búsqueda de lesiones primarias (osteocondritis) o secundarias (osteoartrosis). Cada codo se interpreta de forma independiente, siendo la calificación de 0 correspondiente a la normalidad absoluta, el valor 1 se adjudica cuando hay ligeros cambios en la articulación pero no suficientemente notorios como para eliminar el sujeto de los programas de cría, los valores 2 y 3 corresponden a displasia de codo moderada y severa respectivamente.

La no unión del proceso anconeo se suele presentar de forma bilateral en ambos extremos proximales del cubito, se manifiesta entre los 5 y 7 meses de edad, causa dolor a la flexión y la extensión, atrofia muscular y cojera, además se nota una crepitación de la articulación debida a la inestabilidad.

El proceso coronoides fragmentado es más difícil de diagnosticar radiograficamente, ya que suele coexistir con una osteocondritis del epicondilo humeral. Además de la cojera, que se inicia de forma paulatina, aparecen dolor a la flexión y la extensión, crepitación articular y desviación de la extremidad hacia fuera al caminar.

El tratamiento dependerá de la severidad de las lesiones y su naturaleza. El tratamiento medico incluye la restricción del ejercicio, control del peso y terapia con antiinflamatorios, con buenos resultados. El tratamiento quirúrgico consiste en la extracción de los fragmentos de cartílago o hueso desprendidos y estabilización de la articulación para evitar el dolor.

La osteocondritis disecante de la articulación escapulohumeral también podría estar englobada aquí, aunque la causa genética de esta no esta aclarada. En este caso se forma un colgajo de cartílago como consecuencia del desarrollo anormal del hueso subcondral. Este colgajo cartilaginoso no puede nutrirse ni cicatrizar al estar desprendido y cae dentro de la articulación, creando la consiguiente cojera debida al proceso álgido.

Otras osteocondritis pueden producirse en la articulación de la rodilla, afectando el condilo femoral, e incluso en la articulación del tarso creando los respectivos casos de artrosis.

ROTURA DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR

No existe una base genética en esta patología pero sí una predisposición de la raza debido a su conformación. La articulación de la rodilla no presenta una construcción demasiado férrea y depende de un gran numero de ligamentos y cartílagos para mantenerse estable.

Esta articulación se utiliza tanto en el salto como en la propulsión, y dado el peso y morfología del Labrador, las cargas biomecánicas que sufren las rodillas pueden ser excesivas en un salto con desplazamiento o en un giro en carrera con demasiada inercia, en cuyo caso es el ligamento cruzado anterior el que se rompe causando una cojera de aparición súbita. Para su diagnostico se realizan radiografías de la articulación afectada y se efectúa la prueba del cajón, en la que se ve el desplazamiento excesivo del fémur sobre la tibia al no existir la sujeción ligamentosa. La reparación quirúrgica es el tratamiento que da los mejores resultados.

MIOPATÍA DE LA COLA

También denominada cola húmeda, se trata de otra patología que aunque no es exclusiva del labrador, si se da en ellos con cierta asiduidad. Aunque sin trascendencia, ni demasiada importancia, si es causante de ciertos sustos entre los propietarios de los ejemplares de esta raza. Dicha anomalía consiste en una parálisis fláccida de la cola, y si hay algo en movimiento continuo en el Labrador, este es su rabo. Las causas pueden ser varias: sesiones de caza o entrenamientos intensos, baños en aguas frías o baños antes de una exposición, zonas de descanso inadecuadas (perros confinados en cajas de transporte sin estar acostumbrados, o durante demasiado tiempo), etc. Se manifiesta como una falta de movilidad de la cola, con incapacidad de esta para superar la línea dorsal, y existe dolor a la palpación de los músculos de la base de la cola; él pronostico es siempre bueno, basta con descanso y tratamiento con antiinflamatorios en algunas ocasiones para conseguir una total recuperación. Solo tiene un problema: suele manifestarse el mismo día de una exposición, justo antes de salir al ring, y por desgracia no se resuelve en diez minutos.

TARAS OCULARES

Escribir sobre las enfermedades oculares más frecuentes de estas razas no significa que los Retriever tengan mas posibilidades que otras razas de quedar ciegos en un futuro próximo, solo queremos intentar explicar algunas alteraciones oculares más frecuentes en esta raza y que deben ser observadas por criadores, veterinarios y propietarios a la mayor brevedad posible con el fin de separar estos animales de cualquier programa de reproducción y evitar de esta forma la diseminación de estas patologías. Quizás las enfermedades oculares sean mas conocidas en los Retriever dado el gran auge en cuanto al numero de ejemplares que existe en Inglaterra y Estados Unidos, países ambos en los que se realizan pruebas exhaustivas a los ejemplares dedicados a la reproducción. La importancia del diagnostico temprano de algunas de estas enfermedades radica en su base genética y carácter hereditario, que será lo primero que intentaremos explicar.

Base genética:

El ejemplo mas claro es la atrofia progresiva de retina, enfermedad que se transmite de forma recesiva simple: el genotipo RR será el de un animal sano, y el genotipo rr será el de un animal afectado; dominando el gen R sobre el r. El caso de los animales Rr es el de los denominados portadores; animales sanos que son potencialmente transmisores de la enfermedad y que solo producirán hijos afectados si son apareados con genotipos rr y Rr, de tal forma que solo pueden ser identificados por pruebas de progenie, al examinar los hijos podremos saber que los padres están afectados por una anomalía en este gen y son transmisores de la enfermedad. Por el contrario si apareamos un portador Rr con un animal sano RR no obtendremos nunca animales afectados, pero ayudaremos a camuflar la enfermedad y perpetuarla durante generaciones, extendiéndola mas todavía y haciendo más difícil su erradicación.

Los ensayos reproductivos son la forma más eficiente de detectar portadores, pero se necesita un gran conocimiento de los pedigríes y hasta siete generaciones para poder dictaminar si un animal es portador o sano, es muy difícil realizar estos ensayos dados los altos costos económicos y su larga duración en cuanto al tiempo. Otra forma de herencia es la transmisión múltiple o poli génica, los casos mas conocidos son el entropión y la displasia de retina. En este modo de herencia participan varios genes y también las condiciones externas, de modo que el patrón de herencia se hace totalmente irreconocible.

Diagnóstico genético:

Este método diagnostico va ganando adeptos durante los últimos años. Se trata de una prueba que se realiza con una muestra de sangre que debe ser enviada a los laboratorios de referencia ( Optigen o Vetgen), donde por medio de marcadores genéticos se detecta la existencia o no de alelas causantes de atrofia progresiva de retina (APR) en el labrador retriever. Las ventajas de esta prueba son un diagnostico precoz de animales afectados o portadores de APR, las pruebas pueden realizarse incluso a cachorros de tan solo tres meses de edad. La otra ventaja fundamental es que las pruebas genéticas son validas de por vida, así que no hace falta revelara al animal como ocurre con los exámenes oftalmológicos tradicionales que deben repetirse periódicamente.

Como desventaja caben destacar su alto coste económico, su especificidad de lesión (esta prueba no es valida para detectar el resto de anomalías oculares) y la existencia de ciertos falsos positivos que pueden darse cuando existe un alelo mutante, cuestión esta ultima que parece va a ser mejorada con una nueva actualización de los marcadores de la prueba.

Los análisis de ADN para cualquier prueba pueden ser de dos tipos: específicos y de ligamiento. En los test específicos el análisis se hace directamente sobre el gen implicado en la enfermedad y se requiere, pues, que haya sido identificado previamente la naturaleza molecular de la mutación. En otros casos no es posible realizar la prueba directa debido a que no se ha aislado el gen causante o no se conoce, entonces se recurre a las pruebas de ligamiento, en las que se determina el fenotipo del animal para un segundo gen, fácilmente identificable y que se usa como marcador, y que por estudios genéticos previos se sabe que esta localizado en la misma región cromosoma que el gen principal (el implicado en la enfermedad), y muy próximo a el, cuanto mas próximos estén el gen implicado y el marcador mas fiables serán los resultados al disminuir la posibilidad de recombinación entre estos genes. Los test de ligamiento son los realizados por Optigen.

Los resultados de esta prueba categorizan a los animales en tres grupos:

  • Optigen A: animal libre de APR

  • Optigen B: animal portador del alelo defectuoso y por tanto portador de APR

  • Optigen C: animal afectado de APR al portar dos alelos defectuosos.

Este método diagnostico también puede realizarse a partir de ADN obtenido de muestras de semen congelado, de forma tal que se puede saber si un semental ya fallecido puede ser adecuado para utilizarlo en nuestro programa reproductivo. En un futuro próximo se lanzaran al mercado varios test para diferentes enfermedades de carácter genético, entre otros la narcolepsia en el Labrador Retriever.

La información aportada por las pruebas genéticas ha de ser utilizada con precaución por los Club de Raza y Asociaciones de criadores, si deciden iniciar un programa de cruces para eliminar o reducir la incidencia de una enfermedad en una determinada raza, ya que el programa de cruces deberá tener en cuenta que se ha de mantener la diversidad genética de la raza, un programa de cruces radical, como seria cruzar solamente homocigotos normales (RR, en nuestro caso), llevaría, muy probablemente a la perdida de características genéticas importantes para la raza.

EXAMEN OCULAR:

Los exámenes oculares deben realizarse de forma periódica anual, y siempre por parte de un oftalmólogo veterinario experto, dada la dificultad de diagnostico de algunas de estas enfermedades; de hecho algunos criadores británicos muy reputados especifican en la publicidad de su criadero quien ha sido el oftalmólogo que ha revisado sus perros para que no haya la más mínima duda en cuanto a la fiabilidad de los diagnósticos. Toda la información obtenida en estos exámenes, es plasmada en un certificado especifico oftalmológico, y debería poderse utilizar por parte de los distintos clubs de raza y criadores, para así esclarecer la existencia de animales portadores, un ejemplo es el Club del retriever Sueco, que dispone de una base de datos accesible por Internet donde se enumeran todos los perros que han sido detectados como portadores o afectados en los dos últimos años en el Reino Unido los exámenes oculares son publicados en los distintos boletines del Kennel Club, información de libre acceso.

Merece destacar en este sentido la buena labor del Club Español del Retriever, que en sus ultimas exposiciones monográficas invita al prestigioso oftalmólogo Británico Dr. Barnett, para realizar las pruebas a los ejemplares que así lo deseen. En el examen ocular podemos distinguir las siguientes anomalías:

Microftalmia

Menor tamaño del globo ocular, que queda albergado al fondo de la órbita, puede ir acompañado de conjuntivitis mucopurulenta y lagrimeo. El carácter hereditario en la raza no se ha podido demostrar.

Entropion

Se trata de la inversión de todo o parte del margen palpebral, y puede afectar al párpado superior, inferior o ambos. Esta causado por alteraciones en la tensión de los músculos orbiculares y esta influido por factores como la conformación del cráneo, tamaño de la órbita y pliegues faciales. Provoca dolor e irritación con lagrimeo continuo por el roce del párpado contra la cornea y su corrección mediante cirugía resulta fácil. Forma de herencia por transmisión múltiple.

Ectropion

Eversión del margen del párpado inferior que deja expuesta mas superficie de la conjuntiva de lo debido, por lo que se producen conjuntivitis frecuentes; al igual que en el entropion, la corrección quirúrgica es definitiva, y se trasmite de la misma forma. La mayoría de los casos de ectropion suelen deberse a alguna injuria o herida mal cicatrizada en el borde palpebral.

Lipidosis corneal

Deposito de lípidos en la cornea que se manifiesta en forma de manchas de color blanquecino en la parte frontal del ojo y que permiten el paso de parte de la luz; generalmente se encuentran asociada a dietas ricas en grasa.

Cataratas hereditarias

Opacidad del cristalino que afecta al animal desde su nacimiento y le provoca una ceguera total; se puede manifestar desde que el perro abre los ojos hasta los dos años de edad, se transmite por un gen dominante.

Displasia de retina

Se trata de una anomalía congénita presente en el momento del nacimiento, en ella se produce una falta de desarrollo del epitelio de la retina con desorganización de las capas externas, lo cual puede provocar incluso desprendimientos de retina. Los animales afectados se detectan como ciegos a las 6-7 semanas de edad, éstos presentan pupilas dilatadas que no responden a los cambios de luz. Puede aparecer asociada a microftalmia.

Atrofia progresiva de retina (APR):

Actualmente denominada degeneración progresiva de conos y bastones, se trata de la afección hereditaria más frecuente en la retina del perro. En esta enfermedad se produce un fallo enzimático en los fotorreceptores de la retina, que si afecta primero a los bastones producirá una pérdida en la visión nocturna; en cambio, se producirá primero la pérdida de la visión diurna al afectar a los conos. La retina lesionada presentará zonas de pigmentación, de modo que se clasifica como APR central si afectan al centro de la retina y como APR generalizada cuando las zonas pigmentadas se distribuyen por todas partes.

La APR central es la que suele afectar al labrador retriever, se transmite de forma recesiva simple y suele manifestarse con una pérdida gradual y lenta de visión que comienza hacia los tres años de edad. Dado que las alteraciones de fondo de ojo no suelen producir dolor, hay veces en que el propietario no se percata de la enfermedad hasta bien avanzada esta, de ahí la importancia de los exámenes rutinarios para un diagnóstico temprano. Las primeras manifestaciones suelen ser una pérdida del campo visual central, de forma que el perro observa perfectamente los movimientos laterales, pero no los centrales; se trata de perros que al acudir a la llamada de su amo vienen de forma zigzagueante, para así no perderle de vista, o de animales de caza que en el campo son capaces de seguir un pájaro abatido hasta tierra pero luego en el suelo son incapaces de localizarlo. En los casos de APR central, la visión que más rápido se ve alterada es la diurna, al haber mayor densidad de conos en el centro de la retina y ser esta parte la afectada.

Si encontramos un animal afectado sabremos que los padres son portadores del gen y no deben utilizarse para la reproducción, y los hermanos tienen más de un 50% de probabilidades de portar también el gen. Vuelvo a destacar la importancia de diagnosticar cuanto antes a los animales afectados para así poder erradicar de los programas de cría al portador, ya que existen casos de grandes reproductores que han sido utilizados como sementales en grandes países y no se detectó su condición de portadores hasta los 8 años.

Otras alteraciones, como la displasia retiniana multifocal, causada por una anormal diferenciación de la retina durante el periodo embrionario, y los depósitos pigmentarios anormales de melanina en varias partes del ojo se encuentran todavía en estudio, de forma que aún no han sido encuadradas como alteraciones oculares propias de la raza.

A pesar de lo que pueda parecer, el labrador retriever es una de las razas más saludables, atléticas y con buena salud; todas las enfermedades listadas anteriormente se producen en muchas otras razas, pero quizá el éxito en la cría del labrador en Gran Bretaña y EEUU, donde es una de las razas más populares, hacen que tengamos un mayor conocimiento de las enfermedades que pueden padecer, lo que no significa que sean más frecuentes en esta raza.

Fuente: Asociación Española del Labrador Retriever (AELR)




TORSIÓN DE ESTÓMAGO


Razas con predisposición a sufrirla y como evitarla

Pese a que cualquier raza es susceptible de sufrirla, en caso de que el ejemplar observe una conducta alimenticia incorrecta, sí que es cierto que hay razas que, por sus características físicas y morfológicas están más predispuestas que otras a sufrir torsión de estómago.

Así, como razas más afectadas podemos encontrar, en general animales delgados de pecho profundo, tanto mestizos con estas características como de raza pura. En este grupo podríamos agrupar perros como el Ovejero Alemán, el Dobermann, el Setter Irlandés o el Galgo. Otras razas vulnerables son aquellas con el estómago mas caído y con mayor laxitud de los ligamentos que lo sostienen a la cavidad abdominal tales como el Gran Danés, el Boyero de Berna, el San Bernardo o el Mastín español.

Esto no significa que esta enfermedad no se pueda dar en animales medianos o chicos, solo que la probabilidad de que ocurra es menor que en el caso de los antes mencionados. El mediano de mayor predisposición es el Cocker Spaniel, sin distinción entre la variante americana y la inglesa.

Lo más frecuente es que la torsión se produzca después de comer, lo que nos obliga a prestar especial atención a la comida en su calidad y cantidad como lo más importante a tener en cuenta como elemento preventivo, a saber:

1.- Evitar grandes volúmenes de comida.

2.- Alimentar dos veces por día; si no come una de las raciones NO duplicar la siguiente.

3.- No alimentar a un perro agitado por cualquier motivo. Por ejemplo no es recomendable dar de comer a un perro que ha sido sometido a ejercicios bruscos o intensos inmediatamente antes de la comida y en tanto en cuanto le dure la agitación. Tampoco es conveniente permitir que el perro haga ejercicio moderado o intenso justo después de haber comido.

4.- Evitar que tomen agua en exceso después de comer, sobre todo en invierno con el agua helada del exterior.

5.- Ayuno previo a animales que serán sometidos a estrés como viajes, servicios, paseos largos etc.

6.- No alimentar al animal a última hora de la noche.

Sucede con frecuencia que encuentran a la mañana animales muertos porque el proceso se dio a la madrugada mientras todos duermen. La pregunta que seguramente se estarán haciendo es ¿cómo sucede esto? Veamos a modo de ejemplo: Tenemos un animal que viene de un paseo después de jugar mucho, excitado; come compulsivamente y luego toma agua en cantidad, el estómago se dilata en exceso y pierde capacidad de generar las contracciones normales que hacen al mezclado del alimento y vaciado hacia el intestino delgado; esto sigue con una tendencia marcada del animal a tragar aire lo que hace que se dilate aun más el estómago. Este proceso puede detenerse aquí si el animal recupera la capacidad de eructar y de movilizar el estómago, o bien éste puede seguir paralizado; en estas instancias el veterinario tiene la posibilidad de resolver el problema colocando una sonda gástrica y vaciando el estómago de aire y su contenido. Si el proceso continúa, lo que sucede es que el bazo (que está pegado al estómago) se congestiona, hace peso como un péndulo y el estómago gira en sí mismo. Es aquí donde se generan las principales complicaciones a causa de la congestión generalizada; si no se realiza la cirugía correspondiente a tiempo junto con una serie de procedimientos médicos dirigidos a resolver las complicaciones clínicas generales, indefectiblemente lleva al animal a la muerte. Este proceso puede suceder en el lapso de 2 a 4 horas con un desenlace fatal.

Otra de las causas predisponentes son los animales con tendencia a comer basura; luego el desenlace es igual a lo antes mencionado. Existe una causa de origen neurológico que se suele dar en animales viejos o en animales con compresiones de médula espinal. Esto genera un defecto en la inervación del estomago y por lo tanto una función defectuosa del mismo, lo que hace que sus contracciones fisiológicas no se realicen con normalidad y se desencadene lo mismo que en los casos anteriores. Lamentablemente esto suele ser irreversible, pero las medidas a tomar serán acordes a cada caso en particular en base al criterio del profesional a cargo.

Pero lo más importante es saber cuales son los primeros síntomas para poder recurrir en forma urgente a nuestro veterinario de cabecera y/o a una clínica de urgencia.

1.-El animal camina nervioso mirando y rascando el piso babeando, tratando de vomitar infructuosamente y sin poder eructar.

2.-Lo notamos hinchado, golpeamos su abdomen con la palma de la mano inmediatamente por detrás de las costillas y escuchamos un sonido hueco como un tambor.

Bajo estas circunstancia acudir urgentemente al veterinario. En ningún caso recurrir a medicación casera o intentar producir el vómito y menos aún presionar el abdomen.

Los animales que hayan tenido algún episodio tanto de dilatación y/o dilatación torsión deben seguir las indicaciones de su médico veterinario de cabecera en lo que respecta a la dieta y el manejo de la misma (horarios, volúmenes, etc.)

Fuente: Centro Veterinario Punta




CÁNCER


INFORMACIÓN PARA PROPIETARIOS DE MASCOTAS CON CÁNCER

El cáncer es la mayor preocupación para los propietarios de animales de compañía. A esto hay que añadir que el cáncer es la primera causa de muerte de los animales geriátricos. Por ello, los propietarios y los veterinarios han ido tomando conciencia de la necesidad de proveer de cuidados especiales a sus mascotas, al mismo tiempo que se han ido produciendo avances en la medicina y cirugía veterinarias, especialmente en el campo del tratamiento del cáncer. Y esto hace que el veterinario y su equipo humano estén preparados, no sólo para administrar tratamientos especializados, sino también para ofrecer atención compasiva a sus pacientes y clientes. Los clientes de hoy en día esperan recibir una atención puntera para sus mascotas, y les interesa tanto la cantidad como la calidad de la vida de las mismas.

En un momento en que la oncología canina y felina está adquiriendo mucha importancia, el veterinario se encuentra con propietarios que suelen tener ideas preconcebidas sobre qué es el cáncer y cómo se trata. Al enfrentarnos a un caso de cáncer canino o felino, lo primero que tenemos que hacer es disipar las ideas negativas que suelen tenerse sobre la enfermedad en sí y sobre la eficacia y toxicidad del tratamiento. En los últimos 10 años se han realizado grandes avances en las tasas de respuesta al tratamiento, períodos de ausencia de enfermedad y supervivencia de los animales con cáncer. Actualmente, muchos de los animales con cáncer pueden curarse o, al menos, permanecer durante largos períodos de tiempo sin signos de enfermedad. En muchas ocasiones el animal no experimenta ninguna o casi ninguna disminución en su calidad de vida. Los avances realizados en el tratamiento paliativo y de soporte de los pacientes caninos y felinos con cáncer han permitido mantener una buena calidad de vida de los mismos mientras lo reciben.

Aproximación al Paciente Canino o Felino con Cáncer

El equipo veterinario debe someter a estudio completo a cualquier paciente del que sospeche que pueda tener un proceso maligno, para poder establecer el grado de extensión de la enfermedad. Esta información, además, nos servirá para saber qué tratamiento utilizar y nos informará del pronóstico y tiempo y coste necesarios para el tratamiento.

Aunque pueda parecer que perdemos tiempo y dinero con estos procedimientos, merece la pena porque nos darán la información necesaria para abordar el problema de forma racional. Sólo podremos establecer un protocolo terapéutico completo y con probabilidad de éxito si disponemos de información de la extensión del proceso. Además, sólo podremos responder las preguntas del propietario del animal sobre pronóstico y calidad de vida cuando conozcamos esta información. El equipo de atención veterinaria y el propietario deben saber a qué se enfrentan y estar completamente preparados antes de aplicar cualquier tratamiento.

Objetivos del Tratamiento

El tratamiento del paciente con cáncer requiere habilidades, conocimientos, fármacos, técnicas y una filosofía especiales, y debido a que el curso de la enfermedad suele ser dinámico, la comunicación entre el propietario y el equipo veterinario debe ser lo suficientemente fluida. La comunicación debe ser diaria mientras el animal esté hospitalizado, pero después debe seguir siendo frecuente para que el veterinario esté al día del progreso del caso.

El cáncer genera miedo, desesperación y pánico a casi todo el mundo, y la sensación general es que la quimioterapia y la radioterapia generan más daños que beneficios. La mayoría de propietarios llegan a nuestras consultas con estos sentimientos preconcebidos sobre el cáncer, pero nosotros sólo podremos empezar a plantear un cuidado del paciente cuando hayamos disipado esos mitos. Es necesario que el propietario esté convencido de que el bienestar de su animal y su calidad de vida deben estar por encima de sus propias emociones.

El tratamiento del cáncer va dirigido contra la enfermedad, pero la calidad de vida del paciente no debe olvidarse. Tanto los tratamientos curativos como los paliativos pueden incluir diversas modalidades de tratamiento como la quimioterapia, radioterapia, cirugía, tratamientos nutricionales, etc. El tratamiento curativo suele implicar la utilización combinada de varias modalidades. El tratamiento paliativo está diseñado para mejorar la calidad de vida del paciente sin que ello signifique que aumente el tiempo de supervivencia.

El control del tumor es importante, pero el apoyo al paciente es imperativo. Muchos pacientes caninos y felinos oncológicos son también geriátricos, y por ello debemos prestar atención también a las enfermedades subyacentes que pudieran tener. Por otro lado, el control del dolor es esencial. Los estimulantes del apetito y las normas de higiene y alimentación también son muy importantes. Además, el tratamiento de alteraciones gastrointestinales y respiratorias, deshidratación, anemia, leucopenia, uremia, sepsis, y otras condiciones asociadas con el tratamiento del cáncer son de vital importancia. De hecho, en medicina veterinaria, el tratamiento compasivo es el lema de la oncología. Muchos creen que es más importante una buena calidad de vida que una vida larga. Pero el éxito supremo consiste en conseguir ambas cosas.

Pérdida de la Mascota

El cáncer es la patología crónica más curable de perros y gatos, pero la muerte es un aspecto que sigue estando presente y debe ser considerado. Los veterinarios deben ser capaces de ofrecer una muerte digna a sus pacientes.

Muchos dueños quieren saber cómo se darán cuenta de que es el momento adecuado para sacrificar a su amigo, debiendo valorarse, en este punto,los aspectos relacionados con la calidad de vida. Criterios objetivos como el apetito, nivel de actividad y energía de su mascota, pueden ser medidos por ellos mismos en casa. Estos parámetros suponen una herramienta en la cual basarse para establecer la calidad de vida de su mascota y determinar cuándo varía. Las siguientes preguntas pueden ayudar a establecer estos criterios:

¿Come con apetito?

¿Los días y momentos buenos superan a los malos?,

¿Su mascota sigue siendo capaz de hacer aquello que antes le hacía feliz?

Además, debemos atender a las razones económicas, probabilidad y duración de la respuesta, efectos indeseables del tratamiento, y tiempo de duración del mismo.

Información obtenida de...

Ogilvie, G.K. "Aproximación y mandamientos de los cuidados del animal con cáncer" Congreso AVEPA 2000.


www.oncologiaveterinaria.com

Diccionario

Cáncer: Crecimiento anormal e incontrolado de células, que no responde a los controles naturales del organismo.

Animal geriátrico: En general, los perros y gatos mayores de 8 años se consideran geriátricos, aunque esto depende de su raza y, sobre todo, de su talla: los animales más pequeños suelen tener una esperanza de vida mayor que los grandes, y algunas razas como los perros Bóxer tienen un ciclo de vida más corto.

Oncología: Ciencia que estudia los tumores, tipos, evolución y tratamiento de los mismos.

Pronóstico: Evolución esperada de la enfermedad. Será malo cuando no se espere respuesta favorable al tratamiento, reservado si se duda de esa respuesta, bueno si pensamos que la evolución será positiva o muy bueno si esperamos la remisión del proceso.

Protocolo terapéutico: Programa de tratamiento contra la enfermedad, que puede incluir varias modalidades y fármacos distintos según el periodo y tipo de proceso.

Quimioterapia: Ante el miedo que esta palabra genera, nosotros preferimos hablar de terapia antitumoral. En cualquier caso, simplemente se trata del uso de fármacos para controlar la enfermedad o sus efectos sobre el organismo.

Radioterapia: Aplicación de rayos externos que producen la destrucción de las células cancerígenas. Desgraciadamente, su uso en Medicina Veterinaria está muy limitado.

Cirugía: Operación para conseguir la escisión total o parcial de un tumor y, en su caso, del órgano o miembro afectado por el mismo, por ejemplo una mama, una extremidad, el bazo...

Tratamientos nutricionales: Tipo de alimentación que siendo adecuada para la supervivencia del paciente, deja sin aporte nutricional al tumor.

Tratamiento curativo: Aquél que va dirigido al control de la enfermedad.

Tratamiento paliativo: Aquél que va dirigido a mantener la calidad de vida del paciente.

Tumor: Sinónimo de hinchazón o deformación, es decir, cualquier "bulto" sería un tumor. Puede estar provocado por múltiples causas y estar localizado (interna o externamente) o diseminado (metástasis). Lo más importante es saber si es benigno o maligno: en este último caso hablaríamos de cáncer.

Alteraciones gastrointestinales: Trastornos producidos por la presencia del tumor en el aparato digestivo o bien en sus proximidades. Se incluyen anorexia (falta de apetito), dificultad para tragar o masticar, vómitos, diarreas o por el contrario dificultad para defecar... Algunas de estas alteraciones también pueden ser provocadas por el tratamiento antitumoral.

Alteraciones respiratorias: Cansancio, intolerancia al ejercicio, tos, dificultad para respirar... Pueden estar producidas por tumores primarios (es decir, localizados en el aparato respiratorio), metástasis pulmonares (diseminación de tumores de otros órganos), o por tumores de órganos adyacentes que presionan a los pulmones (tumores cardiacos).

Deshidratación: Pérdida de líquidos e íones producida por vómitos, diarreas, etc.

Anemia: Disminución de la cantidad de glóbulos rojos en la sangre circulante, lo que implica una dificultad en la correcta oxigenación y nutrición del resto de células del organismo. Cuando es importante, produce palidez de las encías y de la conjuntiva de los ojos.

Leucopenia: Disminución de los glóbulos blancos en la sangre circulante, lo que implica una disminución de las defensas del organismo.

Uremia: Conjunto de síntomas (digestivos, nerviosos, etc) y alteraciones analíticas relacionadas con un mal funcionamiento de los riñones.

Sepsis: Infección generalizada del organismo por bacterias que aprovechan la bajada de defensas producida por el cáncer o, en su caso, por el tratamiento del mismo.

Eutanasia: Básicamente, es la muerte provocada por sobredosis de fármacos como los barbitúricos; pero en realidad, lo que nosotros llamamos eutanasia humanitaria es la solución al sufrimiento de nuestro mejor amigo cuando el tratamiento ya no funciona o la enfermedad está tan avanzada que su calidad de vida ya no es tal.

Fuente: Intervet




PULGAS

¿Qué es una pulga?
Son pequeños insectos chupadores de sangre de color marrón oscuro. Tienen tres pares de patas, el último está más desarrollado para el salto.
¿De qué se alimentan?
Tanto las hembras como los machos se alimentan exclusivamente de la sangre que succionan desde la piel del perro.
¿Dónde viven?
Una parte de su ciclo viven sobre la piel, entre el pelo del animal, preferiblemente en zonas del lomo-dorso, abdomen y zonas perianales. En los cachorros suelen encontrarse el cuello y la cabeza. La otra parte del ciclo en el ambiente donde se reproducen.
¿Cuántas especies de pulgas existen?
Existen alrededor de 2000 especies diferentes.
¿Cuál es la especie más común?
Ctenocephalides felis felis es la más co mún tanto en gatos como en el 90% de los perros.
¿Cómo afecta a mi perro la presencia de pulgas?
De varias formas:

Pueden causar prurito y dermatitis como reacción alérgica a la saliva de las pulgas. Cuando la infestación es muy grande, incluso anemia y muerte de los animales jóvenes. Son transmisores de otros parásitos como Dipylidium caninum

¿Cómo se transmite?
La contaminación puede ser por contacto con otro animal afectado o en sitios donde haya existido animales con pulgas.
¿Existe algún riesgo para la familia?
Las pulgas son transmisores del parásito Dipylidium caninum que es ingerido en forma larvaria por las pulgas. Puede ser transmitido tanto al perro como a los niños donde llega a su destino final en el intestino. Este proceso es considerado zoonosis.
¿Qué enfermedades pueden transmitir al hombre?
Aunque los diferentes tipos de pulgas prefieren a animales específicos como huéspedes, infestan a los humanos si estos animales no están al alcance. Las pulgas pueden transmitir la peste y el tifus murino. Se cree que también son vectores de otras diversas enfermedades.
Qué nos hace sospechar que nuestro perro tiene pulgas?
Observando meticulosamente el pelaje podemos verlas refugiándose. También se pueden observar excrementos que son puntitos negros. Cuando el perro se muestra nervioso, inquieto y se rasca. Con el tiempo puede desarrollar una alergia a la picadura, principalmente en el dorso.
¿Cómo es su ciclo biológico?
Las hembras ponen de 30 a 50 huevos diarios. De estos huevos nacen las larvas que tras pasar por tres mudas consecutivas se transforman en pupas. Las pupas permanecen latentes hasta que las condiciones ambientales le son propicias (detección de pasos y temperatura). Posteriormente se produce la muda a la pulga adulta.
¿Cuánto dura el ciclo?
Si las condiciones son propicias, principalmente en verano, el ciclo puede completarse en 15 días aproximadamente. Pero en condiciones adversas, como en invierno, puede alargarse hasta un año.
¿Dónde se encuentran en nuestra casa?
Gran parte del ciclo vital de la pulga se desarrolla en el suelo, mantas, alfombras, basuras, sofás, etc., por lo que no sólo debemos extremar la higiene de nuestra mascota sino también de nuestra casa.
¿Por qué algunos perros con pulgas se rascan mientras que otros no?
La reacción alérgica que las pulgas producen es debida a la saliva anticoagulante que inyectan mientras se alimentan para evitar el cierre del punto de punción. Por eso, el rascado sólo se producirá en aquellos perros previamente sensibilizados.
¿En qué época del año son más frecuentes?
Si bien la mayor incidencia se encuentra en los meses de primavera-verano, tenemos que tener en cuenta que los sistemas de calefacción y alfombras proveen las condiciones favorables para que se desarrollen estos parásitos, por lo tanto la prevención se debe hacer durante todo el año.

Fuente: Intervet



GARRAPATAS

¿Qué es una garrapata?
Son parásitos externos, artrópodos del orden Acarina que se sitúan sobre la piel del hospedador y se alimentan de su sangre.
¿Dónde viven?
Dependiendo de la fase en la que se encuentren pueden vivir tanto en la superficie de la piel del perro como en el ambiente.
¿A qué animales parasitan?
En general a animales domésticos, silvestres e incluso al hombre.
¿Cómo se alimenta una garrapata?
La garrapata suele estar no sólo en zonas con vegetación sino también en muros, terrenos, etc. a la espera de un hospedador apto. Cuando lo percibe salta sobre él. Vagan por su cuerpo buscando un sitio seguro, como el cuello o la cabeza donde el perro no pueda arrancárselo, y allí se anclan e introducen su aparato chupador. Durante varias horas se alimentan de la sangre hasta quedar satisfechas. Luego se desprenden voluntariamente y caen al suelo para continuar su ciclo.
¿Por qué las garrapatas son tan perjudiciales para los animales y el hombre?
Existen varios mecanismos por los que la garrapata produce una lesión en el hospedador:

• Lesiones por la acción de sus piezas bucales en la piel.

• Efectos tóxicos ya que la saliva de la garrapata contiene enzimas y neurotoxinas que pueden provocar parálisis.

• Provocar debilitamiento y anemias al consumir grandes cantidades de sangre.

• Transmisión de otras enfermedades producidas por protozoos, bacterias y virus.

¿Cuáles son las principales especies en España?
Las garrapatas pertenecientes a la familia Ixodide como:

• Ixodes ricinus e Ixodes hexagonus: Diminutas y de color oscuro.

• Rhipicephalus sanguineus: común en zonas mediterránea, es grande y de color pardo.

• Dermacentor reticulatus: garrapata grande con dibujos dorsales.

¿Qué se entiende por una zoonosis?
Por definición zoonosis es la transmisión de cualquier enfermedad entre un animal y el hombre afectando por lo tanto a la salud pública.
¿Qué enfermedades pueden transmitir las garrapatas?
Cada especie de garrapata transmite uno o varios tipos de enfermedades entre las que destacamos las siguientes:

• Babesiosis: Enfermedad causada por Babesia canis y B. gibsoni caracterizada por fiebre, anorexia y anemia. Si no se trata al perro puede llegar a morir por fallo hepático y renal.

• Borreliosis o enfermedad de Lyme: Enfermedad de transmisión al hombre por garrapatas que mas ampliamente está distribuida (zoonosis). Causada por la bacteria Borrelia burgdorferi que produce cuadros de fiebre, anorexia, poliartritis, miopatías y adenopatías.

• Ehrlichiosis: Enfermedad causada por la bacteria Ehrlichia canis que cursa con fiebre, problemas respiratorios, edema y vómitos en su fase aguda.

¿En qué épocas del año se ven más garrapatas y por qué?
Las garrapatas necesitan unas condiciones específicas para su correcto desarrollo. Principalmente de temperatura, humedad, horas e intensidad de luz. Según aumentan las horas de luz al día, aumenta la actividad. Por lo tanto, la presencia de garrapatas abarca desde la primavera hasta el otoño.
¿Cuál es el ciclo biológico de la garrapata?
Su ciclo biológico está compuesto por cuatro estadíos: huevo, larva, ninfa y adulto. Las hembras se alimentan siempre de sangre mientras que los machos raramente lo hacen. En la superficie cutánea se produce el acoplamiento del macho con la hembra que necesita succionar sangre para la buena maduración de los huevos. La hembra repleta cae al suelo y pone de 3.000 a 5.000 huevos. En cada paso a otro estadio, la garrapata necesita alimentarse de sangre del hospedador.
¿Qué hago con las garrapatas que ya tiene mi perro?
En primer lugar, arrancar la garrapata de cuajo está contraindicado, lo único que hacemos es eliminar parte del cuerpo y el resto quedarse todavía adherido al perro, pudiendo provocar infecciones. Lo ideal es aplicar unas gotas de vaselina o parafina alrededor, frotarlo un rato hasta que se afloje y luego intentar retirarla suavemente. Después podemos deshacernos de la garrapata metiéndola en alcohol para que no se escapen los huevos y matarla. Importante lavarse las manos después de manipularlas. También existen instrumentos especiales para la extracción del parásito, como las pinzas de garrapatas, que se pueden adquirir en tiendas especializadas.

Fuente: Intervet



PARÁSITOS INTERNOS


Los parásitos internos que más conocemos todos son las lombrices y las tenias. Pero hay otros parásitos que viven en células sanguíneas o también en el intestino, y que por su pequeño tamaño o su localización, no son tan conocidos.

Las lombrices son gusanos redondos, que se asemejan a un cordón, y la mayoría viven en el intestino, provocando adelgazamiento, diarreas, vómitos, pérdida de peso, hinchazón del abdomen, pelaje sin brillo, etc., según la cantidad que haya en el animal, su edad, y otras circunstancias. Muchas se transmiten directamente de la madre durante la gestación y/o la lactación, y otras por contacto de nuestras mascotas con las heces de animales parasitados.

Sin embargo, hay otras lombrices que viven en sitios diferentes, como la filaria, que cuando es adulta vive en el corazón, produciendo lesiones muy graves e incluso la muerte. Este parásito se transmite mediante la picadura de un mosquito a nuestro animal, que previamente había picado a un animal infestado. Por desgracia, Huelva es una provincia endémica de filariosis y por eso nuestra mejor arma contra ella es la prevención mensual con alguno de los muchos productos que nos ofrece el mercado, y que además también nos sirven para controlar las lombrices intestinales. En relación con la prevención de esta parasitosis, deben saber que si nunca la han practicado con su animal y éste tiene más de 10 meses de edad, antes de hacerlo es necesario realizar un análisis de sangre, porque puede ser peligrosa si ya tiene la enfermedad. Le recomendamos que siempre consulte con su veterinario antes de dar éste o cualquier otro medicamento a su mascota.

Las tenias son gusanos planos, parecidos a una cinta, y producen síntomas similares a las lombrices intestinales. Se transmiten por las mismas vías, y algunas son muy conocidas, como la que produce el quiste hidatídico (ésta es más frecuente en perros que viven en el campo, ya que es transmitida por heces de ovejas y otros rumiantes que contaminan el agua, por lo que también puede llegar al hombre por verduras mal lavadas, etc., y no sólo por el perro). Otras son transmitidas por las pulgas. Para prevenir este problema, recomendamos la desparasitación cada 3 meses con unos comprimidos que le recomendará su veterinario.

Es importante resaltar que el hecho de que no veamos lombrices o tenias en las heces de nuestro animal, no quiere decir que no las tenga, ya que ellas viven en el intestino y no saldrán por sí solas a no ser que haya muchísimas o que las matemos con un antiparasitario. Los que sí se eliminan en las heces, son los huevos de estos parásitos, pero son microscópicos y no pueden verse a simple vista. Los huevos constituyen la principal fuente de transmisión de estas parasitosis.

Vamos a hablar ahora de esos otros parásitos internos menos "famosos":

Hay algunos que parasitan el intestino produciendo enfermedades a veces graves, como las giardias, los coccidios, etc. Estos parásitos producen síntomas parecidos a los de lombrices y tenias pero no responden a los antiparasitarios usuales y necesitan de un tratamiento médico adecuado que su veterinario pondrá una vez diagnosticado el problema. Otro parásito que se multiplica en el intestino, no sólo de nuestros animales de compañía, sino también de las personas, es el que produce la toxoplasmosis, normalmente sin síntomas, pero que en determinados casos (como la gestación, o embarazo en el caso de las mujeres) puede producir daños importantes. Si está usted embarazada y tiene un animal de compañía, no hay por qué preocuparse, pero deben tomarse las debidas medidas para garantizar que el animal está en correcto estado de salud.

Otros parásitos internos viven en los glóbulos blancos de la sangre, como la leishmania, que se transmite por un mosquito, o la ehrlichia, que es transmitida por garrapatas, así como la borrelia.

Algunos parasitan los glóbulos rojos, como la babesia, transmitida también por garrapatas, y otros viven en las plaquetas. Todos estos parásitos producen enfermedades graves al animal, con síntomas generales como apatía, falta de apetito, adelgazamiento, fiebre, problemas de la piel o de las articulaciones, hemorragias,... Además algunas pueden transmitirse a personas inmunodeprimidas, por lo que su control es muy importante. Si su animal sufre alguno de estos síntomas, por favor, contacte con su veterinario para diagnosticar lo antes posible la enfermedad: así su mascota tendrá más posibilidades de respuesta al tratamiento.

Fuente: Centro Veterinario Punta




PRIMEROS AUXILIOS

Primeros auxilios: consejos básicos

Si el perro sufre un accidente o enferma repentinamente lo primero que debemos hacer es mantener la calma. Tendremos a mano los teléfonos del veterinario o de la clínica de urgencias por si es necesario llamar para recibir las primeras indicaciones antes de llevarlo; también deberemos tener el teléfono del Servicio de Toxicología por si se ha ingerido algún producto tóxico.

Botiquín básico

Para practicarle los primeros auxilios necesitaremos un botiquín que contenga:

• medicamentos recetados por el veterinario

• jeringas estériles, gasas, esparadrapo y algodón

• agua oxigenada (3%) para desinfectar heridas leves y arañazos

• termómetro rectal (es importante que sepamos usarlo correctamente)

• pinzas para extraer cristales, espinas o garrapatas

Cómo actuar si está herido

Es básico que le pongamos el bozal (antes de empezar a hacerle las curas) ya que al sentir dolor puede que se enfurezca y nos muerda. No le pondremos nunca el bozal si está vomitando o se ahoga.

Podemos utilizar también una bufanda, un trapo de cocina o una venda: rodearemos su hocico con la venda y la ataremos con un nudo por debajo de la barbilla. La pasaremos por detrás de las orejas y la anudaremos de nuevo.

Cómo moverlo

Si creemos que sufre alguna lesión interna lo colocaremos con mucho cuidado encima de una tabla, manta, chaqueta o cualquier cosa que nos haga de camilla provisional.

Si el perro tiene lesiones menores lo transportaremos aguantando sus patas traseras sobre nuestro brazo donde también apoyaremos su estómago y su pecho; con el otro brazo sujetaremos la cabeza y el cuello.

Si el perro es ya más grande nos agacharemos y pasaremos un brazo al rededor de sus patas posteriores y lo subiremos.

Si tenemos que transportarlo en coche hasta el veterinario es conveniente que alguien nos acompañe para sujetar al perro mientras el otro conduce.

Cómo hacerle un vendaje

Le colocaremos al perro una gasa estéril (humedecida con agua fría) sobre la herida y pasaremos una venda por encima de la gasa; la sujetaremos con esparadrapo para que aguante hasta llegar a la clínica. No debemos utilizar algodón directamente sobre la herida ya que podría dejar hilos.

Primeros auxilios: detectar y reaccionar

No hay que olvidar que estos primeros auxilios sólo son provisionales hasta que el veterinario visite y trate al perro. No debemos tomarlos como tratamientos definitivos.

A continuación presentamos distintas situaciones que pueden presentarse, cómo identificarlas y cómo reaccionar ante ellas:

Reacciones alérgicas

Los síntomas del perro van desde lagrimeo, picor en los ojos, cara hinchada o estornudos hasta dificultad respiratoria, colapso y pérdida del conocimiento. Si la alergia parece grave le llevaremos de inmediato al veterinario.

Hemorragia

Si el perro sangra mucho puede llegar a perder el conocimiento; para evitar esto y una mayor pérdida de sangre le aplicaremos un vendaje. Si la hemorragia es excesiva o si no para tras vendarle debemos llevarlo rápidamente al veterinario.

Problemas respiratorios

Si notamos que el perro jadea, hace ruido al respirar o tiene cualquier otro síntoma como, por ejemplo, la lengua azul le llevaremos a veterinario sin pensarlo.

Fracturas

Observaremos si la fractura sangra y evitaremos que el perro se mueva. Si tenemos que transportarlo lejos envolveremos la fractura con algodón; inmovilizaremos la extremidad con un palo, un periódico enrollado o algo parecido y la vendaremos con suavidad.

Quemaduras

Si el perro sufre quemaduras de primer grado, es decir, piel enrojecida y pelo chamuscado, le aplicaremos una pomada para quemaduras; si las quemaduras han sido producidas por algún producto químico lavaremos la piel con agua abundante durante 10 o 15 minutos antes de llevarlo al veterinario.

Asfixia

Si el perro tiene algún elemento en la garganta que le está asfixiando intentaremos sacárselo: le mantendremos la boca bien abierta e inclinaremos su cabeza hacia arriba. Con cuidado intentaremos extraer el objeto con las manos. Si así no podemos, nos situaremos de rodillas detrás de él y le rodearemos con los brazos por debajo de sus costillas. Estrecharemos nuestros brazos varias veces presionando enérgicamente (pero no bruscamente). Si de esta manera tampoco lo conseguimos lo trasladaremos rápidamente al veterinario.

Ahogo

En el caso que el perro empiece a ahogarse lo mejor es llevarle sin perder un momento al veterinario de urgencias; no debemos intentar hacer la reanimación si no sabemos hacerlo correctamente. Lo que podemos hacer, por ejemplo, mientras le estamos trasladando, es ponerlo boca arriba durante unos diez o quince segundos y observar si reacciona positivamente.

Electrocución

En caso que el perro muerda un cable conectado o le pase la corriente a través de un enchufe o un aparato eléctrico, lo primero que debemos hacer es cortar la corriente rápidamente y apartarle pero sin tocarlo directamente; lo haremos con un palo o lo que tengamos a mano.

Probablemente se haya quemado de gravedad; puede que sea peor y que sufra insuficiencia respiratoria u otros síntomas. En cualquier caso le llevaremos lo antes posible al veterinario.

Lesiones en los ojos

Si vemos que tiene algo en el ojo o que intenta rascarse lo primero que debemos hacer es evitar que él mismo se haga daño al intentarse tocar; tendremos la precaución de no querer sacarle nosotros mismos lo que pueda tener ya que podemos dañarle aún más así que le llevaremos al veterinario.

Congelación

No es nada extraño que algunas partes del cuerpo del perro sufran congelación si hace mucho frío; es el caso de las almohadillas, los pies, las orejas o la cola. Si observamos que tiene dolor, que la piel se ha enrojecido y está pálida y brillante rápidamente le llevaremos a un lugar caliente, y le cubriremos las partes congeladas con un trapo mojado con agua caliente; al rato volveremos a mojar el trapo de nuevo en agua caliente y lo aplicaremos hasta que veamos que la piel recupera su estado normal. Después de estas medidas urgentes, llevaremos el perro al veterinario para que verifique si se han producido lesiones graves por causa de la congelación.

Golpe de calor

Los perros no eliminan el calor sudando, ya que tiene pocas glándulas sudoríferas, solamente lo eliminan jadeando. En un lugar caluroso y sin ventilación la temperatura del perro puede aumentar excesivamente así que evitaremos estas situaciones.

Si jadea excesivamente, tienen fiebre alta y colapso, deberemos intentar bajarle la temperatura sumergiéndolo en agua fría hasta el cuello o mojándolo con una manguera durante diez minutos; también explicaremos hielo sobre su cabeza, y en cuanto baje la temperatura le llevaremos al veterinario.

Envenenamiento

Aunque los síntomas varían según el veneno controlaremos si tiene falta de coordinación, vómitos o diarreas graves, delirio, colapso o convulsiones. En cualquiera de estos casos llamaremos al Servicio de Toxicología o al veterinario; necesitarán saber qué le ha provocado el envenenamiento para poder tratarlo. No debemos provocar el vómito si no nos lo dice el veterinario ya que algunos venenos son peores si se vomitan. Acudiremos al veterinario y, si tenemos el recipiente sonde estaba el veneno, también se lo llevaremos.

Shock

Se da cuando el cuerpo reacciona ante algo grave. Se reduce el riego sanguíneo en el cerebro y en otros órganos vitales, por la cual cosa resulta muy peligroso. Se produce un aumento del ritmo cardíaco y las respiraciones, se empalidecen las encías y se enfrían. Si se da este caso, le elevaremos las patas traseras por encima de la cabeza, le abrigaremos y le llevaremos urgentemente al veterinario.

Ingestión de objetos

Si el perro ha tragado algo que no puede digerir no le provocaremos el vómito ya que podría provocarle lesiones peores. Le llevaremos al veterinario.

Fuente: Affinity Petcare




LA LEISHMANIOSIS

50 preguntas sobre la Leishmaniosis canina

¿Qué es la Leishmaniosis canina?
Se trata de una enfermedad parasitaria grave en el perro, causada por un parásito (protozoo microscópico) denominado Leishmania.
¿Cuáles son los síntomas clínicos más comunes?
El primer síntoma clínico más habitual es la pérdida de pelo, sobre todo alrededor de los ojos, orejas y la nariz. Según la enfermedad va avanzando, el perro pierde peso aunque no pierde el apetito. Son habituales las heridas en la piel, especialmente en la cabeza y las patas en las áreas donde el perro está en contacto con el suelo al tumbarse o sentarse. Cuando el cuadro se vuelve crónico, éste se complica observando síntomas relacionados con insuficiencia renal en muchos casos
¿Dónde se encuentra la leishmaniosis canina en el mundo?
Entre otros lugares geográficos, aparece principalmente en muchos países de América Latina y en todos los países de la región mediterránea, incluyendo Portugal, España, Francia, Italia, Malta, Grecia, Turquía, Israel, Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos.
¿Dónde se encuentra la leishmaniosis en España?
En España las regiones más afectadas son las de Aragón, Cataluña, Madrid, Baleares, Levante, Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León. Se observa en otras regiones pero con menos intensidad.
¿Cuál es la época de riesgo?
La temporada de mosquitos comienza con el calor, normalmente en mayo y finaliza en septiembre u octubre si se prolonga el verano. Los mosquitos permanecen durante el invierno en estado de larvas cuaternarias. En las zonas más cálidas de España encontramos mosquitos prácticamente todo el año.
¿Mi perro se puede morir a causa de la enfermedad?
La leishmaniosis es una enfermedad que causa la muerte a la mayoría de perros afectados por ella y que no reciban tratamiento y vigilancia posterior.
¿Cuál es el riesgo de que mi perro contraiga la enfermedad?
Si su perro no recibe protección alguna, el riesgo varia de un 3% a 18%. El riesgo siempre aumenta si su perro permanece más en zonas rurales y periurbanas, en regiones cálidas del país y si está fuera de casa al anochecer.
Preguntas sobre el parásito

¿Qué tipos de leishmania existen?

Se diferencian varias especies distintas entre sí del género Leishmania, Leishmania tropica, major, infantum. Dentro de cada especie se definen distintos tipos ("zimodemas"), los cuales muestran mínimas diferencias entre sí.
¿Qué tipos de leishmania existen en España?
En España solamente existe la Leishmania infantum.
¿Cuál es el ciclo de vida del parásito?
En el perro, el parásito vive en un tipo especial de leucocitos (macrófagos) de la sangre, piel y órganos internos, además se encuentra en médula ósea, articulaciones e incluso en el Sistema Nervioso Central. Cuando un mosquito (flebotomo) pica a un perro infectado, toma parásitos (leishmania) de la sangre de su piel. Dentro del estómago del mosquito, las células infectadas se rompen y los parásitos, que se liberan, cambian su forma y se vuelven alargados. Estas formas alargadas flotan en el contenido estomacal y se adhieren a la pared intestinal. Se reproducen mediante la división binaria y, en unos pocos días, el estómago del mosquito está repleto de parásitos. Cuando la hembra vuelve a picar, los parásitos se depositan en la sangre de su piel del perro. Aparece una minúscula lesión dérmica (denominada chancro de inoculación) en el punto de picadura, habitualmente en la nariz o la oreja. Ahí, el parásito coloniza los macrófagos y sufre un cambio morfológico a su forma original redondeada. A medida que el chancro desaparece lentamente, los parásitos se dispersan por la sangre a otros órganos internos.
Preguntas sobre la vía de transmisión

¿Cómo se transmite la leishmaniosis?

La leishmaniosis se transmite únicamente a través de un mosquito llamado flebótomo.
¿Todos los flebótomos transmiten la leishmaniosis?
En España, se definen más de una decena de especies de flebótomos entre las cuales solo dos son transmisoras eficaces de la leishmaniosis (P. perniciosus y P. ariasi). Solamente las hembras de estos flebótomos transmiten la leishmaniosis.
¿Porqué solamente la hembra transmite la leishmaniosis?
Ambos sexos se alimentan de azúcares de la savia de las plantas o del néctar de los áfidos, pero solamente las hembras se alimentan de sangre. La hembra necesita sangre para producir huevos. Alrededor de una semana después de alimentarse de sangre, las hembras ponen aproximadamente 100 huevos en el suelo húmedo rico en materia orgánica.
¿La hembra pasa la infestación a su progenie?
No, cada flebótomo nace libre de Leishmania.
¿Cuántas veces tiene que picar la hembra para poder transmitir la leishmaniosis?
Para poder transmitir la leishmaniosis una hembra de flebótomo tiene que picar antes un animal infectado (así se infecta ella) y después un perro sano. Cuando la hembra pica por segunda vez, los parásitos se depositan en la piel del perro y infectan el perro.
¿El flebótomo es realmente la única forma de transmisión?
En perros es la única forma de transmisión conocido. En humanos se ha descrito casos de transmisión por agujas infectadas (transmisión de sangre a sangre directa).
Preguntas sobre el flebótomo

¿Cómo puedo reconocer a un mosquito flebótomo?

Los flebótomos son insectos de tamaño pequeño, con pilosidades y dos alas (2,5-3 mm de largo) que, a diferencia de las demás especies de mosquitos, no emiten un sonido de zumbido al volar. El color va desde pajizo claro a marrón oscuro. Cuando se disponen a picar, saltan con las alas erguidas sobre el cuerpo del animal. También pican a los humanos de la misma forma. Algunas personas sensibilizadas a las picaduras presentan una reacción fuerte de prurito.
¿Cuál es su hábitat?
Los mosquitos no pueden verse durante el día porque permanecen en grietas, oquedades y hendiduras. Los mosquitos que transmiten la leishmaniosis canina no viven en las playas pero son más abundantes en áreas rurales o lugares con árboles en las ciudades, como jardines y parques.
¿Cuál es el ciclo de vida del flebótomo?
Las larvas eclosionan de los huevos una semana después de la puesta. Hay cuatro estadios larvarios antes de que la pupa o crisálida se forme. Los adultos maduran 10 días después. El ciclo completo desde huevo a adulto dura aproximadamente 2 meses.
¿Cuantas veces una hembra necesita picar?
Una hembra pica normalmente 3-4 veces antes de morirse. Una hembra infectada puede contagiar hasta 2-3 perros.
¿En qué momento del día pica el flebótomo?
El ciclo de actividad de los mosquitos comienza al atardecer y continúa hasta el amanecer. Los mosquitos del área mediterránea prefieren las noches cálidas (no menos de 16°C) y, debido a su tamaño pequeño, no pueden volar con vientos fuertes (más de 1 m/segundo). Sin embargo, pueden viajar a largas distancias (hasta 2 km).
¿El flebótomo también entra en casa?
Mayoritariamente, pican más en el exterior, aunque también se ven frecuentemente en el interior de las casas. Buscan el alimento de sangre gracias al olor del animal que les llega a través de las corrientes de aire. Entonces vuelan en contra de dichas corrientes para asentarse y picar.
Preguntas sobre el diagnostico de la enfermedad

¿Qué debe hacer si pienso que mi perro tiene la enfermedad?

Visite a su veterinario quien realizará una prueba analítica mediante una muestra de sangre de su perro. Dependiendo de su estado, también tomará una muestra de la médula ósea o del tejido de un ganglio linfático inflamado para examinarla al microscopio y detectar los parásitos.
¿Cuál es el período de incubación de la enfermedad?
El período de incubación puede variar entre 3 y 18 meses. De forma excepcional, la enfermedad puede permanecer en latencia durante varios años. Algunos perros son resistentes y, aunque reciban picaduras de los flebotomos, nunca mostrarán síntomas de la enfermedad siempre y cuando estén correctamente alimentados y no estén sometidos a estrés. Esta resistencia, probablemente, está determinada genéticamente.
¿Qué metodos de diagnóstico existen?
Básicamente se utilizan técnicas que nos permitan detectar el parásito (parasitológicas) o bien la respuesta defensiva del enfermo frente a éste. Cuando se tienen sospechas de que un animal padece leishmaniosis se utilizan varias pruebas al mismo tiempo a fin de asegurar el diagnóstico, entre ellas podemos citar la toma de muestras de la médula ósea o ganglio linfático a fin de visualizar el parásito, pruebas serológicas (IFI o ELISA) para controlar el grado de respuesta inmunitaria que el animal presenta y proteinograma. En zonas endémicas de leishmaniosis canina, los perros, de forma rutinaria, se controlan anualmente mediante unos kits rápidos utilizando la sangre para detectar de forma temprana el posible contagio
¿Qué fiables son los test de diagnóstico?
Utilizados de forma conjunta la fiabilidad es casi total
¿Cuán a menudo tengo que diagnosticar a mi perro?
Debe de llevar su perro al veterinario al menos una vez al año. De esta forma se está a tiempo para un tratamiento de control de síntomas y el riesgo de muerte es mucho menor.
Preguntas sobre el tratamiento de la enfermedad

¿Pueden tratar a mi perro?

Sí. Si observa los síntomas clínicos, lleve su perro a la clínica veterinaria para realizar una prueba serológica si sospecha que ha sido infestado. El tratamiento tendrá más éxito si se inicia en las primeras fases de la enfermedad.
¿Los tratamientos pueden curar a mi perro?
No, el tratamiento solamente suprime los síntomas y no impedirá que su perro tenga una recaída posterior.
¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?
Aunque un tratamiento puede durar varias semanas, el parásito permanece en el perro. Hasta el final de la vida del perro, periódicamente los síntomas pueden volver a aparecer y se tiene que repetir el tratamiento.
¿Qué tipos de tratamiento existen?
Los fármacos utilizados son compuestos antimoniales. Se aplican mediante inyección y el tratamiento puede durar varias semanas. Algunos veterinarios también recetan alopurinol por vía oral.
¿Cuál es la posibilidad de recaída?
Muy variable y difícil de cuantificar. Dependerá de la calidad de vida del perro, de posibles reinfecciones por otros flebótomos, del control veterinario que se practique, etc.
¿Se controla la leishmaniosis mejor si se diagnostica la enfermedad antes?
Cuanto antes se diagnostica la enfermedad mejor se puede controlar.
¿Qué hago si los síntomas vuelven a aparecer?
Acuda inmediatamente a su veterinario para controlar a su mascota
Preguntas sobre la prevención de la enfermedad

¿Puedo vacunar a mi perro contra la leishmaniosis?

No. Todavía no existen vacunas que protejan frente la leishmaniosis.
¿Cuando podemos esperar una vacuna comercial?
Hay varios grupos de científicos trabajando en una vacuna. Hoy en día no se ha podido encontrar ningún antígeno suficientemente potente para crear una vacuna eficaz. Los científicos calculan que tendremos que esperar como mínimo 5 años para tener disponible una vacuna comercial eficaz.
¿Hay otros productos que protejan a mi perro?
Hasta que no se desarrolle la vacuna, solamente la prevención puede evitar esta grave enfermedad. Hay productos disponibles en spray en pipeta que dan una cierta protección contra la picadura del flebotomo. El último avance tecnológico es un collar con una eficacia demostrado del 95% frente a las picaduras de flebótomos (Scalibor collar, disponible en su clínica veterinaria). Hay además otros productos que se han demostrado eficaces en la prevención de la enfermedad (Advantix pipetas, Exspot pipetas, sprays repelentes de citronella).
¿Cómo protegen estos productos a mi perro?
El modo de acción de estos productos principalmente es un efecto repelente frente a la picadura del transmisor (flebótomo) del parásito (Leishmania). Un mosquito que no pica, no transmite la leishmaniosis.
¿Cuáles son las pruebas que demuestran que estos productos realmente funcionan?
De los productos disponibles en el mercado, solamente se dispone de datos estadísticamente significativos del collar llamado Scalibor. Se han publicado numerosas pruebas científicas realizadas en países como España, Francia, Italia, Irán y Brasil hechas con miles de perros que demuestran que actualmente es el mejor producto disponible para evitar la picadura del flebótomo.
¿Puedo proteger mi perro 100% contra la picadura del flebótomo?
Ningún producto puede ofrecer una protección 100%. Lo mejor que se ha logrado es una protección de 95%.
¿Si ningún flebótomo pica a mi perro, es 100% seguro que no se infecta?
Como el único transmisor de la leishmaniosis es el flebótomo, podemos estar seguros que si ningún flebótomo infecta a su perro es imposible que enferme.
¿Qué opinan los científicos sobre los productos comerciales?
En el 2º congreso internacional de leishmaniosis canina que se celebró en Sevilla en febrero del año 2002 se concluyó que el único producto con una protección demostrada es un collar impregnado de deltametrina (Scalibor). En este congreso se presentaron 4 estudios hechos por diferentes investigadores que llegaron a la misma conclusión.
¿Qué más puedo hacer para evitar la picadura?
Mantenga a su perro dentro de la casa desde el atardecer al amanecer entre los meses de mayo y octubre. Utilización de mosquiteras en la zona de descanso de su mascota si ésta ha de dormir en exterior.
Preguntas sobre el riesgo para humanos

¿Cuántos casos de leishmaniosis hay en humanos en el mundo?

Difícil de precisar, se estima que existen 2 millones de nuevos casos cada año.
¿Cuántos casos de leishmaniosis hay en humanos en España?
Se estima que en los últimos años existen 700 nuevos casos cada año. Todos ellos están relacionados con pacientes de SIDA, enfermos inmunodeprimidos y pacientes sometidos a trasplante que reciben medicación para evitar el rechazo
¿Qué son los tipos de leishmaniosis más común en humanos?
Los mismos que afectan al perro. En nuestro país Leishmania infantum
¿Puedo contraer la enfermedad si recibo la picadura de un mosquito infestado?
Es prácticamente imposible que una persona sana pueda desarrollar los síntomas de enfermedad. Nuestra respuesta defensiva frente a la infección es muy intensa y eficaz, siendo capaz de impedir la expresión de los síntomas. En zonas endémicas un alto porcentaje de la población ha tenido contacto con Leishmania alguna vez, siendo el número de casos clínicos casi nulo. El riesgo de desarrollar la enfermedad aumenta en caso de que la persona sufra SIDA o alguna inmunodeficiencia grave. En caso de síntomas, la respuesta al tratamiento es muy buena.
¿Mis hijos tienen mayor riesgo de contagio?
Sólo en caso de que el niño infectado sufra alguna enfermedad o deficiencia de su sistema defensivo, también llamado inmunitario
¿Hay más riesgo de contagio teniendo un perro en casa?
No existen estudios al respecto, pero la lógica nos lleva a pensar que el riesgo de sufrir la infección no aumenta en presencia de alguna mascota en casa, aunque ésta padezca la enfermedad. En zonas endémicas de Leishmaniosis el número de flebótomos que circulan es muy elevado, pudiendo recibir picaduras en cualquier lugar.
¿Tengo que tomar precauciones especiales para evitar la enfermedad?
No, de hecho aunque recibamos alguna picadura infectiva, nuestra respuesta defensiva evitará el desarrollo de síntomas, exceptuando como anteriormente comentaba aquellas personas que padezcan alguna enfermedad o deficiencia en su sistema defensivo.

Fuente: Intervet



LA LEISHMANIOSIS

Comparación de dos tratamientos frente a la leishmaniasis canina

Eficacia clínica y seguridad comparada de la combinación miltefosina y alopurinol respecto a antimoniato de meglumina y alopurinol en el tratamiento de la leishmaniasis canina: resultados preliminares de un estudio de campo multicéntrico controlado.

Material y métodos

El estudio se llevó a cabo en 15 lugares distintos de Francia, Italia y España. Se incluyó a un total de 73 perros.

Los perros admitidos en el estudio mostraban signos clínicos de leishmaniasis, obtuvieron un resultado positivo en la serología para leishmaniasis mediante IFI, y negativo para ehrlichiosis.

• Grupo 1: 37 perros tratados con Milteforan (Virbac) a razón de 2 mg/kg de miltefosina oral SID durante 28 días, y alopurinol (10 mg/kg PO BID durante 7 meses).

• Grupo 2: 36 perros tratados con Glucantime (Merial) a 100 mg/kg de antimoniato de meglumina SC SID durante 28 días, y alopurinol (10 mg/kg PO BID durante 7 meses).

El programa de visitas fue el siguiente: preinclusión, D0, D14, D28 (1 mes), D84 (3 meses), D140 (5 meses) y D196 (7 meses).
Los perros fueron examinados en cada visita y se les puntuó en función de 26 parámetros clínicos. Se obtuvieron muestras de sangre, orina y médula ósea durante la preinclusión y los días D28, D84, D140 y D196 para realizar los análisis laboratoriales.

A lo largo del ensayo se monitorizaron los parámetros obtenidos de la hematología, bioquímica, serología para Leishmania y electroforesis de las proteínas, relación proteína / creatinina en orina, y PCR cuantitativa a tiempo real (RT-QPCR) en aspirados de médula ósea para evaluar la carga parasitaria y la respuesta al tratamiento. La RT-QPCR se realizó en dos laboratorios (ISCIII y en la Universidad de Milán) para comparar los resultados obtenidos por estos dos laboratorios.

Resultados

El análisis de los datos preliminares se ha realizado con los datos de 58 perros:

Grupo 1: n=35 (27 perros el día D84)

Grupo 2: n=23 (todos los perros el día D28).

No se hallaron diferencias significativas (p>0,05) en la reseña de los perros (edad, sexo y peso), puntuaciones clínicas ni análisis laboratoriales entre ambos grupos.

Los datos laboratoriales en la preinclusión eran indicativos de infección por Leishmania. La relación PU:CU aumentó (PU:CU >0,5) en la mayoría de los perros de ambos grupos (65,7% del grupo 1 y 64,2% del grupo 2), la relación media albúmina:globulina disminuyó (<0,6) como consecuencia de hipergammaglobulinemia (grupo 1 = 61,2% y grupo 2 = 59% de los perros).

Se observó una mejora clínica durante el período de tratamiento de 28 días en ambos grupos. El porcentaje medio de reducción de la puntuación clínica entre los días D0 y D28 en los perros tratados con miltefosina-alopurinol fue del 46,8% (95% CI:36,8- 56,7), comparado con el 40,4% (95% CI:29,8-51,1) del grupo del tratamiento de referencia. No hubo diferencias estadísticas significativas entre los 2 grupos, aunque la tendencia indicaba que hubo una mayor proporción de perros tratados con miltefosina que experimentó una reducción de buena a muy buena en las puntuaciones clínicas (buena: 51-70%; muy buena: >71%), del 45,7% respecto al 30,4%.

Un informe del análisis de la varianza con mediciones repetidas indicó que las puntuaciones clínicas disminuyen de forma significativa con el paso del tiempo (p<0,0001) en ambos grupos. El día D84, el 81,5% de los perros del grupo 1 había tenido una reducción de buena a muy buena de las puntuaciones clínicas.

Se observó una tendencia en el grupo 1 a la normalización de la relación A:G y las gammaglobulinas en el periodo de tratamiento de 28 días y en el día D84 (disminución total media del 37,2% en los perros con valores anómalos entre D0 y D84). Esta tendencia no se detectó en el grupo 2. El porcentaje de perros con una relación PU:CU anómala disminuyó entre D0 y D28 en ambos grupos.

No se observaron cambios significativos en los parámetros laboratoriales renales ni hepáticos en ambos grupos a lo largo del período de tratamiento de 28 días ni se registraron reacciones adversas graves.

Conclusión

Puede esperarse una mejora clínica del 30 al 50% con un tratamiento de 28 días tanto con la combinación miltefosina y alopurinol como antimoniato de meglumina y alopurinol. Puede conseguirse una mejora clínica >80% con un tratamiento de seguimiento de 2 meses con alopurinol tras la administración de la miltefosina. La seguridad de estas terapias combinadas queda confirmada por la ausencia de efectos sobre los parámetros renales ni hepáticos ni reacciones adversas. En esta fase preliminar puede concluirse que la miltefosina combinada con alopurinol proporciona una alternativa cómoda e igual de efectiva para la leishmaniasis canina que el tratamiento actual de referencia. Los resultados a largo plazo estarán disponibles tras la conclusión del ensayo.

Fuente: Laboratorios Virbac




INTOXICACIONES

El peligro en casa

Las intoxicaciones en los animales domésticos son urgencias y requieren atención veterinaria inmediata. La mayoría de los casos pueden evitarse si se conoce el potencial peligro de ciertas sustancias y se impide que estén al alcance de los animales de compañía.

Muchas son las sustancias tóxicas que se encuentran habitualmente en nuestros hogares, pero algunos propietarios de animales de compañía desconocen que éstos pueden sentirse atraídos por las mismas o que, en caso de ingestión, pueden ocasionar algún problema grave a su mascota.

En este artículo vamos a citar algunos de los muchos productos que solemos tener en casa potencialmente tóxicos para las mascotas, así como cuáles son los signos que pueden provocar cada uno de ellos en caso de ingestión o contacto. Recomendaremos también algunas pautas básicas a seguir para evitar que el problema se agrave, pero no debemos olvidar que es necesario contactar inmediatamente con el veterinario y que será él quién nos diga qué hay que hacer en cada caso.

SOSPECHOSOS HABITUALES


Productos de limpieza

Lejía, productos antical, limpiacristales, limpiahogares... aunque a priori es difícil que un animal se sienta atraído por su olor, sí es posible que ingiera una determinada cantidad al beber de un cubo en el que, además de agua, hemos añadido un chorrito de lejía, por ejemplo, para limpiar el suelo. Al estar diluida, el animal no percibe el olor de la lejía y creerá que el cubo contiene sólo agua. También es posible que ingiera estos productos si coge una botella vacía para jugar. Al mordisquearla el animal puede intoxicarse con los restos del producto.

Este tipo de sustancias suelen producir quemaduras a nivel de boca, esófago y estómago, con intenso dolor. El animal no quiere comer ni beber, suele estar triste, con problemas respiratorios, shock, hemorragias... La gravedad de las lesiones depende del producto y cantidad ingerida.

Como medida de urgencia, podemos administrar un poco de agua o leche al animal, diluyendo así el producto y disminuyendo sus efectos corrosivos. NUNCA debemos provocar el vómito, ya que el producto ha ocasionado graves irritaciones cuando ha sido ingerido y volvería a provocar lesiones al ser vomitado. De todos modos, es imprescindible acudir urgentemente al veterinario, y si sabemos qué producto ha sido ingerido leer las recomendaciones en caso de intoxicación en la etiqueta del envase.

Desinfectantes sanitarios

Algunos animales beben agua no sólo de su bebedero, sino también de los sanitarios (lavabo, bidé, váter...), especialmente los gatos.

Muchas personas suelen limpiar y desinfectar sus WCs colocando un producto directamente dentro del depósito de agua o bien mediante una especie de cestita que se sujeta a la taza del sanitario, en el interior de la cual se introduce una pastilla desinfectante.

Dado que este tipo de desinfectantes están bastante diluidos con el agua del WC, en caso de ingestión se produciría una irritación gástrica, que desembocaría en vómitos, náuseas, diarreas... Pero si lo que el animal ingiere es el producto propiamente dicho, sin diluir, las consecuencias son mucho más graves.

Como medida rápida podemos administrar también un poquito de agua o de leche para diluir el producto, pero sólo un poquito, ya que si hacemos que el animal ingiera demasiado líquido probablemente le provocaremos el vómito, y como ya hemos dicho, agravaríamos la irritación.

Jabones y detergentes

Los jabones en general suelen ser poco tóxicos a nivel oral, pero pueden provocar vómitos y diarreas debido a la irritación gástrica que producen.

En caso de ingestión, podemos diluir el producto administrando un poco de agua o leche. Los jabones que se utilizan para los lavavajillas son los más tóxicos, y su ingestión produce una mayor irritación. La intoxicación puede producirse bien por ingestión oral, bien por contacto con la piel o con los ojos. En este caso es aconsejable lavar la zona afectada con abundante agua.

Otros posibles tóxicos

Además de los artículos de limpieza propiamente dichos, existen otros productos utilizados habitualmente en nuestro hogar que también suponen un riesgo para la salud de los animales en caso de ingestión. Muchos propietarios de mascotas no los consideran un peligro, porque no creen que su animal pueda llegar a ingerirlos nunca, pero no debemos olvidar que hay animales que son “verdaderos aspiradores”. Exponemos sólo algunos de los casos más “curiosos”:

Bolitas de naftalina

En muchos hogares todavía se utilizan las bolitas de naftalina para guardar la ropa de una temporada a otra y evitar que las polillas devoren los tejidos. Los perros son los principales implicados en estas intoxicaciones, pues suelen jugar con ellas y las mordisquean, llegando a ingerirlas.

Los síntomas observados en tal caso son: vómitos, debilidad, ictericia (coloración amarilla de las mucosas y piel), alteraciones sanguíneas (hemólisis, metahemoglobinemia), incoordinación de las extremidades y lesión hepática.

Debemos acudir inmediatamente al veterinario para que provoque el vómito al animal o bien para que le administre carbón activo y así evitar que absorba más producto. En caso de que el daño hepático sea grave, se deberá instaurar un tratamiento específico.

Ambientadores

Poutpourri, esencias y otros ambientadores son productos que están muy de moda. Se utilizan para perfumar tanto el ambiente, como el interior de cajones, armarios...

Las esencias suelen ser aceites que se aplican directamente sobre el poutpourri de flores o sobre agua. Si el animal ingiere uno u otro se produce una irritación dérmica y gastrointestinal, depresión del sistema nervioso central y reacciones de hipersensibilidad (alergia). Si la esencia entra en contacto con la piel del animal puede provocarle enrojecimiento, inflamación con un fuerte dolor, e incluso úlceras cutáneas.

Como medida rápida de tratamiento podemos administrar un poco de agua o leche, o lavar con abundante agua la zona.

Bolsitas de gel de sílice

Son esas bolsas blancas, pequeñas, normalmente de tela o papel, con bolitas en el interior que nos encontramos en muchas cajas de electrodomésticos, ordenadores... Se utilizan para captar la humedad y evitar que ese aparato pueda deteriorarse.

En la mayoría de las ocasiones solemos tirar la bolsita de gel de sílice junto con la caja o envoltorio, sin darle mayor importancia, pero debemos saber que esas bolsitas pueden ser tóxicas si son ingeridas por un animal.

Los síntomas observados son nauseas, vómitos, diarreas, falta de apetito... Podemos administrar un poco de agua para diluir y proteger al estómago de la irritación.

En ocasiones el problema aparece no por la irritación en sí, sino porque el animal ha ingerido toda la bolsa sin masticar, y ésta ha producido una obstrucción intestinal.

Las bolsitas de gel de sílice se utilizan también en los envoltorios de algunos medicamentos para evitar que los comprimidos puedan absorber la humedad y alterar sus propiedades. En este caso, su ingestión puede suponer un mayor riesgo, ya que éstas podrían absorber parte del medicamento y agravar el cuadro de la intoxicación. Los signos variarán según el tamaño del animal y el medicamento en el que se encontraban las bolsitas.

La toxicidad de los anteriores productos es algo que puede resultar evidente para cualquier persona. Hay en cambio otros productos y sustancias que pueden ocasionar daños graves en el organismo de los perros y gatos, pese a ser, en apariencia, inofensivos. Por ejemplo algunos alimentos, tan apetitosos como el chocolate, también son perjudiciales para su salud.

Alimentos

Ya sabemos que tanto perros como gatos necesitan una alimentación completa y equilibrada según sus específicos requerimientos nutricionales. Sin embargo, algunos propietarios siguen dándoles alimentos para “humanos” como premio.

Chocolate

Uno de estos alimentos para “humanos” que puede causar graves problemas al animal es el chocolate. Además de ser perjudicial por el azúcar, contiene unas sustancias denominadas teobromina y teofilina, conocidas como metilxantinas. Éstas estimulan el sistema nervioso y cardiovascular, pudiendo llegar a provocar temblores, convulsiones, hiperactividad y arritmias cardíacas. Obviamente, cuanto más puro es el chocolate, más cantidad de metilxantinas contiene y mayor es su toxicidad.

El chocolate con leche es menos tóxico, pero su contenido en azúcar es mayor, y otra de las complicaciones que podemos observar en una intoxicación por chocolate es un aumento del azúcar en sangre (hiperglucemia), que podría llegar a lesionar gravemente el páncreas del animal.

El chocolate blanco apenas contiene metilxantinas o cafeína, así que en caso de intoxicación, nos va a dar problemas gastrointestinales y/o pancreatitis.

Las intoxicaciones por chocolate suelen producirse en perros, y muy raramente en gatos. Una dosis de 57 gramos de chocolate con leche por kilogramo de peso en un perro es potencialmente letal (mortal). En caso de intoxicación observaremos los síntomas a las 6-12 horas después de haber ingerido el chocolate: el animal bebe en exceso, vomita, tiene diarrea y se muestra inquieto. Posteriormente está hiperactivo, orina en exceso, presenta incoordinación de sus extremidades (ataxia), temblores, convulsiones, aumenta la frecuencia respiratoria y cardíaca, presenta las mucosas azuladas (debido a la falta de oxígeno), aumenta la tensión arterial y la temperatura corporal, y puede entrar en coma. La muerte se debe normalmente a arritmias cardíacas o a una insuficiencia respiratoria.

Como consecuencia del elevado contenido en grasa y azúcar del chocolate, puede desarrollarse una pancreatitis.

Ante una intoxicación por chocolate, se debe provocar inmediatamente el vómito, y realizar un lavado de estómago si es necesario. Como siempre, debemos acudir al veterinario para aplicar los tratamientos adecuados y controlar la intoxicación.

Tanto el chocolate como el café contienen cafeína. Esta sustancia es un estimulante, y si el animal ingiere suficiente cantidad podremos observar hiperestimulación, temblores, aumento de la frecuencia cardíaca, y llegar incluso hasta la muerte.

Alimentos enmohecidos

En ocasiones damos a las mascotas alimentos que están ligeramente enmohecidos. El moho está formado por colonias de hongos, los cuales producen unas toxina, llamadas micotoxinas. Si son ingeridas por el animal pueden provocarle alteraciones nerviosas, temblores musculares y convulsiones.

Si se produce una intoxicación se debe provocar el vómito o lavado gástrico y controlar los temblores. En los casos más graves, los síntomas pueden durar incluso varios días.

Levadura

La levadura fresca, utilizada para hacer pan o pasteles, si es ingerida por una mascota puede ocasionar alteraciones gastrointestinales importantes. El estómago es el lugar ideal (por la temperatura, humedad, etc.) para que la levadura fermente y crezca, expandiéndose en el interior del mismo. Observaremos distensión abdominal, que puede llegar a afectar la respiración y el riego sanguíneo. Además, al fermentar la levadura se libera alcohol, produciéndose una acidosis metabólica, depresión del sistema nervioso central (ataxia, desorientación, debilidad, coma) y se puede llegar a producir la muerte.

En caso de ingestión, debemos intentar eliminar lo antes posible la levadura ingerida vía vómito o lavado gástrico. En ocasiones, es necesario intervenir quirúrgicamente para poder extraer así la levadura del estómago. Cuanto antes se acuda al veterinario, mejor pronóstico.

Tabaco

Sabemos lo perjudicial que es el tabaco para nuestra salud, pero ¿qué hay de la salud de las mascotas? Ellas también se convierten en fumadoras pasivas cuando inhalan el humo del tabaco, pero además existe el riesgo de que se coman algún cigarrillo o incluso parches de nicotina. Las colillas contienen un 25% de la nicotina del cigarrillo. Los parches, además de contener nicotina, pueden suponer un riesgo adicional en caso de ingestión al poder provocar una obstrucción intestinal.

En caso de intoxicación, los síntomas aparecen rápidamente (15-45 minutos después de la ingestión) y podremos observar nerviosismo, aumento de la frecuencia respiratoria, salivación, vómitos, diarrea, debilidad muscular, colapso, coma y fallo cardíaco.

El vómito se ha de provocar inmediatamente, y un lavado gástrico puede ser útil. Es necesario tratar médicamente los síntomas por el veterinario.

Monedas

La ingestión de monedas no es algo extraño en animales, especialmente en perros. El riesgo que supone es doble: puede provocar una obstrucción intestinal y al mismo tiempo intoxicaciones por metales pesados.

Algunas monedas contienen zinc, cobre, etc. Una vez ingerida la moneda, los ácidos gástricos del estómago liberan el zinc; éste se absorbe rápidamente pasando a la circulación sanguínea, pudiendo originar una rotura de los glóbulos rojos (hemólisis intravascular).

Los síntomas más frecuentes son los vómitos, anorexia, pérdida de hemoglobina por orina, diarrea, debilidad, ictericia...

Como en otras intoxicaciones, es aconsejable provocar el vómito, y si es necesario, cirugía para extraer la moneda.

Pilas

La mayoría de pilas/baterías que utilizamos habitualmente son muy ricas en metales pesados y altamente contaminantes. Cuando deseemos eliminarlas debemos colocarlas en los contenedores especialmente indicados para ello, no sólo para evitar contaminar el ambiente, sino para evitar que nuestras mascotas puedan ingerirlas. Su ingestión supone también un grave peligro, tanto por obstrucción por cuerpo extraño, como por la toxicidad de sus metales pesados. El tratamiento es el mismo que en el caso de las monedas, pero la gravedad de la intoxicación es mucho mayor.

Medicamentos

Cuando hemos de seguir un tratamiento medicamentoso durante un cierto periodo, podemos incurrir en el riesgo de dejar ese medicamento “a mano”, estando también al alcance de nuestras mascotas. Dos de las intoxicaciones más frecuentes son por ingestión de las pastillas de control de natalidad (o “anti-babies”) y de otras que se recetan para controlar la menopausia. Ambas contienen una elevada cantidad de estrógenos (hormonas femeninas, cuya intoxicación puede provocar una supresión de médula ósea, con la consecuente anemia), progesterona o hierro.

El pronóstico es mejor cuanto menor es el contenido en estrógenos y en hierro. Por ello es muy importante saber cuántas pastillas ha ingerido el animal, y la composición de las mismas. Si los niveles de hierro y estrógenos son bajos, observaremos leves síntomas gastrointestinales, pero si son elevados, se debe provocar el vómito inmediatamente y evitar la absorción de las pastillas. El veterinario controlará durante varias semanas los niveles de glóbulos rojos para valorar la evolución de la anemia.

Los accidentes por intoxicación doméstica en perros y gatos son muy frecuentes, y se dan con una gran variedad de productos que nosotros no consideramos potencialmente tóxicos, pero que sí lo son. Muchos pueden evitarse si conocemos su verdadero peligro y los colocamos fuera del alcance de las mascotas.

Fuente:Affinity Petcare




SALUD DENTAL

Las enfermedades dentales son el proceso patológico más frecuente, tanto en perros como en gatos, actualmente. Un 80% de los perros y un 70% de los gatos mayores de 3 años muestran signos de enfermedad dental.

De entre ellas, la más habitual es la enfermedad periodontal, que hace referencia a cualquier inflamación de las estructuras que rodean los dientes (encías, ligamento periodontal...). La mayoría de perros o gatos empiezan mostrando presencia de sarro o de placa dental, y una inflamación de las encías -gingivitis- que se evidencia como un enrojecimiento y/o inflamación de la encía; pero si esta situación no se trata, el cuadro irá evolucionando con los años hasta llegar a perder la pieza dental.

Predisposición

Los animales con mayor incidencia de enfermedad dental son los de raza pequeña (Yorkshire, Caniche, Pequinés, Maltés...) y los que presentan una incorrecta distribución dental. Ésta puede deberse a una maloclusión (sobre todo en razas con prognatismo), o por conservar dientes temporales cuando el animal presenta toda la dentadura definitiva y es adulto. En ese caso será necesario extraer los dientes temporales o de leche ya que, de lo contrario, favorecen la incorrecta distribución de los definitivos en el interior de la boca aumentando el riesgo de desarrollar acumulaciones de sarro o placa dental. Otras causas son los defectos en la dentición y determinadas patologías que predisponen a padecer enfermedad dental (hepatitis, infecciones por ciertos virus, diabetes mellitus...).

También presentan mayor incidencia de enfermedad dental aquellos animales cuya alimentación es básicamente blanda (latas, comida casera...) y con un mayor contenido en azúcares (comida casera o golosinas). El riesgo de padecerla aumenta con la edad del animal, pudiendo aparecer a partir de los 2 años de edad en adelante.

Todos los animales, mientras comen, acumulan de manera natural restos de comida en y entre las superficies dentales. Las bacterias que habitan en la cavidad bucal utilizarán estos restos alimentarios para formar la placa dental, y a medida que ésta se instaura, evoluciona la enfermedad dental.

¿Qué es el sarro y la placa dental?

Cuando se habla de enfermedad dental aparecen siempre dos términos que no significan lo mismo: placa dental y sarro.

La placa dental es una película incolora que contiene bacterias, saliva, células de la descamación oral y partículas de comida. El sarro o cálculo dental, es de color marrón o amarillento, aspecto de cemento, y se forma al calcificarse la placa dental.

Ambas se acumulan a lo largo de las encías, pero pueden llegar a cubrir toda la superficie dental y bajo las encías.

El ciclo habitual suele sucederse así: una vez se ha acumulado suficiente placa dental, las bacterias provocan una infección en las encías: gingivitis. Si no se trata, la placa se endurece, se calcifica y forma el sarro, que favorece la instauración de la infección en la toda la superficie dental. La enfermedad periodontal se desarrolla tanto en el diente, como en la raíz. El sarro provoca mal aliento (halitosis). La gingivitis favorece el sangrado y dolor de las encías, que se retraen y las piezas dentales pueden caerse.

Pero el peligro no radica únicamente en la pérdida de dientes o el mal aliento; si no se trata la enfermedad dental puede derivar en una infección general, en una miocarditis bacteriana (infección del tejido muscular cardíaco), malas digestiones...

¿Cómo actúa el alimento?

El alimento húmedo (latas) posee una textura suave que favorece la formación de placa y el depósito de sarro.

El alimento seco posee un efecto mecánico sobre los dientes, eliminando la placa dental y evitando (en parte) la formación de calcificaciones y sarro. Si además el pienso incorpora en su fórmula pirofosfatos, el efecto es mayor.

Los pirofosfatos son unas sales especiales de fósforo que “secuestran” el calcio, reduciendo la formación de placa dental y sarro. Obviamente, los pirofosfatos no están presentes en los piensos para cachorros o gatitos porque en esa edad aún no presentan signos de enfermedad dental, están en pleno cambio dental y porque necesitan del calcio para su crecimiento.

Es importante el tamaño de la partícula del pienso, pues cuanto mayor es ésta, mayor es el efecto limpiador al masticar el animal. Si además la partícula es dura y flexible, presentará más resistencia y el animal deberá morderla para poder partirla.

Tratamiento y Prevención

El tratamiento se basa en la eliminación de la placa dental o del sarro (limpieza dental mediante ultrasonidos) y saneamiento del periodontio, y en tratamientos antibióticos que controlen la infección bacteriana y disminuyan la gingivitis.

La prevención es básica:

• Eliminar dientes temporales o de leche y corregir maloclusiones.

• Cepillado con una pasta adecuada, semanalmente en principio.

• Evitar dietas blandas (latas) y especialmente las comidas caseras, restos de nuestra comida o golosinas con mayor contenido en azúcares.

• Alimentar a perros y gatos con alimentos secos, que incorporen en su fórmula pirofosfatos.

• Si el animal presenta mayor incidencia de enfermedad dental, es conveniente alimentarlo con un pienso cuya croqueta sea de mayor tamaño y más resistente, para favorecer la masticación.

• Acudir al veterinario para realizar revisiones dentales periódicamente.

Fuente: Affinity Petcare




NUTRICIÓN

NUTRICIÓN EN PERROS DE RAZA GRANDE

La Glucosamina puede beneficiar a los perros adultos de Raza Grande ayudando a mantener la movilidad y la salud de la articulación.

Fuentes de Glucosamina: Cartílago de pollo y las harinas avícolas.

La L-Carnitina beneficia tanto a los cachorros de Raza Grande como a los perros adultos de raza grande.

• En perros adultos, altos niveles de L-Carnitina ayudan a transformar la grasa en energía y a mantener la masa muscular.

• Los cachorros de Raza Grande alimentados con un alimento suplementado con L-Carnitina incrementan su masa muscular y su masa y densidad osea.

PUNTOS CLAVE

Perros adultos de Raza Grande: + de 25 kg de peso.

- Los perros de Raza Grande constituyen el 50% del total.

- 3 de las 5 razas más populares están incluidas en esta categoría:

1. Labrador Retriever

2. Golden Retriever.

3. Pastor Alemán.

Los perros de Raza Grande se caracterizan por tener:

• Una tasa de crecimiento rápido. Influenciado bien por factores genéticos bien por una alta ingestión de energía.

• Un exceso de Calcio y Energía, sumado a un rápido crecimiento incrementa el riesgo de problemas esqueléticos del crecimiento.

La nutrición formulada para perros de raza grande contribuye a mantener un peso corporal ideal y unos músculos, huesos y articulaciones sanas:

• Se debe proporcionar a los perros de Raza Grande alimentos que no contengan niveles excesivos de calcio, grasa o calorías.

• Se debe proporcionar a los perros de Raza Grande alimentos con menos calcio, grasa y calorías que los productos formulados para perros de raza pequeña

La probabilidad de aparición de enfermedades esqueléticas se ve incrementada con la ingestión excesiva de calcio.

Una alta ingestión de grasa/calorías causa una ganancia de peso rápida y los huesos/músculos no van a estar lo suficientemente desarrollados como para soportar ese excesivo peso corporal.

Fuente: Hill´s Pet Nutrition




ALIMENTACIÓN

Alimentación de cachorros de razas grandes y gigantes

Todos los cachorros, de todas las razas, presentan un crecimiento rápido durante los primeros meses de vida, pero en el caso de los cachorros de razas grandes y gigantes (Mastín, Gran Danés...), este crecimiento rápido se prolonga.

El tipo de alimentación que deben recibir estos cachorros es de vital importancia para evitar enfermedades músculo-esqueléticas y malformaciones. Uno de los puntos básicos de esta alimentación es reducir la ingesta calórica para conseguir un buen crecimiento y controlar la ganancia de peso. Un exceso de éste aumenta el estrés sobre el sistema óseo y muscular de los cachorros de razas grandes y gigantes, el cual presenta ya una predisposición para la enfermedad ortopédica.

El sistema músculo-esquelético está en constante cambio durante toda la vida, pero la tasa de cambio es mayor durante el crecimiento. El crecimiento del esqueleto es más rápido durante los primeros meses de vida, y luego va disminuyendo hasta llegar a la madurez (alrededor de los 12 meses de vida en la mayoría de razas). Las grandes y gigantes pueden tardar dos años hasta alcanzar su tamaño adulto.

Existen además, otros puntos importantes en la alimentación del cachorro: la cantidad de proteína administrada, los minerales (calcio, fósforo), los condroprotectores, los ácidos grasos esenciales...

Prevenir el sobrepeso... evitando la sobrealimentación

Cuando se cría a un cachorro de raza grande o gigante debemos favorecer su desarrollo evitando su sobrealimentación; podemos conseguirlo utilizando una dieta especialmente formulada para cachorros de estos tipos de raza. Una dieta para cachorros de razas grandes y gigantes debe contener unos niveles de grasa moderados para poder así controlar su contenido calórico. De todos modos, una dieta con contenido moderado en grasa no es suficiente para evitar el sobrepeso del cachorro. Debemos repartir la cantidad de alimento que necesite en tres tomas durante los primeros 4-6 meses de edad, y luego pasar a dos tomas al día.

No debemos dejar que el cachorro coma todo lo que desee, pues no sólo ingeriría más calorías de las que necesita -y por tanto aumentaría su peso y su tasa de crecimiento-, sino que también ingeriría más calcio del necesario, favoreciendo la aparición de problemas óseos y musculares. Cualquier cachorro, pero en especial los de razas grandes y gigantes, debe mantenerse en un peso y forma física adecuados, valorando cada dos semanas su peso y su condición corporal. Si cualquiera de los dos aumenta, debemos controlar su alimentación y disminuirla adecuadamente.

Es necesario recordar que, aunque cada alimento de cachorro ofrece unas pautas de alimentación, éstas son sólo orientativas, y hay que tener en cuenta la raza del cachorro, su hábitat, actividad, clima... para poder realizar las modificaciones adecuadas al mismo.

Necesidades proteicas

Los requerimientos proteicos de todos los cachorros de raza gigante en edad de crecimiento son mayores que los que necesitan los perros adultos para su mantenimiento.

Una dieta de crecimiento para cachorros de razas grandes y gigantes debe contener más de un 25% de proteína. La cantidad y calidad de la proteína son básicas, ya que de ellas depende que se proporcione el equilibrio adecuado de aminoácidos.

Los aminoácidos son necesarios para el crecimiento y desarrollo, y son componentes importantes de las enzimas y de los anticuerpos.

Equilibrio mineral

También es importante para todos los cachorros en crecimiento un adecuado equilibrio de minerales. Las dietas de crecimiento para razas grandes y gigantes deben contener unos niveles de calcio de entre 1,0% y 1,6% (materia seca). El calcio es necesario para una formación ósea sana e influye sobre la absorción de otros minerales, como el potasio, magnesio, cobre y zinc. Pero un exceso de calcio, junto con niveles de fósforo, tanto normales como elevados, puede tener un impacto negativo sobre el desarrollo óseo.

Aunque un perro necesita mayores niveles de vitaminas durante el crecimiento, no hay necesidad de suplementar si el pienso del cachorro es completo y equilibrado. La suplementación en el caso de los cachorros puede provocar toxicidad, especialmente de vitamina D.

Los condroprotectores

Los condroprotectores (glucosaminoglicanos) son también muy importantes en la alimentación del cachorro de raza grande o gigante, ya que se ha observado que si se administran a los cachorros que, por raza, presentan cierta tendencia a padecer displasia de cadera u otras alteraciones músculo-esqueléticas, tienen menor aparición de estos problemas y/o mejoran su patología.

Se suelen utilizar precursores de esta sustancia como la glucosamina (que favorece la formación de glucosaminoglicanos), junto con la condroitina, actuando ambos sinérgicamente sobre la formación y regeneración de los cartílagos y superficies articulares.

Ácidos grasos esenciales

Otro elemento importante en la nutrición de un cachorro de raza grande o gigante es el CLA, o Ácido Linoleico Conjugado, mezcla especial de ácidos grasos esenciales. El CLA ayuda a reducir el porcentaje de grasa corporal y aumenta los niveles de proteína corporal. Se ha observado también que ayuda a disminuir la incidencia de ciertas deformidades óseas.

Por tanto, para conseguir un crecimiento adecuado de cachorros de razas grandes y gigantes debemos utilizar una dieta específicamente formulada para este tipo de raza. Ésta debe contener un mínimo de un 25% de proteínas, un contenido moderado en grasas y elementos que favorezcan la formación/regeneración de las superficies articulares y disminuyan la incidencia de patologías óseas (glucosamina, CLA, condroitina). Igualmente importante es que mantenga una óptima relación calcio y fósforo para el correcto crecimiento de este tipo de cachorros. Pero principalmente, hay que controlar la ingesta calórica diaria para evitar un desarrollo rápido y desmesurado, y para evitar un cachorro obeso, que aumentaría el riesgo de aparición de patologías óseas y musculares (como displasia de cadera, valgus/varus...).

Fuente: Affinity petcare




SOCIALIZACIÓN DE LOS CACHORROS

La importancia de la socialización temprana para los cachorros

Una socialización temprana ayudará al cachorro a desarrollarse mejor en el ambiente social, siendo la base fundamental para el desarrollo de un temperamento sano en el perro. La etapa crítica de socialización se extiende más o menos desde las 3-4 semanas a las 12-14 semanas de vida.
Las clases especializadas en la socialización y educación temprana de cachorros aprovechan este tiempo crítico. Esta socialización se tiene que llevar a cabo con humanos de todas las edades, otros animales y por supuesto con otros perros. Las razones más importantes para fomentar el juego entre cachorros son aprender la inhibición del mordisco y practicar la comunicación canina.

Tenemos que enseñar y familiarizar a nuestros cachorros con situaciones "menos agradables" para la raza canina. Por ejemplo, les habituaremos al manejo y los exámenes físicos que serán necesarios en la vida del perro. Es en los primeros meses de vida del cachorro cuando podemos enseñarle no sólo a tolerar si no a disfrutar de este contacto físico con sus dueños y otros humanos.

Los cachorros que no sean socializados ni adiestrados correctamente en este sentido pueden reaccionar temerosamente a estímulos no familiares durante su vida posterior, ocasionando problemas de conducta, incluido aquí la agresión por miedo.

Socialización temprana = perros mas sociables


Un cachorro es totalmente capaz de aprender todas las conductas de la obediencia básica. Así, es conveniente empezar a enseñarle los comandos básicos de obediencia, debiendo acudir a algún centro especializado en caso de que queramos que esa etapa inicial de enseñanza sea controlada por un profesional.Acudiendo a algún centro donde impartan cursos de obediencia y socialización para cachorros conseguiremos, también, que cachorros de edades y experiencia similares interactúen en un entorno controlado.

Es importante enseñarle desde un principio las normas de convivencia que queremos que respete también de adulto. Educar en positivo es fundamental para desarrollar un carácter sano. Los métodos aversivos y el castigo físico tienen efectos secundarios indeseables para el desarrollo del cachorro. Educar centrándonos en lo que nos gusta y premiando estas conductas sentará las bases de una buena comunicación y amistad con nuestro perro.

Es muy importante recordar los siguientes puntos:

   La atención es el pilar fundamental para la comunicación y la enseñanza. Di su nombre antes de darle una orden.

   Evita el castigo en la educación. Esto contribuirá a que tu cachorro lo pase bien y disfrute obedeciendo. En esta etapa tan sensible en el desarrollo del temperamento el castigo puede causar miedos y crear traumas al cachorro. Si el perro hace algo que no te gusta, intenta enseñarle un comportamiento alternativo que sea incompatible con el primero.

   Se coherente en tus exigencias. Si pides demasiado, tu cachorro perderá la atención y podría sufrir estrés improductivo, y si le pides demasiado poco, puede aburrirse y perder el interés. Ten en cuenta que a esta edad la mente del cachorro está casi totalmente desarrollada. Lo más importante es que seas sensible a cómo se encuentra tu cachorro en ese momento y que encuentres una velocidad de entrenamiento adecuada a la situación.

   Asegúrate que las sesiones de educación sean cortas y divertidas (para empezar no más que 5-10 minutos) y lo ideal sería tener varias sesiones todos los días. No abuses de la atención que te presta tu cachorro, aumenta la duración de cada sesión poco a poco.

   Acaba siempre las sesiones en positivo, así tu cachorro verá la educación como una experiencia agradable. Termina la sesión con una tarea que el perro conozca muy bien, en vez de exigir demasiado al cachorro cuando ya está cansado.

   Tienes que ser muy específico en lo que le pides. Las órdenes tienen que ser cortas y claras. Por ejemplo, "Ven" no es igual que "Ven-aquí-bonito". Para tu perro (que no habla castellano) estos dos comandos suenan muy distinto y pueden confundirle. Dale una orden, no la repitas, y utiliza las técnicas que has aprendido para asegurarte de que el perro haga lo que le has pedido. En este sentido, además de los ejercicios prácticos es conveniente que los dueños realicen clases de contenido más teórico que les permitan fijar algunos conceptos que, en un principio, pueden resultar algo confusos para los dueños primerizos.

  Todos las personas de la familia deberían formar parte de la educación. El cachorro tiene que aprender a obedecer a todos y a comunicarse efectivamente con cada uno de sus miembros. Asegúrate siempre de estar muy pendiente cuando los niños estén jugando y educando al cachorro.




LA LLEGADA DE UN BEBÉ

¿CÓMO FAVORECER LA BUENA RELACIÓN ENTRE VUESTRO PERRO Y EL BEBÉ?

La llegada de un bebé es siempre un momento muy emocionante pero también lleva consigo una serie de cambios que afectarán al entorno familiar y a nuestros animales de compañía.

Para evitar que se produzcan problemas de convivencia, es conveniente prepararse y seguir una serie de pasos:

1.- PREPARATIVOS: LA OBEDIENCIA BÁSICA

El entrenamiento previo de nuestro perro debería centrarse
Yera y Martín

• Conseguir un buen control durante el paseo.

• Reforzar el cumplimiento de la orden “Quieto”.

2.- LA LLEGADA DEL BEBÉ

• Mientras el bebé está en la clínica:

- No dejéis a vuestro perro solo en casa. Si no podéis estar con él, dejadle con algún familiar.

- Llevad alguna toalla o manta con el olor del bebé a casa,jugad con vuestro perro, acariciadle y dadle premios mientras se la mostramos. De este modo, asociará el olor del bebé con experiencias agradables.

- Llevad al perro al veterinario para limar un poco sus uñas. Así evitaremos que pueda arañar al bebé si, por accidente,le tocara con las patas.

• La llegada a casa:

Vuestro perro mostrará una curiosidad natural ante la llegada del bebé. Debemos permitirle que investigue al nuevo miembro de la familia evitando que pueda, sin querer,hacerle daño.

• El primer contacto:

- Es importante actuar de la forma más relajada posible para evitar transmitir nuestra excitación a nuestro perro.

- No debemos castigarle por querer investigar al bebé, ya que podría asociar la presencia del niño con algo negativo.

- Debemos dejar que se acerque al bebé pero con calma.

- Si vuestro perro se acerca al bebé y lo huele de forma calmada, debemos premiarle con caricias y palabras suaves.

- Si las cosas han ido bien, es preferible no alargar en exceso el primer contacto. No debemos forzar la interacción entre el perro y el bebé, sino que el proceso debe ser gradual.

• Las visitas:

- Debemos intentar que las visitas le hagan un poquito de caso a nuestro perro (por ejemplo, darle una golosina,lanzarle un par de veces la pelota y acariciarle de vez en cuando).

3.- LOS CELOS

• ¿Por qué aparecen los celos?

La llegada de un bebé suele absorber gran parte de nuestro tiempo. Nuestro perro puede interpretar que:

- cuando el bebé está delante, a mi apenas me hacen caso.

- cuando el bebé no está, vuelvo a recuperar la atención de mis dueños.

Ello puede hacer que comience a ver a al bebé como un competidor, apareciendo así los celos.

• ¿Cómo evitar los celos?

- Si el bebé está presente, debemos prestar atención también a nuestro perro. Todos los juegos, caricias y golosinas deben ser entregadas en presencia del niño.

- Si el bebé no está, debemos, de forma deliberada, reducir el grado de caricias y atenciones a nuestro perro.

Ahora el aprendizaje de nuestro perro será:

... cuando el bebé está delante, me hacen caso y me divierto como siempre.

... cuando el bebé no está, me aburro y ellos me ignoran.

4.-LA EDUCACIÓN DEL NIÑO:

Según muchos especialistas la convivencia con un perro es muy beneficiosa ya que contribuye a la educación de un niño más sociable y con un mayor sentido de la responsabilidad.

Hasta los 2 o los 3 años, el niño conoce su entorno fundamentalmente a través del tacto. Al ver al perro, intentará acariciarlo, palpar su piel y su pelo. Todavía no entiende que los animales tiene capacidad de sentir dolor o sufrimiento. El niño tratará al perro como a un juguete más, al que sin querer puede hacer daño, al tocarle la cabeza, los ojos y las orejas.

• ¿Cómo enseñar a vuestro hijo a acariciar a vuestro perro?

- No debeis inquietarnos porque vuestro perro lama al niño. Si el primero está en buenas condiciones higiénicas y de salud, no existe motivo de preocupación.

- Es importante enseñar al niño qué zonas del perro no conviene tocar y qué fuerza debe aplicar.

- Si utiliza una fuerza excesiva, apartaremos su mano y le enseñaremos cogiendo su mano con la nuestra, cómo acariciar al perro con mucha suavidad.

- Si bien la comprensión verbal del niño a estas edades es limitada, es recomendable explicarle qué es todo aquello que ve y que toca.

Fuente: Fundación Affinity




TEST DE CAMPBELL PARA CACHORROS


El test de Campbell es, hoy en día uno de los más utilizados para evaluar a los cachorros y hacer un pronostico de su futuro carácter. Consiste en la realización de cinco pruebas, que se desarrollarán bajo las siguientes condiciones.
A- Solo una persona evaluará al cachorro, preferiblemente, alguien que no haya tenido contacto anteriormente con el cachorro.
B- Ha de realizarse en un lugar cerrado y tranquilo, donde el animal no reciba estímulos que puedan distraerlo.
C- Se deberá realizar preferentemente en la séptima semana de vida del cachorro
D- Se examinarán de manera individual, aislada y neutral, sin felicitarlo en ningún momento
LAS PRUEBAS A REALIZAR SON LAS SIGUIENTES
  
1. Atracción social hacia el hombre
Hay que situarse frente al cachorro y dar palmadas para llamar su atención.
MD- Viene inmediatamente, con el rabo levantado y mordisquea las manos
D - Viene inmediatamente, con el rabo levantado y rasca nuestras manos con sus patas
S - Viene inmediatamente, con la cola baja
MS- Viene vacilante, con la cola baja
I - No viene, permanece quieto o se escapa
  
2. Capacidad de seguimiento al amo
Hay que situarse al lado del cachorro asegurándonos de que éste nos está viendo y comenzar a andar.
MD- Nos sigue inmediatamente, con el rabo levantado, intentando morder nuestros pies
D - Nos sigue inmediatamente, con el rabo levantado
S - Nos sigue inmediatamente, pero con la cola baja
MS- Nos sigue dudando, con la cola baja
I - No nos sigue, o nos sigue de lejos
  
3. Aceptación de la obligación. (Respuesta a la contención)
Hay que mantener al cachorro durante 30 segundos en posición de boca arriba sujetandolo por el pecho.
MD- Lucha con fuerza, se debate y muerde
D - Lucha con fuerza y se debate
S - Se rebela al principio pero luego se calma
MS- Se queda quieto y lame nuestras manos
I - Se queda quieto y tiene respuestas confusas: se agita, se calma, desvía la mirada
  
4. Dominancia social (aceptación a la dominación del hombre)
Dar suaves palmadas desde la parte superior del cráneo hasta llegar a la cola, luego acariciar suavemente a contrapelo, repitiendo esta secuencia durante 30 segundos.
MD- Salta, gruñe, muerde y amenaza
D - Salta y da patadas
S - Se retuerce para lamer nuestras manos
MS- Se da la vuelta panza arriba y nos lame las manos
I - Permanece quieto y nos lame las manos
  
5. Dignidad
Sujetar al cachorro por el abdomen con las manos entrecruzadas y levantarlo hasta que sus patas no toquen el suelo durante 30 segundos.
MD- Se rebela violentamente, gruñe y muerde
D - Se rebela violentamente
S - Se rebela, se calma y nos lame las manos
MS- Apenas se rebela y nos lame las manos
I - Permanece quieto y nos lame las manos
  
| MD- muy dominante | D- dominante | S- sumiso |
MS-muy sumiso | I-inhibido
  
Dos o más MD - El perro es dominante y agresivo pero con un carácter estable, requiere de un trato firme. Puede llegar a ser un buen perro de guarda. Se desaconseja su convivencia con niños.
Tres o más D - Perro dominante, aunque menos agresivo y más estable. Recomendable para guarda y defensa. Con el trato adecuado puede llegar a ser un buen perro de trabajo. Se desaconseja su convivencia con niños.
Tres o más S - Es un perro muy equilibrado, estable y no agresivo. Fácil de adiestrar. Deberemos ser cuidadosos en su educación para que llegue a ser un buen perro de trabajo. Puede convivir perfectamente con niños.
Dos o más MS junto con una o más I - Excesivamente sumiso y sensible. Poco adecuado para la disciplina y el trabajo. Es conveniente darle confianza para que se sienta seguro, porque si no podría darse el caso de mordeduras o agresiones asociadas al miedo. Puede convivir con niños.
Dos o más I - Es un cachorro demasiado tímido, independiente y poco interesado por el trato con las personas. Puede ser agresivo si se le fuerza o se le riñe. Difícil de adiestrar. se desaconseja la convivencia o el contacto con niños.
Mixto - Imprevisible, poco apto para el trabajo y la disciplina. Sería aconsejable repetir el test para descartar posibles errores de interpretación en el realizado en primera instancia




LOS PERROS DE ASISTENCIA (I)


Con este pequeño artículo introductorio pretendo inaugurar una serie de varios artículos que tengo pensado hacer sobre este interesante tema. El tema de perros de asistencia es un tema que me era en buena parte desconocido antes de hacer el Curso de Adiestrador de Perros de Asistencia en la FUNDACIÓN BOCALÁN.

En el artículo podréis observar que hay algunas opiniones personales. Éstas son eso mismo: opiniones personales que no pretenden ser más válidas que las de otras personas y basadas en mis experiencias personales con estos perros. Pueden ser más o menos acertadas pero son las mías. Tomadlas como tales y no como “verdades universales”.

Espero que disfrutéis de la lectura del artículo igual que yo he disfrutado escribiéndolo.

TIPOS DE PERROS DE ASISTENCIA


El conocimiento que la gente acostumbra a tener de los perros de asistencia es bastante limitado. Así, mucha gente ignora que existen diversas categorías de perros de asistencia, más allá del “perro de los ciegos”.

De este modo podemos dividir los perros de asistencia en los siguientes grupos:

PERROS DE SERVICIO

Son aquellos perros que se encargan de ayudar a personas que tienen distintos tipos de discapacidades FÍSICAS.

Probablemente sean los perros de asistencia que se entrenan para recibir un mayor número de órdenes ya que su labor consistirá en facilitar la vida de sus dueños.

Por tanto el perro deberá realizar más o menos funciones según el grado de limitación motriz del usuario.

Sus tareas se dividen entre las que tienen relación con su hábitat y aquellas que tienen una relación más directa con la persona.

Indi trabajando puertaEntre las tareas que se engloban en el primer grupo encontramos por ejemplo, la recogida, traslado y entrega de objetos, el abrir y cerrar puertas y cajones, encender y apagar luces....

En las tareas que implican una interacción más directa con la persona encontramos, en cambio, el ayudar al discapacitado a ponerse y quitarse la ropa, a levantarse o acotarse, taparlo una vez está acostado en la cama...

Para no extenderme demasiado, dejaré el cómo se trabaja con un perro de servicio para un próximo artículo.

PERROS SEÑAL

Son perros destinados a asistir a personas sordas o con discapacidades auditivas. Su función primordial es la de reconocer distintos tipos de sonido y avisar a su dueño cuando estos se producen.

Perros de servicio variosPara esta función se suelen seleccionar animales de tamaño pequeño y disposición alerta. Se busca, por lo general y por encima de otras virtudes que sean particularmente reactivos a estímulos auditivos.

Por las cualidades que se buscan así como debido al hecho de que las tareas de estos perros tienen lugar, casi siempre, dentro de casa y se limitan a hechos sonoros muy concretos, facilita el hecho de que se pueda utilizar un amplio abanico de perros, principalmente porque no existe una raza en concreto que tenga, de forma innata, una mayor capacidad de reacción ante un sonido.

Los perros señal reciben un adiestramiento básico idéntico al del resto de perros de servicio. Sin embargo sus habilidades específicas son distintas a las de aquellos.

Los perros señal deberán poder reconocer, localizar y llevar al dueño al lugar de donde proviene el sonido.

Lo más usual es enseñarles un número limitado de sonidos, que acostumbran a ser aquellos con una mayor incidencia en la vida cotidiana. Así por ejemplo suelen aprender a avisar cuando suena el teléfono, el timbre, el microondas, la alarma de incendios...

PERROS GUÍA o PERROS “LAZARILLO”

Como he comentado antes, este tipo es el que la gente está más acostumbrada a ver y son los perros que se encargan de ayudar a los ciegos en sus quehaceres cotidianos fuera de su domicilio.

Sus funciones son claras: ayudar a su propietario a andar por la calle evitando obstáculos y actuando como “sus ojos”.

Sin embargo creo conveniente dejar claro que los perros guía NO CONDUCEN AL CIEGO. No son un GPS en el cual se introduce una dirección y es el perro el que guía hasta ese punto.

El concepto de perro lazarillo = navegador con sistema de localización por satélite es un mito que mucha gente tiene.

Os voy a poner un ejemplo muy gracioso que nos explicó un usuario hace poco:

Al usuario, una persona ciega, lo estaban preparando para entregarle su perra y una de las pruebas que tenía que pasar era ir de un punto A a un punto B, guiado por la perra.

Como él no conocía el lugar y no sabía cómo podía ir paró a una señora por la calle y se lo preguntó.

La reacción de la señora fue de lo más graciosa y de lo más gráfica para ejemplarizar lo que os he comentado respecto al perro guía = GPS, la señora se agachó a la altura de la perra y le dijo:

- Hola bonita, te voy a explicar como llegar. Tienes que coger esta calle recto y cuando llegues a la segunda giras a mano derecha, sigues dos manzanas y luego giras a la izquierda y....

Acto seguido y una vez el usuario y la perra iniciaron su camino siguiendo sus indicaciones la señora se puso a seguirlos a ver que hacían.

Finalmente y sin mayores problemas el ciego y la perra llegaron a su destino. En estas se les acercó la señora y le dijo a la perra:

- Lo has hecho muy bien guapa!! Ya sabía yo que con mis indicaciones llegarías al destino!!

Y no funciona así.

Intentaré dar unas breves pinceladas de cómo trabajan estos perros:

Se adiestra a estos perros siguiendo el principio de la línea recta. Siguiendo este principio se enseña al perro a caminar por el centro del pavimento. El motivo de hacerlo así es que, normalmente, en el lado de "fuera" nos encontramos farolas, semáforos, árboles... mientras que en el lado de "dentro" nos podemos encontrar mesas, toldos...

El perro deberá mantener esa línea recta hasta que el amo decida un cambio de dirección (observad que quien decide cuándo cambiar de dirección es el usuario NO el perro) o bien el entorno le impida continuar.

El perro ha de continuar en línea recta y sortear cualquier obstáculo que haya en su camino, desviándose a derecha o izquierda dejando suficiente espacio para que pueda pasar el ciego, y volviendo a recuperar la línea recta de desplazamiento tan pronto como sea posible.

El perro guía aprende, también, a parar en los bordillos donde esperará la orden de su amo para continuar avanzando o bien realizar un giro (de nuevo es el usuario quien decidirá cuándo reanudar la marcha).

En este punto creo conveniente recalcar que es el ciego quien deberá tomar la decisión de cruzar o no cruzar la calle. El perro no está adiestrado para reconocer el semáforo o si vienen o no vienen coches. Cuando se les está entrenando se incluyen situaciones artificiales y controladas con coches de modo que el perro aprende que si vienen coches cerca no debe pasar aunque sólo sea por propio instinto de supervivencia. Sin embargo su respuesta ante estas situaciones no es fiable de modo que es el ciego quien ha de tomar la responsabilidad.

En ocasiones como esta puede darse, no obstante, lo que se conoce como desobediencia inteligente. Si se está parado en un bordillo y se le da la orden de avanzar y el perro no se mueve, el amo por lo general deberá hacerle una invitación a moverse (invitación no orden). Si sigue sin moverse puede ser por algún motivo de peligro que al ciego se le escapa. En estas situaciones evidentemente deberá aumentar la atención hasta saber cuál es la razón por la que el perro ha desobedecido (un claro ejemplo de esto sería cuando el ciego quiere avanzar y hay un coche cerca que por cualquier motivo el ciego no ha oído pero el perro sí ha visto. Como he explicado antes y pese a no ser fiables en ese sentido, sí han sido entrenados para ver que si viene un coche cerca no deben pasar).

Como un subgrupo independiente pero asociado a los perros de asistencia, encontramos a los perros de terapia. Pasemos, pues, a analizarlos brevemente.

PERROS DE AUTISMO

Tras haberse realizado varios estudios a nivel mundial sobre los beneficios que pueden aportar los perros en personas con problemas de autismo, se ha decidido, recientemente, empezar a preparar perros para este problema concreto.

Vall En ESPAÑA los dos primero perros que se han preparado para ello han sido "HARRY" y “VALL” una golden retriever a la que he tenido la posibilidad de colaborar a entrenar, a la par que convivir durante un mes, al haber coincidido su etapa de preparación y entrenamiento con la realización del curso de Entrenador de Perros de Asistencia en la “Fundación BOCALÁN”.

Voy a dar unas breves pinceladas de las funciones de los perros de autismo.

La selección del perro es muy parecida a la de los perros de asistencia, buscándose cualidades parecidas pero con la diferencia de que en este caso se buscan perros menos sensibles de lo normal, ya que van a tener que aprender a tolerar algunos comportamientos agresivos que pueden darse con niños con problemas de autismo.

Las funciones de estos perros van a consistir en ayudar al niño en su desarrollo, así como también colaborar con la familia en el reparto de tareas.

Por un lado el perro se convertirá en un compañero de juegos, si bien los autistas no acostumbran a demostrar mucho afecto; contribuirá también a que los niños con problemas de insomnio concilien el sueño con mayor facilidad; le servirá de apoyo en situaciones de estrés pudiendo contribuir por ello a que el niño no se encierre todavía más en su mundo interior.

Factor aparte es la función que va a desarrollar en la calle. Se ata al niño al perro a través de un arnés especial en el que se le deja un mínimo de espacio, yendo además cogido el niño al arnés por un asa, de modo y manera que éste mantendrá la dirección y el sentido de la marcha, evitando situaciones peligrosas. A su vez, en el caso de que al niño le de un arranque y eche a correr el perro bloqueará esa huida sentándose y haciendo fuerza para que el niño no se escape.

Esta función amén de evitar situaciones de riesgo también contribuye a que los padres puedan aflojar un poco la tensión por el paseo al contar con la ayuda del perro y dándoles la oportunidad de reaccionar.

A la par, el hecho de que el niño vaya atado al perro también informa a terceras personas que se encuentran ante una persona con alguna disminución, preparándolas para una mayor comprensión en el caso de que se diera un eventual comportamiento incorrecto por parte del niño.

El tiempo dirá si los beneficios que “VALL” aportará a personas con esa deficiencia motivarán que se entrenen más perros para dicha tarea o no, pero pienso que, viendo el buen resultado que ha dado en otros países, pronto “VALL” dejará de ser la “única” para convertirse en la “pionera” de un buen número de perros entrenados para tratar de mejorar la calidad de vida de los niños con autismo.

PERROS DE TERAPIA

Estos perros son los que trabajan con disminuidos PSÍQUICOS o con personas problemas anímicos, rendimiento escolar, falta de integración social....

Algunos de los aportes de los perros de terapia en general son, entre otros:

    - Desarrollo de la comunicación y el lenguaje.

    - Mejorar el contacto con la realidad.

    - Relajación y disminución de los niveles de agresividad.

    - Desarrollo de la afectividad y de la empatía.

    - Desarrollo sensorial.

    - Aumento de la responsabilidad.

Por tratarse de un tema largo y complejo le dedicaré, más adelante, un artículo aparte.

FASES DE ADIESTRAMIENTO DE LOS PERROS DE ASISTENCIA

Por la importancia de las tareas que van a desarrollar y, también, a menudo por su dificultad, resulta evidente que el adiestramiento que debe darse a los ejemplares que aspiran a convertirse en futuros perros de asistencia es muy importante.

Antes de practicar entrenamiento alguno hay que escoger el cachorro que, por sus cualidades ya desde muy pequeño pueda llegar a ser un buen perro de asistencia.

Para escoger a los cachorros se busca, “in abstracto”, que reunan unas características ideales. A saber:

    - Buen temperamento.

    - Motivación y voluntad de complacer.

    - Buena sensibilidad.

    - Ausencia de agresividad.

    - Capacidad de cobro (de ahí que las razas más habituales sean las de la familia de retrievers).

Una vez que se tiene una camada de cachorros que pueden cumplir esas características, se analiza individualmente a los ejemplares y se selecciona a aquel o aquellos confiados en si mismos pero sin ser demasiado dominantes, que sea activo y curioso – sin caer en excesos o hiperactividad –.

Una vez seleccionado el cachorro-candidato, podemos dividir en cuatro las fases de su adiestramiento:

1º.- Etapa en familia o fase de habituación.- Esta etapa transcurre desde que se separa al cachorro de su madre, a los 2 meses de edad, aproximadamente, hasta que el perro cumple un año.

Como su propio nombre indica, esta etapa consiste en integrar al cachorro en una familia de acogida temporal, que - bajo el asesoramiento de los profesionales que posteriormente vayan a cuidarse de su adiestramiento más específico -, se encargarán de enseñarle las órdenes básicas, cómo comportarse en casa, normas de higiene, socialización con personas y otros animales...

Tras haber trabajado y convivido con dos perros de asistencia en prácticas y sólo por mi experiencia con ellos, creo que debería darse una mayor importancia en la socialización temprana y continuada de los cachorros mientras están en esta primera etapa de su adiestramiento.

El motivo es que, más adelante, se verán en muchas ocasiones privados de poder compartir juegos y contacto con otros perros, sobretodo cuando estén “trabajando”. Esa falta de un estrecho contacto con los perros en un futuro hace que, si no se ha socializado correctamente en su etapa de cachorro, puedan surgir problemas de comportamiento con otros perros en los momentos que pueda dejarse libre al perro cuando no esté “trabajando”.Indi payaseando

2º.- Etapa en el centro de adiestramiento o fase de adiestramiento específico.- Normalmente esta etapa va desde que abandonan a la familia de acogida hasta los dos años o dos años y medio que es cuando, normalmente, suele terminar su adiestramiento.

Durante esta etapa se adiestra al perro específicamente en aquellas tareas a las que se le vaya a destinar. Por ejemplo, si es un perro guía a que caminar en línea recta evitando obstáculos o si es un perro de servicio a dar la luz...

Esta etapa puede llevarse a cabo en su totalidad en el centro o, en una primera etapa en el centro y adiestrado directamente por profesionales y, en una segunda etapa adiestrado por distintos futuros adiestradores.

Trabajando en el centroNosotros seguimos este método y, si bien se le dio una base más o menos sólida al perro en cuestión por profesionales de BOCALÁN, posteriormente fuimos los alumnos los encargados de continuar con su adiestramiento y formación, siempre eso sí, bajo supervisión.

En mi caso, se dividió a los alumnos en grupos a cada uno de los cuales se les asignó un perro con el que trabajar. El método de trabajo consistió en aproximadamente 150 horas de trabajo teórico-práctico en las instalaciones que BOCALÁN tiene en SANT CUGAT DEL VALLÉS, complementadas con estancias rotativas de 15 días de convivencia con los distintos miembros del grupo.

Durante los días que el perro vivía con nosotros, nuestra misión era continuar entrenando las cosas que debía aprender, a la par que aportarle tantas situaciones novedosas o útiles como fuera posible (viajar en metro, autobús, ir a centros comerciales y tiendas de todo tipo, subir y bajar escaleras mecánicas....)

En ese tiempo tuvimos en casa durante 15 días a “INDI”, un golden retriever que se convertirá en un perro de asistencia para una persona minusválida.

Como he comentado antes, también tuvimos en casa, durante un mes, a “VALL” la primera perra de terapia para niños autistas que se entrena en ESPAÑA.

Indi Vall


Finalmente indicar que, en ocasiones, el perro seleccionado no sirve finalmente para el servicio que pretendía dársele. En estos casos se entrega en adopción, teniendo preferencia la familia de acogida.

3º.- Etapa de acoplamiento con el usuario.- Dicha etapa se inicia cuando acaba el adiestramiento.

Una vez el perro está adiestrado correctamente y una vez se ha decidido entregarlo a la persona adecuada, debe hacerse un acoplamiento, en el que ambos deben aprender a conocerse y a compenetrarse para trabajar juntos.

Observad que, previamente, el usuario también habrá recibido un curso en el cual se le habrá explicado cómo comportarse y cómo trabajar adecuadamente con el perro que se le asigne.

4º.- Etapa de control o seguimiento.- Empieza cuando se hace entrega del perro al usuario y finaliza cuando se retira a éste del servicio o cuando fallece.

Esta etapa de seguimiento consiste en hacer revisiones periódicas al binomio usuario-perro para comprobar que el perro está bien, que el usuario respeta los mecanismos de trabajo que el perro adquirió, hacer ajustes en el caso de que haya que hacerlos.... en definitiva, para comprobar que todo sigue el curso correcto.

Esta fase tiene más importancia de lo que puede parecer porque un usuario que no obedezca las reglas o que permita cosas a su perro que no debería, podría acabar consiguiendo que el perro adquiriera vicios o malas costumbres que dificultaran o impidieran de plano desarrollar su labor de asistencia con las debidas garantías, tanto funcionales como de seguridad para ambos.En casos extremos podría llegarse a la retirada del perro.

Doy por terminado este primer artículo, sin perjuicio de que en el futuro lo pueda ampliar. Cuando tenga un poco de tiempo me meteré con los otros artículos anunciados. Hasta pronto!

Fuente: Thaïs - Ànima Bessona




CONSEJOS PRÁCTICOS PARA DUDAS FRECUENTES


Cuando un cachorro llega a casa y sobretodo cuando los “padres” son primerizos, aparecen un gran número de dudas ante los comportamientos del cachorro, comportamientos que en caso de no tratarse adecuadamente desde un principio pueden degenerar en problemas posteriores.

También queremos dejar constancia de algunas dudas que seguro que se os pueden plantear cuando el cachorro llegue a casa.

A través de la presente guía pretendemos dar nuestra visión personal acerca de la manera de resolver tales situaciones. Queremos dejar muy claro que ésta no es necesariamente la mejor forma de hacerlo, pero sí la que nos ha funcionado a nosotros. Para llegar a estas conclusiones, además de la experiencia con nuestras perras, hemos leído numerosos libros y artículos de etología canina, hemos asistido a cursos y hemos contado con la opinión de varios etólogos, algunos de ellos de reconocido prestigio. Hemos aplicado muchas de las técnicas sugeridas por los etólogos, algunas con éxito y otras sin él y finalmente nos hemos quedado con las que nos han servido con nuestros perros. Esperamos que os puedan servir de ayuda.

Mi cachorro me muerde las manos a todas horas, quiero que deje de hacerlo

Muy pronto comprobaréis que a los cachorros les encanta morderos las manos. Es un comportamiento que la primera vez os hará gracia pero que pronto os resultará molesto y hasta doloroso, debido a esos dientecillos que parecen alfileres. Deberéis enseñarle al cachorro que no puede morderos. La solución que nos dio una conocida etóloga un día que vino a nuestra casa es la siguiente:

Cuando el cachorro os muerda tenéis que decirle que NO, con rotundidad pero sin gritar o hacer aspavientos con las manos. Acto seguido tenéis que ignorarlo POR COMPLETO durante un tiempo. No debéis hablarle o mirarle. Y cuando digo que no lo miréis es ni siquiera de reojo. Debéis evitar a toda costa que vuestros campos visuales se crucen. El cachorro debe sentirse totalmente ignorado. No es necesario ignorarlo durante mucho rato, basta con un par de minutos. A continuación debéis seguir con el proceso educativo, para fijar el comportamiento adecuado. Lo llamáis y empezáis a jugar de nuevo con él, ofreciéndole la mano de forma casual para que caiga en la tentación y os muerda de nuevo. Si lo hace tenéis que repetir el procedimiento. En uno o dos días el cachorro es más que probable que haya dejado de morderos o como mínimo que haya reducido en gran medida las mordidas. Al menos así ha sido en nuestro caso y en todos los casos en los que hemos recomendado este método a otras personas.

La destrucción del mobiliario y el conocido estrés por separación. Qué hacer para evitarlo

Un cachorro a partir de los dos meses y medio de edad es un ser lleno de energía y ganas de descubrirlo todo. Ello implica que si se queda en casa sólo durante bastante tiempo va a dedicar buena parte de su tiempo a dormir... para descansar de las travesuras que habrá hecho antes....

Por ello es muy frecuente escuchar, en familias con un cachorro en casa, frases como: “se ha comido nuestros preciosos muebles nuevos de diseño...”

Este hecho puede estar motivado por dos circunstancias básicamente. Una es por el mero hecho de ser un cachorro. El cachorro es un bebé aun sin enseñar y para él es perfectamente lícito morder un mueble... para que si no está ahí??? Además no podemos olvidar que llega un momento en que los dientes le duelen y mordiendo cosas alivia algo ese dolor. Por mucho que os expliquen métodos y trucos es muy difícil que un cachorro no rompa cosas. Es algo que debéis asumir. Para minimizar la destrucción podéis restringirle el espacio, dejarle juguetes y mordedores... y esperar que crezca y se tranquilice! En cuanto a los juguetes son especialmente los llamados Kong.

No obstante, en ocasiones, la destrucción viene motivada por un problema conocido como estrés por separación, que debe corregirse si queremos tener un perro equilibrado y que no nos de problemas.

El cachorro en un principio tiende a ver a sus dueños como parte de su manada a la que tiene que cuidar. Asume pues, de entrada, el rol de líder de la manada. De ahí que si los miembros de su manada se van y lo deja sólo en casa, él no va a poder saber qué hacen y no podrá velar por ellos. Eso le causa un estrés que tiene que sacar, y la manera de hacerlo es a través de la destrucción.

Para paliar este estrés por separación lo primero que hay que conseguir es demostrarle al cachorro que no debe preocuparse por vosotros ya que vosotros sois los jefes de la manada. Él como miembro secundario de ella debe limitarse a comer, jugar y dormir. Las preocupaciones por el bienestar de la manada son exclusivamente cosa vuestra.

Entre las medidas más usuales para combatir ese estrés están las siguientes:

    - No hacerle caso 10 minutos antes de salir de casa. Ello implica que debéis marcharos de casa sin decirle adiós o darle un beso de despedida.

    - Una vez que lleguéis a casa no debéis decirle nada durante 10 minutos. Si se os sube encima para llamar vuestra atención no le digáis que no o le miréis. Lo apartáis sin mirarlo (es MUY importante no cruzar miradas ni durante un segundo), si ladra lo ignoráis, si llora lo ignoráis, haga lo que haga para llamar vuestra atención lo ignoráis. Aunque el tiempo varía según el perro es probable que el primer día tarde 5-10 minutos en empezar a calmarse. Aun así no le hagáis caso aun. La mayoría de los perros tras unos instantes de calma aparente vuelven a empezar a intentar llamar vuestra atención. Aunque os cueste... aguantad. Una vez que el perro lleve 5-10 minutos calmado entonces lo llamáis y lo premiáis, aunque tampoco demasiado. En teoría cada día el tiempo que tarde en calmarse debería ir decreciendo, siendo lo ideal que llegara un momento en que el perro no hiciera ningún gesto de acercarse a vosotros a saludar hasta que vosotros lo llamarais.

Estas pautas son muy elementales pero útiles. En cualquier caso deben conjugarse con otras técnicas para establecer la jerarquía social. Un perro que tiene clara su posición secundaria en la familia es un perro que, por norma general, no causará destrozos en casa, al menos motivados por el estrés.

Quiero ser el jefe: enseñarle su posición jerárquica

Una vez que entra un cachorro en casa acabáis de entrar en el juego de: ¿Quiere Vd. ser el alfa de la manada?

Los perros tienen un marcado instinto de manada y salvo en casos donde el cachorro sea especialmente gregario y sumiso por naturaleza, normalmente luchará por ascender a la cúspide de la cadena jerárquica.

Si no se le deja claro desde pequeño quién manda en casa, es más que probable que llegue un momento en que se convierta en el jefe, dando lugar a un perro problemático y potencialmente agresivo si se siente atacado en su posición jerárquica.

Para evitar esto ya os digo que debéis empezar a marcar terreno desde el mismo día que llegue a casa. A continuación vamos a mencionar unas pocas técnicas muy básicas que podéis utilizar para demostrarle que vosotros sois los “perros alfa”.

    - Al pasar cualquier puerta el perro debe ser el último miembro de la familia en atravesarla, sea para entrar o para salir, sólo cuando el último miembro humano haya pasado se le dará permiso al perro para que lo haga.

    - Es conveniente acostumbrar al cachorro a que cualquiera pueda meter la mano en su comida e incluso quitársela. Debe saber que vosotros sois los que se la dais pero también quienes se la podéis quitar. En caso de que no muestre signos de agresividad felicitarlo suavemente. En caso contrario debéis corregir de inmediato. Un cachete, un no y una retirada de la comida son buenas maneras de hacerlo. Algo de tiempo después se la volvéis a colocar y repetís el procedimiento.

    - Al principio y si el cachorro es dominante puede ser bueno que hagáis un pequeño “teatrillo”. Debéis fingir que estáis comiendo de su plato. La manera de hacerlo es la siguiente:

Colocáis su cuenco con comida encima de la mesa (que él vea que es su cuenco y que tiene comida). Colocáis sin que lo vea unos trozos de galleta, queso o lo que sea al lado de manera que vosotros podáis hacer como si comierais de su cuenco pero sin hacerlo. Debéis comer haciendo ruido y abriendo la boca de manera exagerada. Que se de cuenta que coméis. A continuación y como con desprecio le dejáis el cuenco con su comida donde hayáis decidido que comerá el cachorro.

El fundamento de esta actitud es muy simple. En la vida salvaje, el líder de la manada es el que come primero y el que elige los mejores bocados. Cuando él está saciado es cuando comen los demás. Eso es lo que vosotros habéis representado delante suyo y lo que él ha entendido es: el líder ha comido lo que ha querido y cuando ya no podía más me ha dado las sobras.

    - Por lo mismo que acabamos de explicar conviene que el cachorro coma después que la familia.

    - De vez en cuando es bueno darle la vuelta y dejarlo boca arriba, presionando lo justo para que no se levante. Eso refuerza vuestra mayor fuerza y por tanto vuestra preferencia jerárquica (los más fuertes son los que ocupan la posición jerárquica más alta).

    - Hay muchos otros detalles insignificantes que pueden reforzar vuestra posición. Cosas tan simples como ser el último en apartar la mirada, ponerle la mano encima del hocico....

Dependiendo del perro el marcaje jerárquico deberá ser más o menos continuado en el tiempo y de vez en cuando, pese a que tenga bien asumida su posición y la vuestra, conviene refrescarle la memoria ya que, aunque no lo parezca, el perro siempre estará pendiente de la tabla jerárquica y puede ser que un perro con su condición gregaria asumida, si se relaja mucho la disciplina por un período más o menos prolongado, considere que el líder ya no merece serlo y intente subir en el escalafón.

Subirse encima de la gente

Yera y ThaisEs un problema muy común. Tal vez no sea un problema muy grave si se trata de un perro pequeño, pero si se trata de un perro grande debe irse con mucho cuidado. No resulta muy agradable que un perro de más de 30 kilos se abalance amistosamente encima de nuestra abuela de 80 años, o de nuestro sobrino de 3... Hay que enseñarle, pues, a no subirse encima de las visitas.

La manera de hacerlo es relativamente sencilla pero requiere de cierto tiempo. Si el perro salta encima vuestro cuando lleguéis a casa debéis decirle apartarlo sin miramientos. En este punto podéis seguir dos procedimientos. Uno es el que hemos explicado antes (no hacerle caso hasta que se calme completamente). El otro, similar, sería que tras apartarlo y esperar unos segundos a que se calme, hacerlo sentar y entonces tocarlo.

Sea cual sea el método utilizado, lo importante es que el perro asocie que saltar es el equivalente a ser rechazado, mientras que permanecer calmado es igual a obtener el premio del saludo.

Aprender a hacer pipí en los periódicos

El cachorro no podrá salir a la calle hasta tener las vacunas que se lo permitan, cosa que suele suceder aproximadamente a los 3 meses de edad. Si el cachorro llega a casa con dos meses, hay un mes en el que no le va a quedar otro remedio que hacer sus “cosas” en casa. El mal menor consiste en habilitar una zona donde acostumbrarle a que lo haga. A tal efecto es recomendable marcarles una zona con papel de periódico para que lo hagan allí. El papel de periódico les marcará dónde hacerlo, limitando la zona “sucia” de la casa, a la par que os facilitará la recogida y limpieza.

Para acostumbrarlo a que hagan pis y caca en los periódicos lo mejor es saber cuándo acostumbran a hacer los pises. En un cachorro el paso desde que beben agua hasta que la sacan es muy rápido así que un buen momento para estar pendiente es después de beber agua. Entonces lo coges en brazos y lo llevas a la zona de los periódicos... y a esperar. En el momento que lo haga en el sitio donde quieres deberás premiarlo y alabarlo mucho, que vea que estás contento y asocie el hecho de hacer el pipi en los periódicos como algo bueno. Es conveniente tratar de fijar el comportamiento. Por ello siempre que pienses que puede estar a punto de hacer algo llévalo allí donde quieres que lo haga y vuelve a premiarlo. Con un poco de paciencia acabará yendo por sí sólo hasta la zona que le hayáis habilitado.

En caso de que no lo haga donde debe es aconsejable reñirlo de inmediato y llevarlo hasta el lugar apropiado y decirle que debe hacerlo allí.

La clave, repito, es asegurar el resultado tantas veces como sea posible. Llevarlo a los periódicos después de cada comida, después de que beba agua, cuando lleve un rato sin hacer nada, antes de acostarse, nada más despertarse... Cuantas más veces podamos enseñarle que es ahí donde debe hacerlo, menos costará que él mismo vaya a los periódicos.

Aprender a hacer pipí en la calle

¿Os ha costado enseñarle a hacerlo en los periódicos? Pues ahora toca deshabituarlo a ello y que aprenda a hacerlo en la calle!

Una vez que ya puede salir a la calle se acabó el hacerlo en casa. Eso en principio es muy difícil aunque sólo sea por una cuestión fisiológica. Se dice que los cachorros pueden aguantar sin hacer pis, como mucho, el número de meces que tienen más una hora más (ej: si tiene 3 meses podrá aguantar 3 + 1 = 4 horas). Por ello si no se le saca cada 3-4 horas va a ser difícil que aguante sin hacerlo en casa, aunque quiera aguantarse no podrá.

Si se le ha enseñado bien que el lugar apropiado para los pises son los periódicos, costará un tiempo enseñarle que ahora está bien hacerlo en la calle, lejos de los periódicos. Nosotros hemos visto que la mejor manera de hacerlo es al igual que lo hicimos en su momento con los periódicos, es decir, premiarle mucho, más aun que antes, cuando lo haga en la calle. Al principio tal vez no quiera hacerlo en la calle y tengáis que estar mucho rato... tomáoslo con calma, si estáis horas en la calle al final no le quedará más remedio que hacerlo allí, sencillamente porque no aguantará más. Y cuando lo haga MUCHAS FIESTAS y galletas, que vea que estáis MUY contentos. De nuevo ayudará sacarlo a la calle en los momentos clave, como hemos dicho antes, después de comer, justo al despertar... Para evitar “accidentes” puede ser bueno cogerlo en brazos hasta que llegue a la calle.

Nosotros creemos que una vez que empiece a bajar a la calle deberá retirársele los periódicos. Que vea que ahí ya no está bien hacer las cosas. Si no se le quitan podría creársele un lío en la cabeza ya que para él hacerlo en los periódicos está bien y no entendería porque se le reñía por hacerlo ahí.

No pedir comida en la mesa

Personalmente pocas cosas me molestan más que los típicos perros mal educados que no paran de pedir comida mientras sus dueños (y sus visitas) están sentados en la mesa comiendo.

La solución es obvia y realmente muy sencilla. No hay que darle NUNCA y BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA comida mientras se está sentado en la mesa. En ese sentido debe educarse también a las visitas de manera que no sean éstas las que les den comida estando en la mesa.

Hay mucha gente a la que le gusta darle un trozo de pan, un poco de grasa de la carne, un spaghetti... a sus perros. Nosotros nos encontramos en ese grupo de gente (pese a que los nutrólogos insistan que no es conveniente hacerlo... lo siento...). Pero pese a ello nuestras perras no piden NUNCA comida. Permanecen tumbadas debajo de la mesa sin molestar, siendo ello especialmente útil en los restaurantes. ¿Cómo es, entonces, que no piden si saben que les vamos a dar algo? Pues muy sencillo. No piden porque saben que sólo les damos algo cuando hemos acabado nosotros y siempre fuera de la mesa.

No se come su comida. Qué hacer

Hay perros que realmente son difíciles con la comida. Muchas veces sus dueños se ven obligados a estar cambiando constantemente de pienso. A nosotros una vez nos dijeron una cosa que hemos podido comprobar que es cierta. Los perros no son tontos y no se van a morir de hambre. Muchas veces los problemas a la hora de comer vienen derivados de que se cansan de comer siempre lo mismo. Consecuencia: no comen. La actitud que hay que tomar ante esta “huelga de hambre voluntaria” que han iniciado nuestros perros - Y SIEMPRE QUE APARENTEMENTE NO HAYA NINGÚN PROBLEMA DE SALUD DETRÁS – es la de firmeza.

Si no come que no coma. A la siguiente toma se le vuelve a poner el plato, se le deja 5 minutos y si no se la ha comido se le retira. Ya comerás mañana. Se entra entonces en una prueba de resistencia. ¿quién resistirá más, el perro sin comer o el amo sin ceder a la tentación de darle algo distinto para que “coma algo”?

Nosotros hemos tenido que participar en esta competición en un par de ocasiones. Al final hemos ganado nosotros a los puntos. La primera vez estuvo sin comer más de 3 días... al 4º día comió.

Conozco algún caso extremo en que el perro, sin existir ningún problema de salud, ha estado sin comer más de una semana, momento en el cual el dueño no ha podido más y ha cambiado de comida. Llegados a ese extremo lo mejor sería que se consultara a un especialista. Aunque estos casos de perros dispuestos a llevar su huelga de hambre hasta el final existen, son los menos.

Soltar al perro en la calle. Cuándo, cómo y dónde

Una de las cosas que al menos a mi me hacía ilusión de tener un perro era el hecho de poder ir con él al parque o a donde fuera a jugar.

Pero está claro que para poder soltarlo sin riesgos deben hacerse las cosas a su tiempo y tomando las medidas necesarias para garantizar la seguridad del perro.

El primer paso es plantearse dónde lo sueltas. Un cachorro es impredecible. Por ello debería soltarse sólo en entornos donde el riesgo sea mínimo o, mejor aun, inexistente. Una vez localizado ese sitio podremos empezar a plantearnos el soltarlo. Entonces se nos plantea la segunda duda: cuándo.

Desde que se recibe el cachorro con dos meses es importante trabajar con él en casa los comandos básicos de obediencia, entre ellos, y tal vez por encima de los demás, el comando “ven”.

Si se hace así es probable que cuando el cachorro esté en disposición de salir a la calle, a los tres meses, ya conozca ese comando y lo obedezca, si quiera, de vez en cuando. No obstante deberá tenerse en cuenta que una cosa es el “ven” en casa, donde no hay estímulos más fuertes y otro es el “ven” en la calle, cuando TODO es más importante y emocionante para nuestro curioso cachorro que acudir a nuestra llamada. Ahí radica el principal peligro, en el exceso de estímulos externos y en la innata curiosidad del pequeñajo. Por ello que sea importante haber elegido un entorno de seguridad controlada, tal y como he expuesto anteriormente.

A nosotros nos recomendaron soltarla el primer día de salir a la calle. Pese a que nos daba miedo y andábamos con 1000 pares de ojos así lo hicimos. Y creo que es un buen método. El cachorro con 3 meses no es un perro rápido. Por ello si no se le deja distancia es muy sencillo atajar cualquier intento de ir hacia donde no debe. También es más fácil trabajar sobre un terreno más complicado el comando “ven”. Por otro lado se facilita las relaciones con otros perros, sin preocuparse por los agobios de la correa (ojo con quien le dejamos juntarse, en cualquier caso).

Otro método si no se está del todo seguro sobre cual va a ser el comportamiento del perro, puede ser atarlo con una cuerda larga. Ello dotará al cachorro de autonomía y mejorará vuestra seguridad. También os servirá para entrenar el “ven” y condicionar su respuesta correcta (al estar sujeto con una cuerda podréis conseguir que venga siempre).

De todos modos, y aun a riesgo de hacerme pesado repito, SÓLO debería soltarse al cachorro EN UN ENTORNO SEGURO y siempre ESTANDO ENCIMA SUYO, SIN DARLE DISTANCIA.

Cómo le enseño las órdenes básicas

Ya hemos comentado antes que a veces es aconsejable llevar a los cachorros a cursos especialmente creados para ellos donde reciben una enseñanza básica en obediencia, se socializan sin peligro adecuadamente y permiten al dueño aprender ciertos aspectos de etología y educación que, en caso contrario, deberán aprender por otros medios.

Sin embargo y puesto que el cachorro no podrá acudir a esos cursos hasta que tenga todas las vacunas en regla y haya cumplido 3 meses, aproximadamente, pasará desde los 2 a los 3 meses en casa. Es conveniente empezar a enseñarle algunas cosas, de manera que empiece a asimilarlas desde el principio.

En este punto conviene recordar que no debéis ser muy exigentes con el cachorrin. Puede aprender, sí, pero es muy pequeño aun, así que no hay que exigirle demasiado ni obligarle a estar “aprendiendo” mucho rato seguido. Eso será contraproducente porque los cachorros pierden la atención con mucha facilidad, de modo que no aprenderá y vosotros os desesperaréis.

Hecha esta precisión vamos a tratar los comandos básicos de obediencia. Encontraréis maneras de enseñarles mucho mejor explicadas en cualquier libro de educación. Recurrid a ellos, estos breves apuntes sólo pretenden explicar, de manera muy sencilla y alejada de fórmulas rimbombantes de qué manera hemos enseñado nosotros a nuestros perros.

Ven


Para mí la orden más importante de todas. Asegurarte un “ven” salvará muchas situaciones comprometidas y/o peligrosas.

Hay varias maneras de enseñar este comando. Os explicaré la que nos enseñaron a nosotros y la que hemos utilizado con resultados positivos.

1º paso ---- El perro atado con la correa larga. Dais un paso para atrás y le dais la orden. Si viene muchas fiestas y premios. Si veis que no va a obedecer con suavidad tiráis de la correa y lo atraéis hacia vosotros. En ese momento muchas fiestas también. El siguiente paso será alejarse más, hasta el tope de la correa y repetir la misma operación. Dado que tenemos la correa y podemos condicionar el resultado del ejercicio es conveniente que no haya errores en la llamada y el resultado de la misma. Deberéis repetir esto hasta que esté más o menos controlado.

2º paso ---- Es conveniente hacerse con una cuerda larga. Repetís el mismo sistema que antes pero dejando más distancia entre vosotros.

3º paso ---- Se acabaron las ayudas! Ahora con el perro suelto, dejáis que vaya a su aire y en un momento dado lo llamáis. Si viene ya sabéis que hacer: premiarle mucho. Si no viene hay dos alternativas, la primera es ir a buscarlo y traerlo mientras se le repite la orden, la segunda es dar media vuelta y alejarte de él. Lo más probable – y más estando aun en casa donde no hay demasiado estímulo externo – es que os vaya detrás. En ese momento premiarle igualmente.

Si durante el mes que el cachorro ha pasado en vuestra casa antes de salir a la calle habéis entrenado esto, una vez salgáis a la calle ya tendréis bastante ganado. En la calle, no obstante será todo mucho más difícil ya que los estímulos externos (olores, otros perros, otros animales, personas nuevas, rastros…) serán en muchas ocasiones mucho más atrayentes que obedecer vuestras órdenes. Creo que en las primeras etapas de “suelta controlada” en el parque es conveniente mezclar períodos de libertad con períodos de repetición de las órdenes. En este punto también es importante dar las órdenes cuando el perro esté pendiente de nosotros, ya que así es más probable que acuda a nuestra llamada.

Siéntate


Con el perro atado delante nuestro daremos un paso hacia él, de modo que no haya distancia entre nosotros, a la vez que le enseñamos con una mano que levantamos por encima de su cabeza un premio.Como la reacción instintiva será la de tirar hacia atrás la cabeza y eso no es una posición muy cómoda, acto seguido el perro tenderá a sentarse. Y más siendo un cachorro a los que siempre parece que les pese el culo! Una vez ya hayamos ensayado este movimiento unas pocas veces será el momento de empezar a verbalizar la orden a la vez que hacemos el movimiento. Una vez que tenga la orden más asumida será el momento de empezar a darle la orden sin hacer ningún gesto. Pronto aprenderá a sentarse, llegando al final, en caso de que se entrene suficiente, a sentarse a distancia y con sólo oír la orden.

Túmbate


Una vez que se le ha enseñado a sentarse, el siguiente paso es el tumbarse. Es sencillo, con el perro atado en corto le pedimos que se siente. Acto seguido le enseñamos un premio con una mano en el suelo a cierta distancia de él, de modo que sólo pueda cogerlo estirándose. Simultáneamente practicamos una suave presión hacía abajo con la mano que sujeta la correa. El perro se tumbará y recibirá el premio por su acción. Igual que hemos hecho en el momento de enseñarle a sentarse, tras varias repeticiones empezaremos a añadir la orden verbal.

Quieto


Dejas al cachorro delante de ti y das un paso hacia atrás diciéndole “quieto” y extendiendo la mano hacia delante haciendo el gesto de “stop”. Si se queda quieto, regresamos junto al perro a los 2-3 segundos y felicitamos. Si se mueve corregimos. Poco a poco hay que ir aumentando el tiempo en que regresamos para felicitarlo. Una vez conseguido un tiempo de 10-15 segundos ampliaremos la distancia a dos pasos. Repetir el mismo ejercicio hasta que consigamos todo el tiempo que queramos y sin importar la distancia.

Hay muchas más ordenes que pueden aprender nuestros perros, pero de entrada éstas son las que yo considero más importantes. Eso sí, no hay que pretender que el perro aprenda sin más. Harán falta muchas repeticiones y mucho entrenamiento para conseguir unos resultados óptimos.

Enseñarle a traer distintos objetos

Lo cierto es que yo siempre me he sorprendido de la cantidad de nombres de objetos distintos que pueden aprender nuestros perros, llegando a distinguir incluso entre objetos iguales pero de distinto color (no nos engañemos, según todos los estudios no distinguen el color, sino lo que hacen es asociar olores con las variaciones de palabras que nosotros les indicamos. Por ejemplo: kong, kong rojo y kong negro).

La manera que hemos usado nosotros para enseñarles a buscar y traer esos objetos es la siguiente: coges el objeto y se lo enseñas, dándole el nombre que quieres. Luego se lo tiras y le dices que traiga el objeto x. Cuando te lo trae premias el comportamiento y vas repitiendo la operación, cogiendo de vez en cuando el objeto y dándole nombre. El perro no tardará en asociar el nombre del objeto con el objeto en sí mismo. Tras un entrenamiento el perro no tardará en poder distinguir el objeto en cuestión entre varios objetos que haya en el suelo. Nosotros hemos enseñado a las nuestras para que nos traigan, por ejemplo, la T, el pelos, el palito, el hueso, el gatito, la cosa verde, el kong, el kong rojo y el kong negro…

Puedo dejarlo subir al sillón?

Eso es cosa vuestra. Eso sí, debéis tener en cuenta que cuando son cachorros son adorables y apetece tenerlos todo el día encima. No obstante, si los habituáis a subir al sillón o a la cama de cachorros, cuando crezcan será difícil deshabituarlos a hacerlo.

Y no es lo mismo tener un cachorro de 10 kilos encima que un perro hecho y derecho de más de 50 kilos, por ejemplo. De ahí que debáis tenerlo claro antes de dejar que se suba al sillón por primera vez.

Mi cachorro no para de hipar. Está enfermo?

No, no está enfermo. La mayoría de los cachorros hipan. Es algo perfectamente normal, a medida que crecen van dejando de hacerlo hasta que se convierte, como en las personas, en algo de carácter ocasional.

Mi cachorro tiembla mientras duerme. Qué hago?

De nuevo debes mantener la calma. No pasa nada. El temblequeo en los cachorros indica un desarrollo neural saludable. Los temblequeos son más pronunciados durante los primeros meses de la vida del cachorro, disminuyendo, paulatinamente, con posterioridad. Hay muchos perros adultos que continúan con esos temblores. Puede ser que hagan ruidos, ladridos silenciados y resoplidos, también. Sigue sin ser nada malo, no os preocupéis.

Le felicito verbalmente y no parece alegrarse por ello

Es perfectamente normal que esto sea así en un principio. Tenéis que entender que para el cachorro lo mismo le da un elogio que una reprimenda. Con el tiempo, mezclando esos elogios verbales con elogios físicos el perro llegará a asimilar que cuando le dices en tono festivo: “guapo” es algo positivo sin necesidad de contacto físico. Pero en un principio ese “guapo” deberá ir acompañado de una caricia para que el cachorro entienda que estás mostrándole tu agrado.

Fuente: Ànima Bessona




EL AGILITY Y EL BOYERO DE BERNA. VENTAJAS E INCONVENIENTES



Antes de centrarnos en la práctica del agility con el Boyero de Berna, creo conveniente explicar brevemente en qué consiste y cuáles son los orígenes históricos de esta práctica deportiva tan divertida y tan recomendable para conseguir una mayor conexión y compenetración con nuestro perro. Prometo intentar que no os durmáis!

El agility nació de una forma curiosa, en el año 1.977, en la Exposición de CRUFTS. El inglés John Varley tuvo la idea de "rellenar" los tiempos muertos que se producían hasta la celebración de los juicios para los mejores de grupo y el Best In Show, con una adaptación de las pruebas hípicas de saltos... pero con perros.

Después de ese debut oficioso en el mundo canino, vino la difícil tarea de elaborar una normativa, dar a conocer al público ese germen del agility.... Estaba claro que el camino hasta el agility como lo conocemos a día de hoy sería largo y en ocasiones complicado. Y así fue, ya que hasta fechas más o menos recientes, 1.988 en Francia o 1.990 en España, el agility no fue reconocido oficialmente como deporte.

Una vez hecha esta brevísima introducción histórica vamos a ver qué es y en qué consiste el agility.

Pero antes de adentrarnos más en el tema he de haceros una advertencia: el agility crea adicción así que... seguid adelante bajo vuestra propia responsabilidad...

Esencialmente esta disciplina deportiva consiste en superar una serie de obstáculos que según su trazado y tiempo estimado, determinarán la dificultad del recorrido.

Pero no es tan sencillo... no sirve con hacer los obstáculos en el orden que cada uno quiera o en plan apisonadora derribando todo objeto que se interponga en el camino de nuestros bouviers... no, los obstáculos deben superarse en el orden establecido, dentro de un tiempo determinado y derribando el menor número posible de los mismos.

El perro debe ir sin collar ni correa y obedeciendo nuestras órdenes, algo que, aunque el primer día nos parecerá poco menos que imposible, con un poco de tiempo y ganas veremos que empezar a hacer algún circuito sencillito con el perro suelto no es tan difícil. Además, os puedo asegurar (y por favor no penséis que me he bebido todo el vino de La Rioja...) que es más sencillo hacer una pista con el perro suelto que con el perro atado.

Esto es así porque cuando tienes que hacer algún obstáculo con giro, dando una vuelta sobre ti mismo y pasando por delante del perro, si llevas al perro atado con correa puedes acabar enredado con la correa y en el suelo!! Os habla la voz de la experiencia...

En cualquier caso, tenéis que tener claro que “no has de conseguir que el perro haga lo que tú quieras, sino que el perro quiera hacer lo que tú quieres que haga”.

Tengo un boyero de berna. ¿Puedo hacer agility con él?

Si no os habéis dormido con esta introducción ya tengo algo ganado! Y con algo más de suerte igual he conseguido despertaros la curiosidad por este apasionante deporte. De ser así, probablemente, ahora os estaréis preguntando si un Boyero de Berna está capacitado para practicarlo.

Debemos partir de la base de que el agility es un deporte abierto para cualquier raza y tamaño de perro así que, en principio, no debería haber ningún problema en que nuestro peludo tricolor lo pueda practicar.

Eso sí, hemos de tener en cuenta que, como en todo, hay razas que son más habituales que otras en determinadas prácticas y en esto del agility, como veréis, el Boyero de Berna es muy poco utilizado, al menos a nivel de competición.

El motivo es muy simple y seguramente lo habréis ya adivinado. Su tamaño y peso. Esas dos características, a menudo, van asociadas con una menor velocidad que la de otros perros que competirían en la misma categoría. Como rivales de nuestros bouviers encontraríamos, por ejemplo, a los border collie (que vienen a ser los Ronaldinhos del agility), labradores, pastores alemanes, pastores belgas... en definitiva todo perro que mida más de 43 cm a la cruz.

Pero no desesperemos... aun tenemos opción de vencer a los San Bernardos, Terranovas o Mastines!! Algo es algo... además mi madre siempre me dijo que “lo importante es participar”... ¿¿a vosotros no??

La elección del club

Una vez que hemos decidido que vamos a intentar que nuestro boyero aprenda agility para poder fardar de las cosas tan difíciles que hará, lo más importante es elegir con cuidado el club donde vamos a entrenar.

Como es lógico es importante que el club cuente con unas buenas instalaciones y pistas que permitan el entrenamiento en las mejores condiciones posibles.

Entrevista al entrenador de YERA, JOSEP BOIX, Juez internacional de Agility desde el año 1.992, competidor de alto nivel desde 1.989 y autor del libro “Agiltiy: fundamentos, aprendizaje y competición”.

1.- Vd. es juez internacional de agility a la par que competidor de alto nivel desde hace muchos años. ¿Ha visto en alguna competición algún Boyero de Berna?

Sí he visto algunos Boyeros de Berna en agility, especialmente en Suiza y Francia donde han establecido una categoría especial de competición para perros molosos. En España ha habido algunos perros participando (de hecho en el libro de agility a que hacéis referencia aparece uno de ellos) pero en este momento sólo conozco a YERA que está ahora inciándose en este deporte.

2.- Según su amplia experiencia ¿cree Vd. que un BB puede llegar a competir a alto nivel?

El agility tiene muchas facetas, y tan importante como la velocidad extrema es la conexión entre guía y perro y la atención de éste. En un Campeonato Mundial algunas razas como el border collie destacan sobre todas las otras pero también se ha visto en podios a Beaucerons o Pastores de Brie. La seguridad en los recorridos es fundamental y eso es aplicable a todas las razas de perros. Un boyero podría quedar, sin ningún problema, seleccionado por ejemplo para la final del Campeonato de España.

3.- Destacaría algún aspecto del BB en la práctica del agility?

Tomando las palabras de Jean Paul Petitdidier, Presidente de la Comisión de Agility de la FCI, no debemos buscar un perro para hacer agility, debemos hacer agility con nuestro perro. Es una actividad divertida para el guía y el perro, saludable y muy gratificante. Os la recomiendo aunque debéis tener presente que es una actividad tremendamente adictiva. ¡Nos vemos en cualquier pista de agility!

Como entiendo que esto es algo que entenderéis perfectamente y que no merece mayores explicaciones voy a centrarme en un aspecto que considero fundamental:

    - El club debe contar con entrenadores capacitados y con experiencia.
La capacitación y la experiencia es importante para la calidad de la enseñanza pero también, y con mayor importancia en un perro de la talla del Boyero de Berna, para mantener su integridad física. Sobretodo en caso de ser un cachorro.

Todos sabemos que el crecimiento de los perros de razas grandes es muy rápido, de modo que, con 7 meses, nuestro bicho puede estar tranquilamente en los 40 kilos.

Sus huesos aun no están suficientemente desarrollados para soportar que esos 40 kilos se muevan mucho y hagan ejercicios bruscos que los fuercen en exceso. De ahí que sea básico que el entrenador NO PERMITA, EN NINGÚN CASO, que un perro efectúe saltos situando el obstáculo a una altura elevada. El salto en un cachorro o en un perro joven debe estar situado bastante abajo para que el perro entienda que ese palo es lo que tiene que saltar, pero sin forzar los huesos de las patas cayendo desde la altura de un salto más elevado.

Igualmente tampoco tendría que permitir que un perro aun no formado intente realizar el ejercicio del slalom sin abrir este suficientemente puesto que la columna vertebral podría resentirse por el tipo de ejercicio basculante que requiere este obstáculo en concreto.

Por eso, antes de decidirnos por uno u otro club, averigüemos quiénes serán nuestros profesores y cuál es su experiencia y capacitación.

Ya me he apuntado a un club! ¿Y ahora qué?


Una vez matriculados en el club que más nos haya gustado empieza lo bueno!!

Normalmente los clubs de agility hacen también clases de obediencia puesto que empezar a practicar agility sin unos conocimientos básicos de obediencia sería una tarea bastante complicada.

El primer paso, pues, será aprender las órdenes de obediencia básica, sin las cuales difícilmente podremos conseguir un mínimo de control sobre el perro cuando esté suelto. Por ello deberemos empezar por el siéntate, el tumbado, el quieto, el ven y el que vaya a nuestro lado.

En caso de que ya se conozcan esas órdenes o una vez aprendidas éstas, el segundo paso consistirá en ir, de manera paulatina, enseñándole los obstáculos y las palabras que irán asociadas a los mismos, para que, llegado el momento, diciéndole la orden él ya sepa lo que ha de hacer (ej.: cuando le digamos “jop” el perro sabrá que ha de saltar).


Al principio es aconsejable hacer los obstáculos con el perro atado con una correa porque así podremos indicarle mejor qué debe hacer. La correa como ya os he comentado antes es un engorro, pero debe reconocerse que es necesaria en estas primeras etapas del aprendizaje. En cualquier caso no os preocupéis que enseguida os la quitaréis de encima.

De esta manera y paso a paso, os irán enseñando los distintos obstáculos que forman los recorridos de agility y la manera de acometerlos correctamente.

Debemos tener en cuenta que no sólo tienen que aprender los perros sino también nosotros, ya que el 50 % del fracaso o del éxito en la pista nos corresponde a los guías. De nada servirá un perro perfecto si el guía indica mal las órdenes o se equivoca en el recorrido.

En cualquier caso y más con nuestros Boyeros os aviso: PACIENCIA. Aprende igual de rápido que cualquier otro perro pero probablemente su motivación por el agility no sea la misma en un principio. Por ello armaos de paciencia y poco a poco iréis obteniendo mejores resultados.

El boyero de berna y los obstáculos


Los obstáculos los podemos dividir en zonas de contacto, zonas de detención, saltos, túneles y slalom. Podéis ver una representación gráfica de cada uno de ellos en la tabla siguiente.

Hemos de partir de la base de que no todos los obstáculos son igual de difíciles. Que hay obstáculos que suelen gustar a todos los perros y otros que no tanto. Y que también hay obstáculos que pueden ser más o menos complicados por sí mismos pero que son bastante más complicados para nuestros boyeros.

    - Los saltos: No revisten mayor complicación cuando se sitúan a una altura baja una vez que el perro sabe que ha de saltarlos. El problema para nosotros radica en el hecho que al ser un perro que compite en categoría “standard” tiene que saltar una altura comprendida entre los 55 y los 65 cm. Un perro sano y adulto no debería tener problemas para saltar esas alturas aunque yo tengo mis dudas de la conveniencia ósea de que un perro de 50 kilos salte de forma habitual y continua tales alturas.

    - El castillo y el acueducto: Son igual que los saltos pero más bonitos en cuanto a la elaboración del obstáculo.

    - El castillo y el acueducto: Son igual que los saltos pero más bonitos en cuanto a la elaboración del obstáculo.

    - La mesa: No reviste mayor complicación. Este obstáculo es de detención y consiste en que el perro debe subirse y quedarse encima sin bajar al suelo antes de que el juez cuente 5 segundos.

    - Túnel rígido o “gusano”: Tiene un diámetro de 60 cm. y una longitud de entre 3 y 6 m. No tiene ninguna complicación una vez que lo han hecho por primera vez. Generalmente es un obstáculo que gusta mucho a todos los perros y nuestro Boyero no es una excepción.

    - Túnel de lona: Es una variante del anterior. Pese a que no da demasiados problemas, puede costar un poco más aprenderlo ya que la lona tapa la salida y eso puede hacer dudar al perro. En cualquier caso nuestro Bernés no debería tener mayores dificultades que el resto.

    - La rampa o empalizada: Es un obstáculo sencillo de aprender. Reviste dificultad el hecho de que debe tocar la zona blanca del final del obstáculo si no se quiere penalizar. Podría dar algún problema de temor al iniciar la bajada si la rampa está muy elevada, pero eso tiene fácil solución con una elevación gradual de la misma. Es importante que el perro se paré en la zona marcada de blanco al final del obstáculo. Es lo que se conoce como “zona de contacto”. En caso de no tocar dicha zona penalizaría como falta en caso de estar compitiendo. A nivel de salud también es conveniente acostumbrarlo a tocar esa zona para evitar que salte desde muy arriba. De todos modos no deberíamos tener más problemas que los demás para dominar este obstáculo.

    - La pasarela: Es un obstáculo que no debe aprenderse en tanto en cuanto el perro no efectúe la rampa sin problemas. En este obstáculo sí podríamos tener más problemas que otros perros menos voluminosos, ya que los tramos que forman el obstáculo son bastante estrechos, de entre 30 y 40 cm. Esta estrechez podría hacer pensar a nuestro Boyero que no cabe y causarle rechazo o miedo que podrían provocar una caída del obstáculo. Obstáculo que en su punto más alto se eleva hasta los 1,35 metros. Debemos hacerles ver que una cosa es que sea estrecho y otra muy distinta que no quepan. Una buena técnica consiste en obligarles a estar parados encima de la pasarela para que vean que no caen. En este obstáculo encontramos también la “zona de contacto” que os he comentado antes, siendo de aplicación lo explicado en la empalizada.

    - La rueda: Consiste en emular los números circenses y saltar por en medio de una rueda suspendida en el aire, situándose el centro del neumático a 80 cm. del suelo. No reviste mayor complicación ni en cuanto a obstáculo ni en cuanto a la práctica con nuestros bouviers.

    - La rueda flamígera: Es cómo la rueda pero con fuego alrededor. Es francamente difícil enseñar a los perros a realizar este obstáculo sin que sientan temor y sin que se quemen....... sobretodo porque me lo acabo de inventar! ;)

    - El balancín: Tiene la misma dificultad que la pasarela, es decir, la estrechez. No debe enseñarse hasta tener dominada totalmente la pasarela. Puede provocar cierto temor al principio al ser un obstáculo móvil y que al caer golpea el suelo con fuerza. Superado este miedo inicial y dado que la estrechez no es ya un problema, no tendría que causarnos mayores inconvenientes.

    - El slalom: Es el obstáculo estrella, el más espectacular de una pista de agility. Es con diferencia el más complicado, tanto para otros perros como para nuestros Boyeros. Su principal dificultad radica en el movimiento pendular que tienen que adoptar para pasar entre la línea de palos que conforman el obstáculo. Es un obstáculo ya de por sí complicado pero que lo será aun más para nosotros dado el tamaño de nuestros perros. Hay varios modos de enseñarlo, siendo uno de ellos el usar una doble fila de palos unidos entre si por alambre y formando un “pasillo” por donde pasará el perro, juntando ese “pasillo” cada vez más a medida que el perro va avanzando en la práctica.

Ventajas e inconvenientes de practicar agílity con un bernés


Ya hemos dicho que puede practicarse agility perfectamente con un Boyero de Berna.

Y con toda seguridad disfrutaréis tanto como con cualquier otra raza de perro, pero, a la hora de competir, ya sea a nivel oficial o bien a nivel de club, las desventajas superan por goleada a las ventajas.

Aunque antes hemos hablado sobre algunas de ellas, vamos a recordarlas ahora, de manera muy resumida:

    - Velocidad escasa que no permite competir en plano de igualdad con otras razas de la misma categoría y que además puede provocar penalizaciones en pistas justas de tiempo.

    - Tamaño y peso elevados que dificultan el movimiento en zonas de la pista con poco espacio y mucho giro.

    - Mayores dificultades que otras razas en la ejecución de ciertos obstáculos, como por ejemplo la pasarela, al menos en los períodos de iniciación.

    - La temperatura ambiente es también un inconveniente. El calor veraniego afecta más a nuestros Boyeros que a otras razas caninas, así que en verano casi podemos irnos olvidando de hacer más de una pista por sesión, y ello aun cuando la hagamos por la tarde. Además y por si no fuera suficiente, la velocidad del perro probablemente bajará muchos enteros.

Pero no desesperemos que alguna ventaja también tiene:

    - Al ser un perro que normalmente está pendiente del guía rara vez penalizaremos tiempo o arriesgaremos una eliminación por perder el control sobre el perro al irse éste de “excursión” por la pista.

    - Ver un perro de la belleza y la espectacularidad de un Boyero de Berna haciendo una pista de agility es algo digno de verse. De ahí que, a poco que consigamos cierto control sobre el perro seremos los más guapos de la pista!!

En conclusión puedo deciros que siendo propietario de un Boyero de Berna probablemente nunca ganaréis una competición oficial de agility; que probablemente nunca consigáis ser los más rápidos haciendo un circuito... pero lo que es seguro es que ambos lo pasareis estupendamente, haréis ejercicio sin necesidad de acudir a aburridos gimnasios, estrecharéis más los lazos con el perro y seréis un espectáculo para el espectador!!! En cualquier caso... a ver quien es el primero que me hace tragar mis palabras ganando un torneo con un bouvier... ¿aceptáis el desafío?

MODELOS UTILIZADOS EN LAS FOTOS DEL ARTÍCULO: YERA (ARALAR DE LA GALEA) y COEN (LORD DE LA GALEA)

**** NOTA: Las dificultades que se han expuesto, pese a haberse centrado en el boyero de berna, entiendo que serían también de aplicación al Gran Boyero Suizo, pero no al Boyero de Appenzell o al Boyero de Etlenbuch dado el menor tamaño de éstos.****

Fuente: Joan - Ànima Bessona



LOS CONCURSOS DE BELLEZA Y LOS LABRADORES. VISIÓN PRÁCTICA I


Tal vez tenéis un labrador y estéis pensando en la posibilidad de apuntaros a un concurso canino de belleza, pero no sabéis qué debéis hacer o como funciona el tema.

Con estas simples notas pretendo explicar, de forma simple pero clara, lo básico que debéis saber para no andar totalmente perdidos el día del debut. Son cosas que tal vez a los entendidos les resulten obvias pero que a los “handlers” primerizos no tienen porque saber. Al menos yo no las sabía y de ahí que pretenda facilitar la labor a los que estén en la misma situación que yo hace unos años.

El funcionamiento de las exposiciones de belleza en cuanto a la presentación del labrador es relativamente simple. No hace falta una preparación especial ni un entrenamiento intensivo.

Necesitáis, eso sí, un ejemplar que se adapte el máximo posible al standard de la raza.

En este punto hay que decir que para todos, nuestros perros son los más guapos del mundo, pero también es una realidad que para un tercero, objetivo y entendido en la materia, tal vez no sea así. Por ello, antes de apuntarnos a un concurso debemos actuar con un poco de imparcialidad con nuestro perro para evitar llevarnos alguna desilusión al comparar con los otros perros en concurso o con la nota y explicaciones del Juez.

Si ya hemos hecho esta valoración objetiva de nuestro perro y hemos decidido tirarnos a la piscina, lo primero que hay que hacer es apuntarse en el concurso en la canina correspondiente, rellenando a tal efecto el impreso correspondiente y pagando el precio del concurso (entre los 18 y 25 euros es lo habitual, dependiendo de la importancia del concurso).

El siguiente paso y una vez que hemos llegado al recinto, es pasar a recoger la documentación (en algunas exposiciones te la mandan a casa pero puede ser que no te llegue). Aunque nunca lo piden recordad que es necesario llevar encima la cartilla veterinaria del perro. Después debéis ubicaros y localizar cual es el ring que os toca y estar pendientes de la hora y del transcurso de los juicios previos. Aquí nadie os va a llamar por megafonía si os retrasáis o ausentáis.

Una vez que entras al ring debéis colocaros donde os diga el juez y esperar que los demás concursantes estén también colocados. Una vez estéis todos colocados el Juez dará un vistazo general a todos los perros.Una vez hecho esto empezará a juzgar individualmente y tendréis que esperar a que os toque, procurando no molestar al resto de expositores.

En estos momentos de espera, sobretodo en exposiciones importantes con un alto número de participantes y donde la espera puede prolongarse bastante, es muy importante no estresar al perro. No le obligues a estar posando todo el rato, es más recomendable que esté relajado para que así, cuando os toque a vosotros, esté más activo y pendiente de ti.

Una vez que os llega el turno tenéis que "plantar" al perro. Esto significa que lo tienes que colocar de pie, con las 4 patas correctamente colocadas, alineados con el resto del cuerpo, sin estar extendidas ni encogidas, la cabeza levantada mirándote y a poder ser la cola en movimiento. Digo a poder ser porque es algo que si el perro no quiere difícilmente puedes conseguir. En nuestro caso, por ejemplo, Paldy se aburre mucho en las exposiciones y no le motiva demasiado, con el resultado de que al estar plantada no mueve la cola o la mueve poco rato... Lo mejor, claro está, es que la muevan puesto que es visualmente más atractivo para el Juez, pero si no la mueven tampoco hay que dramatizar.

Una vez el juez la ha mirado por encima os hará correr en línea recta y haciendo un triangulo, probablemente también os haga correr un par de vueltas alrededor del ring.

Este es uno de los puntos más importantes, el perro no tiene que galopar, tiene que ser un trote elegante y sin brincos, regular en la velocidad y la zancada.

Después el siguiente paso es que el juez toque al ejemplar, le mire los dientes, el aplomo de las patas, firmeza de la espalda, el pelo, subpelo, tamaño de la cola, expresión de la cara y, si es un macho, que los testículos tengan apariencia normal y estén correctamente descendidos.

Hecho esto normalmente el Juez te mandará que os pongáis a la cola. Aprovecha esta nueva oportunidad para que el perro corra bien. Normalmente los Jueces ya no os mirarán pero siempre cabe la posibilidad de que lo hagan. En cualquier caso, creo que no está de más.

Normalmente una vez que ha visto a todos los ejemplares os hará dar un par de vueltas más a todos juntos y luego dirá los ganadores. Es probable, no obstante, que primero seleccione a algunos ejemplares y elimine al resto.

Las notas que se obtienen dependen de la clase en la que participes. Hemos indicado cuáles son las clases y las notas que puede recibir tu perro en otros apartados así que nos remitimos a ellos. Sólo indicaré, a nivel de resumen, que la máxima calificación para un cachorro es Muy Bueno, mientras que para el resto de clases la máxima nota es la de Excelente.

En una exposición todos los ejemplares pueden ser calificados con cualquier nota. Ejemplo: si hay 20 ejemplares en una misma clase, puede haber 15 excelentes, 3 muy buenos y 2 buenos.... los 20 excelentes..., los 20 suficientes... es decir, no hay obligación de dar x notas a x perros.

Fuente: Ànima Bessona



LOS CONCURSOS DE BELLEZA Y LOS LABRADORES. VISIÓN PRÁCTICA II


Ya hemos explicado en el anterior artículo cómo funciona un show de belleza canino. Vamos a explicar, de nuevo de forma muy básica, algunos consejos que debéis tener en cuenta para sacarle el máximo partido a vuestro perro.

El recorte de la cola

Evidentemente a los perros les crece el pelo. Y lógicamente les crece también el pelo de la cola. Si estáis presentando un labrador tenéis que saber que es conveniente que antes de salir al ring le hayáis cortado la punta de la cola.

El recortamiento debe hacerse de modo que se deje la punta redondeada. Debéis tener cuidado en no cortar al perro, porque en la punta del rabo hay una venita que a veces sobresale. Lo mejor es colocar el dedo a modo de tope para no cortarle. En cualquier caso comprobad primero si hay o no hay vena saliente y así podréis ir más tranquilos!!

Esto de recortar la cola a nosotros, antes de asistir a exposiciones, nunca se nos había ocurrido. Eso provocó que el primer día que se la recortamos tenía un dedo de pelo sobrante! Y creedme... con la cola redondeada ganan mucho estéticamente... os aconsejo que lo probéis independientemente de que vayáis a un concurso o no!

El recorte de bigotes

Este es un tema más discutido. Al igual que el recorte de cola se acostumbra a realizar, por igual en todo el mundo, el tema del recorte de los bigotes no. Hay gente que se los recorta y gente que no. En cualquier caso, parece ser que en Portugal por ejemplo sí es una práctica habitual.

La pintura de la trufa

Otro comportamiento habitual en las expos de belleza es intentar mejorar al ejemplar con técnicas para mi de dudosa ética.

Algo muy habitual es usar tintes para pintar las trufas despigmentadas. La despigmentación permanente debe distinguirse de la despigmentación leve y temporal que se observa en las trufas de algunos perros en épocas de más frío y que cuando vuelve el calor vuelven a oscurecerse (es lo que se suele llamar “nariz de invierno”). En los casos de despigmentación leve o “nariz de invierno” la nota no disminuye a diferencia de lo que sucede con las trufas rosas por defectos graves de pigmentación. Puesto que la mayoría de los perros que acuden a exposiciones no tienen esos defectos graves de pigmentación (ya que los mostrarían también en otras zonas no tan fácilmente disimulables) considero una soberana estupidez el teñirle la trufa. En mi humilde y subjetiva opinión no es sino una forma más de intentar engañar al Juez.

La ropa del “handler”

El color de la ropa es muy importante en las exposiciones para muchos handlers.

Así, en principio, es recomendable que se lleve ropa que contraste con el color del perro: si el ejemplar es negro o chocolate lo ideal es vestir con prendas de color claro, mientras que si el perro es amarillo lo ideal es llevar ropa oscura.

En la práctica muchos “handlers” y expositores llevamos trajes o americanas a la hora de exponer al perro. La verdadera razón de ello no la se aunque creo que es una manera más de dar categoría al ejemplar, un modo más de tratar de distinguirte de expositores esporádicos y, en teoría (siempre en teoría) con peores perros.

La correa de exposición

Eso es algo importante. En principio no es bueno sacar al ring a un perro con correa de calle. Por varias razones:

    1º.- La correa de exposición suele ser muy simple, apenas un trozo de cuerda o tira de cuero con un nudo corredizo que hace las veces de collar. Pero precisamente por esa sencillez permite apreciar mejor la estructura del perro, sin el impedimento de collares o cadenas gruesas que tapen al ejemplar según desde donde lo mire el Juez.

    2º.- Es preferible que la correa no apriete el cuello del perro sino que "caiga" hasta el inicio del lomo, láxamente, para permitir una mejor apreciación.

    3º.- Si sacáis a un perro con una correa de calle probablemente os sintáis incómodos porque NADIE más en toda la exposición lo sacará así... si a ello le unimos que los nervios por ser la primera vez serán grandes... puede haceros pasar un mal rato!

    Además y volviendo a lo que decíamos de la ropa y los trajes, el Juez de manera inconsciente podría minusvalorar a tu perro al entender que eres un "espontáneo" y que por ello tu perro también lo es (de nuevo apreciación que puede ser perfectamente absurda pero que no vale la pena correr).

Fuente: Ànima Bessona



EL PERRO DE SALVAMENTO: COMPORTAMIENTO, INSTINTO Y CARÁCTER


EL PERRO DE SALVAMENTO

Seguramente todos hayamos oído hablar alguna vez del perro de rescate y salvamento, pero muchos se preguntarán en qué consiste su labor. El perro de rescate se utiliza para detectar la presencia de personas sepultadas bajo escombro (terremotos), avalancha de barro (riadas) o de nieve (aludes), incluso para localizar personas que se han perdido.

Hoy en día existen sistemas muy avanzados que ayudan a detectar la presencia de una persona sepultada, pero está demostrado que un perro entrenado es mucho más rápido y eficaz. La creencia general es que el perro busca el rastro de la persona, pero en situaciones como las descritas anteriormente ésto no sería posible, ya que es muy probable que no exista rastro alguno y aunque lo hubiera, la presencia de personas tras los primeros momentos de la tragedia, impedirían enormemente la tarea.

Es por ésto que se entrena a estos perros a “ventear”, que no es otra cosa que oler el aire para poder detectar partículas de olor humanas. De esta manera y con un entrenamiento férreo y continuado, el perro aprende a localizar estas partículas y a discriminar el olor de las personas que se encuentran en la superficie, dedicándose exclusivamente a buscar el de aquellas a las que no puede ver. Cuando el perro ha localizado el foco de olor, deberá avisar a su guía, ladrando y sin moverse del lugar. Una vez localizado el punto exacto, se retira al perro para proceder con los equipos de desescombro.

Algunos se preguntarán ¿por qué busca el perro una persona? La respuesta es bien sencilla: durante el entrenamiento, el perro aprende a asociar que la víctima es igual a un premio, lo que más le guste. Él no va a distinguir si se trata de un entrenamiento o de una situación real, simplemente hará su trabajo para obtener el premio.

Un perro de salvamento necesita de uno a dos años para estar operativo, pero después deberá seguir un estricto programa de entrenamiento durante toda su vida de trabajo. Parece muy duro, pero si tenemos en cuenta que estos perros cuando trabajan están disfrutando plenamente y que con su esfuerzo y el nuestro, un día podrán salvar la vida de alguna persona, ¿no creen que merece la pena?

Y por último, algo que nos preguntan muchas veces: ¿con quién vive el perro? Eso depende de cada grupo y de cada guía. En nuestro caso, preferimos que el perro conviva con su guía – que es su propietario -, ya que nos gusta conocer muy bien a nuestro perro para poder obtener un alto grado de compenetración que el día de mañana nos ayude a interpretar lo que nuestro perro nos está diciendo. Balto, el protagonista de esta historia, vive en casa con nosotros y recibe el mismo trato que Thelma, su amiga Gos D’Atura y el día que se jubile, recibirá el descanso y los mimos que se ha ganado (aunque estoy segura de que le costará dejar su “trabajo”...).

INTRODUCCIÓN

Hablar en general sobre el perro de rescate podría llenar muchas páginas, por lo que este documento se centrará en los comportamientos, los instintos que juegan un papel fundamental en este tipo de trabajo, las distintas fases por las que atraviesa el perro y los problemas que se van planteando.

Quien mejor nos puede explicar todo ésto es el propio perro: él mismo relatará su experiencia, desde que era un cachorro hasta hoy. También se hablará de otros perros para así poder estudiar diferentes tipos de conductas, qué papel juegan los instintos, cómo desarrollar algunos de ellos, cómo solucionar algunos problemas y un largo etcétera. A medida que se desarrolle el relato se irán incluyendo una serie de aclaraciones técnicas sobre cada caso que se plantee.

Para terminar, se hablará sobre los principales instintos de estos perros, sus rasgos de carácter y cómo favorece el entrenamiento en su desarrollo.

LA HISTORIA

Me llamo Balto, soy un Pastor Alemán, tengo 22 meses y soy un perro de rescate. Me gustaría relataros mis experiencias y cómo evolucioné, así como la vida de otros amigos míos para que comprendáis lo que siente un perro de trabajo.

A medida que voy explicando mi vida irán apareciendo entre paréntesis palabras que a lo mejor no entendéis porque son las que utilizan los humanos para intentar explicar algunos de nuestros comportamientos.

Cuando nací mi vida era tranquila, jugaba con mi madre y con mis hermanos (socialización - imprinting), hasta que al cumplir un mes y medio me llevaron a un lugar nuevo con un humano al que no conocía de nada. Al principio era todo muy distinto y muy raro porque me metieron en una jaula que me daba un poco de miedo, luego me sacaban a jugar con un trapo y, la verdad, me lo pasaba muy bien mordiéndolo.

Poco a poco me fui acostumbrando a dormir en aquella jaula porque además esperaba ansioso el momento de que la abrieran para poder morder el trapito (crear expectativas). Era muy divertido porque aquel trapo no paraba nunca, se movía a un lado y a otro (instinto de caza), se me escapaba, lo cogía, tiraba (instinto de presa), aflojaba y al final me lo llevaba siempre, lo malo era que cuando mejor me lo estaba pasando, zas! desaparecía! y otra vez a esperar a que me volvieran a sacar para jugar de nuevo. También me gustaba aquello porque poco a poco fui conociendo más a mi dueña, nos lo pasábamos muy bien las dos con aquel juego y nos ayudaba a comunicarnos y, sobre todo, a entendernos (socialización, jerarquía).

Todos los días jugábamos, bien en casa, bien en la calle, donde además de pasear, correr y jugar, conocí a otros como yo, de todos los tamaños y colores y era divertidísimo (socialización).

Un buen día, cuando yo tenía tres meses, me llevaron a un campo un poco distinto, y allí jugábamos a lo mismo, aunque poco a poco el juego fue cambiando y para conseguir el trapito tenía que buscar a alguna persona (asociación). La verdad, era un poco cansado pero a mí me encantaba, era como jugar al escondite y cuando encontraba a alguien me daba el premio y nos poníamos a jugar como locos.

Al principio era muy fácil porque la persona me llamaba y yo sabía por dónde andaba, sólo tenía que dirigirme allí, utilizar mi sentido del olfato y ladrar en cuanto la encontraba.

Luego las cosas se empezaron a complicar y tuve que aprender a usar la nariz como un campeón (instinto de búsqueda), tenía que moverme muy rápido por terrenos bastante complicados y además aprendí, con la ayuda de mi dueña, que era más fácil si me movía de un lado a otro cubriendo todo el terreno (batida) hasta que localizaba la primera partícula de olor y me lanzaba como un loco hasta llegar al punto donde más olía y allí era donde ladraba como un desesperado hasta que sacaban a la persona y entonces jugaba conmigo con el trapo, que por aquel entonces ya se había convertido en algo mas grande, como mi boca.

Por cierto, a mí me tuvieron que ayudar para que aprendiera aquello de moverme de un lado a otro, a recorrer el terreno, pero he visto a algunos amigos míos hacerlo sin que nadie les dijera nada, creo que se llaman Labradores o algo así (¿instinto de batida?), vaya tíos listos!. De todas formas yo sé que de mí se dice que tengo mucha facilidad para aprender (capacidad de aprendizaje) y que, como soy hijo de perros de trabajo he heredado algunas de sus características (líneas de trabajo, herencia genética).

Uno de los problemas que encontré al principio fue darme cuenta de que las personas se metían debajo de la tierra: yo les veía desaparecer y corría hacia el lugar y entonces, aunque el olor era muy fuerte y yo sabía que estaba allí, no era capaz de imaginar que la persona estaba debajo. Lo mismo me ocurrió cuando tuve que buscar a alguien que estaba escondido en una altura, no podía imaginarlo (incapacidad de imaginar). Eso sí, una vez que me lo enseñaron no lo olvidé nunca (memoria asociativa).

Como ya os he dicho, todo iba sobre ruedas, me gustaba ir de vez en cuando a jugar a aquello, sobre todo porque algunas veces lo hacíamos en el campo, en la nieve, en fin, aprendí que daba igual el lugar en el que nos encontráramos, simplemente cuando mi dueña me lo decía yo sabía lo que tenía que hacer (fomentar la adaptabilidad y la autoconfianza).

No os he explicado lo más importante: cuando ella quería que yo jugara, se vestía de una manera muy rara, se ponía un mono, un casco y unos guantes (pre-condicionamientos). Luego me tumbaba entre sus pies y me quitaba el collar. Yo sabía que cuando se vestía así y me tumbaba, en el momento de quitarme el collar (condicionamiento) era cuando podía salir corriendo a buscar a la persona.

Cuando tenía 18 meses fui a mi primera experiencia real (hasta que el perro no tiene cierta edad no desarrolla ciertos rasgos de su carácter y, sobre todo, no tiene la experiencia necesaria para un trabajo semejante). Nos enviaron allí y, la verdad, fue agotador: primero los traslados, el ruido del avión, encima nos pasábamos el día en la jaula y, la verdad, sentí bastante miedo porque estaba solo y no entendía nada. Tuvimos que estar metidos en un autobús muchas horas todos los días y convivir con un montón de gente y de perros desconocidos. Al principio nos enfadábamos con alguno de los perros pero poco a poco me fui dando cuenta de que no pasaba nada (socialización, adaptabilidad, habituación).

Luego llegó lo mejor: íbamos a jugar. Pero esta vez era aún más difícil: olía a cadáver por todas partes, había mucha gente alrededor y unas máquinas enormes movían el escombro y hacían mucho ruido. Yo me concentré en el juego y cuando mi dueña me lo decía buscaba a alguna persona escondida. Lo curioso fue que encontré a alguien pero el olor que despedía era rarísimo, no era el mismo que tenían las otras personas con las que había jugado antes y, por alguna razón no veía claro si tenía que ladrar o no, agité el rabo y gemí y mi dueña se debió dar cuenta porque la noté nerviosa, así que ladré un poco pero no estaba muy seguro de si era eso lo que tenía que hacer (la reacción habitual de un perro experimentado ante un cadáver es agitar el rabo y gemir, no es normal que ladre. Balto era entonces un perro muy joven e inexperto y probablemente por eso ladró, pero no pudimos quedarnos para saber si allí había alguien o no).

Ella me llamó y me sacó de allí para llevarme a jugar a otro lado y entonces sí que encontré a una persona que jugó conmigo (para evitar la desmotivación o la frustración se realiza un ejercicio aparte para que el perro se lleve el premio y además acabe contento).

Cuando estábamos allí oir contar la historia de un compañero mío pero de otro país: estaba jugando a buscar a alguien en un lugar muy pequeño, debajo de un montón de escombros y su dueño y un compañero suyo estaban muy cerca suyo.

Él encontró algo, allí había alguien pero no era el mismo olor, así que no paraba de mover el rabo, gemir, dar vueltas y no sabía qué hacer. Estuvo así un rato y notó que su dueño y el compañero se empezaron a impacientar, además había una persona extraña al lado que le gritaba en un idioma raro y le señalaba agujeros.

Él se puso muy nervioso y, como no sabía lo que querían, se acercó a ellos y ladró como un loco (marcaje en falso: el perro quiere acabar con esa situación y recibir la recompensa, por tanto ladra en cualquier punto. Este es un error claro por parte del guía, el perro se enfrentaba a una situación de estrés y ésto, sumado a su inexperiencia y su juventud, además de un alto grado de excitabilidad, en ocasiones le puede “bloquear” y provocar una salida como ésta como vía de escape. El perro ha sido inducido al error que, aunque en principio no supone un problema grave, sí es muy importante saber detectar y enmendar para que no se vuelva a repetir).

Todas estas experiencias y otras muchas que he tenido en otros lugares me han sido muy útiles para aprender a desenvolverme mejor y, sobre todo, a resolver algunos problemas por mí mismo. Sé que en el futuro surgirán nuevas situaciones problemáticas pero para entonces ya habré aprendido cosas nuevas y estaré mejor preparado para enfrentarme a ellas. Pero lo más importante es que cuando hago mi “trabajo” me siento bien porque puedo hacer aquello que realmente me gusta (libre expresión de los instintos o, lo que es lo mismo: un desarrollo natural de los instintos a través del trabajo).

INSTINTOS

En la especie canina hay gran cantidad de especializaciones que afectan a determinados principios que rigen el comportamiento canino aunque tengan básicamente las mismas pautas de comportamiento que el resto de sus congéneres. Para un perro de rescate necesitaremos un alto grado de determinados instintos fundamentales para esta especialidad.

Los instintos pueden ser utilizados por el hombre, modificados por la cría selectiva, agudizados y hasta exagerados con relación a los ancestrales. A partir de ellos cabe desarrollar variaciones de conducta cuya función no es otra que satisfacerlos. No siempre es posible determinar si un acto obedece a los instintos o a mecanismos adquiridos: podríamos considerar que los primeros constituyen la base que permite el desarrollo de los segundos. (Leon F. Whitney). Según ésto, podemos entender la importancia de la selección de un cachorro de línea de trabajo, pues tendríamos una ventaja de antemano. También explica la razón de su entrenamiento desde muy pequeño para reforzar y fomentar su instinto de caza, de presa y su ladrido. Y, por último, no cabe duda de que al perro le gusta lo que hace porque no es otra cosa que satisfacer sus instintos.

Para que se produzca una conducta instintiva es necesario que se produzcan dos factores:

     - Determinismo externo: porque la acción no se desencadena sin estimulación (por ejemplo: pre-condicionamiento)

     - Determinismo interno: porque la acción no se desencadena sin motivación (el perro tiene que salir muy motivado)

La intensidad de la reacción dependerá de la intensidad del estímulo y del grado de motivación interna, es decir, si la motivación interna es débil necesitaremos una estimulación muy fuerte o repetida para que se desencadene la acción y, por el contrario, si la motivación interna es muy fuerte, no será necesaria una estimulación fuerte. Por tanto, a medida que el perro de rescate va asociando los estímulos que preceden a la búsqueda, éstos no necesitaran ser tan marcados como al principio (un perro que se inicia necesitará el mayor número de estímulos posibles para conseguir que se motive, pero con el tiempo bastará una posición, una orden, para que el perro consiga una motivación muy alta).

Los instintos mas implicados en el trabajo del perro de rescate son:

Instinto de caza

En un perro de rescate, como en otros perros de trabajo, cuanto más elevado sea su instinto de caza, más fácil será conseguir una motivación alta que será la que mueva al animal a realizar el ejercicio que nosotros queramos. Sin él sería mas complicado conseguir activar al perro.

Instinto de presa

Se desarrolla a continuación del instinto de caza y es fundamental a la hora de recompensar al perro.

Instinto de búsqueda

El perro, a través de este instinto, intentará localizar su presa, en este caso, la víctima.

RASGOS DE CARÁCTER

El perro deberá tener unos rasgos de carácter determinados en función de la tarea que va a desempeñar y cada rasgo deberá tenerlo en un grado determinado. Algunos de estos rasgos están íntimamente ligados entre sí y no existe una división que los separe definida y claramente, pero son fundamentales a la hora de conseguir un entrenamiento óptimo del animal.

Algunos de estos rasgos son:

Atención

Si lo consideramos como su capacidad de respuesta vemos que sería muy importante a la hora de proceder a su motivación.

Deseos de agradar

Contrapuesto al autointerés. Si el animal tiene ganas de agradar, será más fácil conseguir el objetivo y además evitaremos en muchos casos la auto-recompensa, es decir, que cuando esté cansado no intente coger él mismo algo como recompensa.

Iniciativa

Es la capacidad resolutiva del perro. Es muy importante que el perro aprenda él solo a resolver determinadas situaciones porque en muchos casos el guía no estará allí para ayudarle. Esto se consigue a base de practicar y que el perro vaya adquiriendo experiencia.

Persistencia

A veces la localización de una víctima puede resultar complicada, bien por lo complicado del terreno o por las condiciones climáticas, por lo que el perro deberá emplearse a fondo y ser persistente en su tarea.

Intensidad

El perro deberá implicarse en la búsqueda (en la respuesta al estímulo) y cuanto mayor sea su intensidad, más efectivo será su trabajo.

Energía

Lógicamente necesitaremos un perro con un alto poder físico.

Sensibilidad

Es el umbral de respuesta al entorno y/o los estímulos, por lo que sus niveles de sensibilidad deberán ser equilibrados.

Solidez

El perro no deberá tener una respuesta extrema a los estímulos, deberá ser un perro equilibrado.

Adaptabilidad

Es evidente que el perro va a necesitar adaptarse a todo tipo de cambios en su entorno: ambientes, terrenos, climas, etc.

Comportamiento lúdico

El juego es algo muy importante en el entrenamiento del perro. Para ello se utilizará el objeto que más le guste al animal. Antes de trabajar, la víctima “jugará” con él muy intensamente para despertar su instinto de caza, motivarle al máximo y, finalmente, esconderse. Cuando el animal logra encontrarla, ésta deberá jugar de nuevo y con total intensidad hasta que se le guarde. De esta manera el animal crea una asociación entre la búsqueda y la recompensa final y así aumentará su motivación.

ENTRENAMIENTO

El entrenamiento de un perro de rescate no acaba nunca, hay que practicar continuamente para conseguir que el animal esté en condiciones óptimas para poder acudir a una situación real. Es muy importante hacer que el animal se enfrente a situaciones nuevas para que aprenda a resolverlas y así adquiera seguridad e independencia. Para ello, además del entrenamiento básico de rescate existen multitud de disciplinas muy útiles que le ayudarán a desarrollarse tanto física como psíquicamente:

Obediencia

Una buena obediencia es imprescindible en cualquier perro de trabajo y además aumentará el vínculo con el guía.

Agility

Es fundamental que el perro aprenda a moverse con soltura por lugares difíciles, a saltar obstáculos, pasar por túneles, etc. Esto le dará confianza y seguridad en sí mismo y, muy importante: en el guía.

Rastro

El perro realiza la búsqueda de rescate básicamente por venteo, pero si aprende a seguir un rastro aumentará su capacidad de búsqueda y se desenvolverá mucho mejor porque tendrá más recursos. Pero es muy importante que el perro sepa bien lo que tiene que hacer; si no tenemos cuidado podríamos cometer errores.

Defensa

Como en todas las disciplinas, si se trabaja bien no supondrá ningún problema, al contrario, aumentará la confianza en sí mismo.

En general, todo lo que sea trabajar con el perro irá en su beneficio, aumentará su capacidad de aprendizaje, desarrollará sus instintos y reforzará el vínculo con el guía.

CONCLUSIONES

Dado que no hay un perro idéntico a otro y que las situaciones varían continuamente, es evidente que las posibilidades son infinitas. Es por eso que las técnicas empleadas en el entrenamiento de un perro de rescate son muy variadas. De hecho, aquí hemos hablado de un perro entrenado con una método concreto, cuando existe un gran número de técnicas distintas para lograr el objetivo, que en todos los casos es el mismo: localizar víctimas. Pero todas estas técnicas tienen un denominador común, se realizan en base a los instintos del animal, de ahí la importancia de conocerlos y saberlos aprovechar al máximo para conseguir que el perro realice su tarea con la mayor motivación posible, que le guste lo que hace. (difícilmente conseguiríamos algo si el perro buscara sólo porque se lo ordenáramos).

En conclusión, es evidente que aún queda mucho por aprender acerca de los instintos y de las conductas caninas, pero cuanto más conozcamos, mejor podremos aplicarlas en nuestro trabajo con el perro y así conseguiremos mejores resultados.

Fuente: Isabel Herrán (Adiestradora canina y Guía de perros de rescate) www.perrosdebusqueda.com



PERROS DE RESCATE: SU PAPEL EN LA INTERVENCIÓN (ESTRUCTURAS COLAPSADAS)


¿Cual es el trabajo de un perro de búsqueda de personas durante una intervención? ¿En qué momento se utilizan? ¿De qué manera? Son preguntas que se plantean quienes no conocen el trabajo de estos animales, incluidos muchos de los profesionales de la emergencia que acuden a las intervenciones y que se encuentran con una actividad para ellos completamente nueva y que desconocen por completo.

El primer paso para conseguir una correcta organización de los equipos de rescate durante una intervención es, en mi opinión, conocer cuales son los protocolos y las necesidades de cada grupo especializado y, de esta manera, que dichos grupos sean capaces de trabajar juntos y aprovechar al máximo sus capacidades. Lo contrario no hace sino mermar estas capacidades y desaprovechar un potencial enorme para ayudarnos en las tareas de rescate.

Para poder conocer un poco mejor cómo funcionamos los grupos de rescate con perros intentaré explicar el paso a paso desde que se produce la activación del binomio: perro + guía hasta su regreso, una vez finalizada la intervención.

También iré indicando una serie de vínculos con el fin de que quien lo desee, pueda ampliar la información sobre cada tema. Uno de los mayores problemas con los que nos encontramos cuando comenzamos en ésto es la falta de información en castellano. Esto unido a una información errónea, y en ocasiones hasta rayando en el abuso, ha propiciado errores de concepto gravísimos que incluso se han interpretado como dogmas de fe y que no llevan sino al fracaso más estrepitoso. Mi propuesta no es ofrecer un sistema de entrenamiento, o un grupo ideal, o una raza de perro. Eso sería personalizar algo que no permite el individualismo. Propongo mostrar nuestro trabajo, aumentar nuestra cultura en este aspecto, mejorar la información y ofrecer a los actuales y futuros equipos y grupos una visión amplia y variada que permita mejorar el panorama del perro de rescate.

1. ¿CÓMO VIAJAN LOS PERROS?

Una vez activado el grupo, cada equipo se prepara para acudir a la intervención. Los guías deberán ocuparse de organizar todo para su compañero canino.

El transporte de los perros se realiza siempre en una jaula, ya sea en un remolque especial para trayectos más cortos o en las propias jaulas de los perros que luego se embarcan en los distintos medios de transporte: avión, helicóptero, ferry, ... cuando se trata de intervenciones a nivel nacional o internacional.

Esto implica que los perros deben estar acostumbrados a viajar en sus jaulas durante largo tiempo, a cambiar de medio de transporte, a estar tranquilos durante los trayectos y las largas esperas, para estar físicamente dispuestos a trabajar en el momento en el que se acceda a la zona del siniestro. Hay que evitar a toda costa que los perros estén en sus jaulas ladrando, nerviosos, incluso mordiendo su jaula, molestos si se aproxima gente, porque todo esto mermará su capacidad física y rendirán menos en su trabajo.

2. ¿CÓMO SE ORGANIZAN LAS BÚSQUEDAS?

Una vez se ha organizado la zona búsqueda y se asigna a cada grupo su zona y momento de trabajo, comienzan la actividad. Cada guía deberá esperar a que su responsable le indique cuándo y dónde debe trabajar y jamás actuará por cuenta propia. Cada grupo suele tener unos protocolos de actuación, pero nosotros preferimos que cada guía vaya acompañado de un auxiliar que irá provisto del material necesario que pudiesen necesitar durante el ejercicio: agua, botiquín primeros auxilios, material de seguridad, etc...

De esta manera, el guía puede preocuparse sólo de la evolución de su perro. El trabajo del guía es, básicamente, leer a su perro, interpretar lo que le va diciendo en cada momento. Deberá procurar observarle siempre que sea posible y ayudarle a superar obstáculos infranqueables, incluso alentarle en algún momento.

Si se limita a esperar a que su perro ladre, no estará captando los mil mensajes (alertas) que el animal va enviando a medida que recorre el terreno: un movimiento de rabo, de orejas, un quiebro, elevar el hocico, son claras señales que el guía debe conocer en su perro y saber qué significan.

A veces el olor de una persona viva puede estar camuflado, puede ser tan ínfimo que el perro no tenga la plena seguridad y no señalice (ladrido), o incluso puede ocurrir que al llevar varios días trabajando, el perro tenga más dificultades para ladrar. Ésto ocurre, es innegable y hay que evitar las absurdas exigencias que a veces se escuchan sobre cómo debe comportarse un perro, y que son propias de un nivel de competición más que de una disciplina de rescate. Un buen guía ha de saber interpretar todas las señales de su perro y obrar en consecuencia, porque puede salvar la vida de una persona aunque el perro no haya ladrado.

Mas información: “Reading the dog” by Jonni Joyce: http://www.jonnijoyce.com/articles/archive/reading_the_dog.htm

3. ¿PARA QUÉ HACE FALTA EL GUÍA? ¿OBEDIENCIA/CONTROL?

El escombro es un entorno muy agresivo para los perros. Los perros deberán ser capaces de desplazarse por lugares de gran dificultad, deberán trabajar con autonomía en ocasiones, adentrándose en lugares completamente oscuros, pero también deberán obedecer las órdenes de sus guías cuando sea necesario.

¿Por qué esta contradicción? Muy simple: habrá momentos en los que el guía no tenga posibilidad de acceder a una zona del escombro, en ese caso enviará al perro y éste deberá acceder a esa zona y chequearla por completo. Pero también puede ocurrir que el perro no deba acceder a determinadas zonas del escombro por posibles peligros, o al contrario, que por circunstancias, necesitemos que el perro acceda a determinadas zonas, o que necesitemos ayudarle a superar determinados obstáculos que, por sí mismo, es incapaz de superar.

En estos casos, el perro deberá ser capaz de continuar trabajando concentrado y con autonomía, aunque esté recibiendo órdenes de su guía o incluso al ser manipulado para ascender o descender a ciertos lugares.

Muchas veces se confunde control con dependencia. Un perro de rescate requiere un absoluto control por parte de su guía. Esto no quiere decir que haya que estar continuamente dándole órdenes, sino que entre el guía y el perro existe una colaboración permanente, unas veces requiere posición muda y estática por parte del guía y en otras será necesario comunicarse con el perro, reforzarle, dirigirle. Un perro puede tener la mejor obediencia y trabajar con absoluta independencia cuando su guía así lo requiera. Eso es lo realmente difícil, lo que requiere años de trabajo.

Lo contrario, y un error común, es dejar al perro hacer, sin dar una sola orden, sin realizar un solo gesto, por creer que ésa es la manera de proporcionarle autonomía.

El único resultado de obrar así -he sido testigo en varias ocasiones- es un perro que no siempre sabe lo que tiene que hacer, pierde motivación, hace sus necesidades por toda la zona, deja zonas por revisar, no lleva un orden en la batida sino que repite una y otra vez los mismos lugares, su guía no tiene control sobre él (muy peligroso), no existe el binomio y el trabajo se centra exclusivamente en el perro y obvia las capacidades del guía y, por descontado, al no haber un control de la zona chequeada, es fácil que se tarde más en encontrar a la víctima o incluso que no se la encuentre.

La verdadera eficacia se demuestra cuando el animal es capaz de trabajar sin problemas, tanto cuando va sólo -con completa independencia-, como recibiendo órdenes para dirigirle a uno u otro sitio.

4. MI PERRO SABE ANDAR POR EL ESCOMBRO

No basta con que el perro camine por el escombro, si un perro no se siente seguro difícilmente se podrá concentrar en lo que tiene que hacer, así que lo que hace falta es que el animal se siente absolutamente confiado en el terreno. Ésto requiere de un proceso progresivo de habituación al medio, a veces desde que es un cachorro, y de un trabajo específico con aparatos de diferentes dificultades para conseguir que el perro adquiera una buena sincronización de sus extremidades y gane en confianza para desplazarse por lugares complicados.

Uno de los errores más comunes es pensar que un perro que busca personas es capaz de desenvolverse en cualquier medio. El escombro supone más complicaciones de las que en un principio podemos observar: lugares elevados, inestables, huecos, chimeneas que desplazan el olor, .... y para poder superar todas estas dificultades será necesario entrenar durante mucho tiempo, día tras día, hasta conseguir que perro y guía sean capaces de enfrentarse a todos esos obstáculos en la intervención.

El problema suele darse cuando no disponemos de una zona preparada para el entrenamiento en este aspecto y sólo podemos desplazarnos a casas derruidas, abandonadas, canteras, en general lugares que no ofrecen la dificultad que después podemos encontrarnos en la intervención. Y también se da el caso contrario, se dispone de un campo de prácticas pero no se sale de allí nunca o casi nunca, por lo que la experiencia de los perros y de los guías queda muy mermada, afectando incluso a la motivación de los animales.

Si trabajamos con otros grupos, tanto en nuestra zona como en su terreno, ampliaremos la experiencia de nuestros equipos porque conocerán zonas nuevas, de mayor o menor dificultad y no quedarán encasillados en un escombro desmenuzado, fácil, que nada tiene que ver con la realidad, o en un escombro que conocen a la perfección y que no les supone problema alguno.

5. ¿CUÁNTAS VÍCTIMAS HA ENCONTRADO TU PERRO?

Está claro que el perro busca personas bajo el escombro, pero teniendo en cuenta que cada equipo trabaja en una zona determinada, en muchas ocasiones puede que bajo el escombro sólo haya cadáveres o incluso que no haya nadie en aquella zona.

Que un perro revise la zona asignada sin encontrar a nadie no significa que no haya hecho bien su trabajo, sino que allí no hay personas vivas. Y para los que trabajamos en ésto, sabemos que es mucho más difícil un ejercicio en el que no hay víctimas que otro en el que hay varias, porque cuando has revisado una zona y tu perro no encuentra a nadie, aunque digas “aquí no hay nadie”, siempre te queda una pequeña duda, imposible de evitar, de si es cierto o no.

Cierto es que siempre después entrará un perro de confirmación, pero es muy duro decir que una zona está limpia porque equivale a meter las máquinas a retirar escombro.

Esto viene a demostrar la gran irrealidad que supone hablar del numero de víctimas rescatadas por cada grupo o equipo. Ni esto es una competición, ni es cierto que un perro que encuentre una persona viva ha hecho mejor el trabajo que aquel que revisa su zona sin señalizar porque allí no hay víctimas vivas. Ambos han hecho su trabajo correctamente.

6. ¿QUÉ BUSCAN ESTOS PERROS?

El cuerpo humano despide una serie de olores que un perro entrenado es capaz de detectar. Todas las personas tienen un olor común y estos perros buscan el olor genérico de un humano. No son perros de rastro, no se les entrega la prenda de una persona, no siguen la pista de nadie. Sencillamente porque en determinadas situaciones no tenemos prendas que entregar al perro, o porque la víctima no ha dejado un rastro, simplemente ha quedado enterrada bajo el escombro, o porque bajo el escombro no hay una, sino muchas personas enterradas.

Estos perros ventean -olfatean el aire-, en busca de las partículas que conocen y que no pueden ver (las víctimas están enterradas, ocultas. Las que están en superficie son retiradas por los equipos de primera intervención). En definitiva, buscan una persona oculta.

Mas información:“In Search of Human Scent” by Ken Chiacchia: http://www.amrg.info/in_search_of_scent.htm

Detectando las primeras partículas de olor

Durante la búsqueda, el perro detecta las primeras partículas de olor. Puede ser una ínfima cantidad, pero suficiente para que el potente sentido del olfato de estos animales sea capaz de determinar que aquello es relevante.

Una vez han detectado estas partículas, los perros chequean que no correspondan a ninguna de las personas que se encuentran en la superficie (guía, auxiliar, ayudantes, familiares, etc...), y que es el olor correcto: una persona viva. (Si nunca has visto un ejercicio de este tipo te recomiendo que pidas a algún grupo que te lo enseñe porque parece magia. Más adelante veremos la asombrosa capacidad de discriminación de estos animales).

Mas información: “Scents-complexes in the training of SAR dogs” by Jan Bogers: http://www.sardogs.nl/sardus.html

Fijación: determinar el punto donde emana el olor

Ahora el perro deberá determinar de dónde provienen esas partículas, o lo que es lo mismo, cual es el punto máximo de emanación de olor.

A veces nos empeñamos en que los perros localicen y señalicen (ladren) enseguida y olvidamos algo muy importante: el perro deberá intentar acceder a la víctima lo máximo posible. Para ello, una vez localizado el punto por donde emana el olor, deberá intentar buscar una entrada y continuar profundizando. Llega un momento en el que no hay manera de seguir más allá, es ése momento en el que el perro debe comenzar la señalización. Lo más fácil es que el perro ladre en cuanto detecte la presencia de la víctima sin intentar superar los obstáculos que encuentra. Debemos trabajar para que el animal haga lo posible por acceder, por llegar hasta la víctima si es posible y ladrar sólo cuando ya no haya más posibilidades.

7. ¿CÓMO AVISAN QUE HAN ENCONTRADO A ALGUIEN?

La señalización es la conducta aprendida a través de la cual el perro comunica al guía que ha localizado a la víctima. Hay varios tipos de señalizaciones: ladrar, sentarse, tumbarse, saltar sobre el guía,... y cada disciplina requiere un determinado tipo de señalización. Por ejemplo, un perro que busca explosivos se tumba (señalización pasiva) cuando localiza. Un ladrido, un rascado, algo más activo, sería arriesgarse a provocar una explosión.

Es indiscutible que la señalización más adecuada en el trabajo en escombro es el ladrido. El perro puede no estar a la vista de su guía, puede encontrarse lejos de éste, por lo que necesitaremos una señal bien audible.

Como decíamos en el punto anterior, el perro debe ladrar una vez ha localizado el punto máximo de emanación de olor, ha intentado la profundización y no puede aproximarse más. Y debe ladrar a ese punto, no al guía (reclamando su premio).

Una vez comience a ladrar, no deberá abandonar esa zona hasta que no se le indique.

Este ladrido deberá ser fuerte y prolongado. ¿Por qué? Porque en este tipo de intervenciones suele haber mucho ruido alrededor nuestro y porque puede que nos encontremos lejos del animal. Si le enseñamos a que con un par de ladridos o tres basta, es probable que ni siquiera le escuchemos o que no nos dé tiempo a llegar donde se encuentra.

Se necesita un ladrido potente y que dure hasta que le llamemos o hasta que nos acerquemos y le ordenemos parar.

Porque el perro ladre hasta que lleguemos no vamos a perder tiempo, aunque estemos cerca y el perro siga ladrando no perdemos tiempo, sólo aseguramos la señalización de una persona viva a la que podemos salvar sin poner en peligro la vida de otros rescatadores por culpa de una falsa alarma.

Más información: “Bark alert”: http://www.montanasearchdogs.com/articles/disaster_barkalert.htm

8. ¿POR QUÉ BUSCAN LOS PERROS? ¿CUÁL ES SU PREMIO?

Todos los perros de rescate han sido entrenados en base al único medio de aprendizaje que tienen los perros: los condicionamientos. Si bien es cierto que a la larga al perro le gustará su “trabajo” y que trabajará también por agradar a su guía, el sistema de aprendizaje es básicamente es un sistema de refuerzos. Podemos variar el sistema de entrenamiento, preparar un programa de una manera u otra, pero los principios básicos son, para todos, los mismos.

El condicionamiento es una forma básica de aprendizaje que se basa en la asociación de respuestas y estímulos. Existen dos tipos principales de condicionamiento: el clásico y el operante o instrumental.

El condicionamiento clásico se basa en los estudios sobre el reflejo condicionado que llevó a cabo el fisiólogo ruso Pávlov, mientras que el condicionamiento operante está basado en el principio del refuerzo positivo y negativo (el premio y el castigo), desarrollado por el psicólogo estadounidense F. Skinner.

Este último es el que se utiliza para adiestrar los perros de búsqueda: cada vez que el perro emite la conducta deseada, la que nos interesa potenciar, se le aplica u estímulo reforzador: juego, comida, caricias,... Esto hace que el perro emita la conducta deseada para obtener la gratificación que produce el estímulo reforzador. Y ésto se puede aplicar a todos los perros de búsqueda: personas vivas, cadáveres, restos humanos, drogas, explosivos, acelerantes de fuego, especies en peligro de extinción, contrabando de comida y un largo etcétera.

Volviendo al perro de búsqueda de personas vivas, el final del ejercicio es cuando la víctima entrega el premio al perro y juega con él. En una intervención es evidente que ésto no va a ocurrir. Si el perro localiza a una persona viva, el guía o el auxiliar informará al responsable y retirará al perro. Después se realiza otro ejercicio con un perro de confirmación (el guía no ha visto el ejercicio para no influir sobre el perro) y en caso positivo, entran a trabajar los equipos de desescombro.

Pero ¿qué ocurre con ese perro que señaliza correctamente pero no recibe su premio? Es sencillo: durante el proceso de entrenamiento, el perro ha aprendido a realizar búsquedas que no necesariamente finalizan con un premio: búsqueda de varios figurantes seguidos. Es capaz de señalizar a la víctima, recibir una breve felicitación de su guía y continuar trabajando. Y para mantener un nivel de motivación óptimo durante el transcurso de la intervención, cuando es necesario se suelen realizar algunos ejercicios sencillos de confirmación que consisten en que uno de los compañeros se oculta, el perro le encuentra y recibe su premio.

Más información: “Condicionamientos y aprendizaje”:

http://www.aprendereninternet.com/psicologia/temas/aprendizaje.html

“El condicionamiento operante de BF Skinner”: http://www.monografias.com/trabajos15/condic-skinner/condic-skinner.shtml

9. ¿NECESITAN DESCANSO LOS PERROS CUANDO VUELVEN?

Siempre que se vuelve de una intervención y después de un merecido descanso, conviene realizar un “reciclado” del perro para arreglar posibles errores cometidos durante la intervención. Si lo hacemos así y si la base del entrenamiento es correcta, por mucho que hayamos forzado al perro, por muchos errores que hayamos cometido, tendremos al perro en forma enseguida y preparado para una nueva intervención. No olvidemos que un perro de rescate debe entrenar a lo largo de toda su vida de trabajo, una o dos veces por semana, por tanto el entrenamiento (situación controlada) ocupa un 90% de su actividad y el resto son intervenciones.

Ahora bien, si el entrenamiento ha sido escaso, inadecuado o incorrecto, lo que al principio parecía un milagroso logro se convertirá en un cúmulo de errores que a la larga acabarán por inutilizar ese binomio. Un perro que busca personas es muy fácil de lograr, al fin y al cabo los perros tienen una buena nariz y saben usarla; lo complicado y lo que exige tanta dedicación es conseguir que el perro sea capaz de superar todas las situaciones que se le van a ir presentando durante toda su vida de trabajo. Y eso es lo que marca la diferencia entre un buen equipo de búsqueda y uno deficiente, o lo que es lo mismo, no operativo.

Mas información: “Urban Disaster dog training” by Jonni Joyce: http://www.jonnijoyce.com/seminar/sar/urban_disaster.html

10. ¿QUÉ ES LO MÁS DIFÍCIL EN ESTE TIPO DE INTERVENCIÓN?

Hay que remarcar la increíble capacidad de un perro para discriminar o generalizar cuando es necesario. El perro tiene que generalizar un olor genérico humano. Es decir, tiene que encontrar a una persona oculta, ya sea de raza blanca, negra, amarilla, un adulto, un niño, un anciano, un hombre, una mujer, ... Y es capaz de hacerlo. Pero también es capaz de discriminar entre los olores de las personas enterradas y las que están en superficie, o los olores que quedaron en un habitáculo tras haber extraído una víctima... Otra razón más para explicar por qué hace falta tanto trabajo y tanto tiempo (mínimo 1 año) para lograr un equipo operativo.

Y es que durante una intervención vamos a encontrar todo tipo de distracciones que el perro debe ser capaz de obviar:

    • Visuales: personas sobre escombro, animales, objetos, máquinas,...

    • Auditivas: ruido de personas y máquinas trabajando, sirenas, etc...

    • Odoríferas: personas sobre el escombro, animales enterrados, comida (neveras), colchones, ropa, olores residuales (víctimas extraídas, personas que han estado trabajando en lugares cerrados,etc...), incluso perras en celo.

11. ¿SON FIABLES LOS PERROS?

Lo primero de todo, y sin ninguna duda: el perro es hoy por hoy el sistema más eficaz para la detección de víctimas bajo los escombros. No es el único, existen otros métodos y la correcta utilización de todos ellos es la mejor herramienta para el rescate de personas sepultadas.

Pero en ocasiones se plantea la gran pregunta, una vez que el perro ha señalizado algo: ¿qué porcentaje de acierto hay? ¿tenemos un 100% de seguridad de que allí hay alguien?

Hablar de porcentajes sería simplificar las cosas a términos matemáticos que no tienen cabida aquí. Un binomio con un entrenamiento adecuado y si las condiciones lo permiten (que haya acceso y que el olor salga a la superficie) es eficaz podríamos decir que a un 100%. Pero la perfección no existe y el equipo no deja de estar formado por una persona y un perro, susceptibles de cometer errores, de fatigarse, caer enfermos, en fin, de infinitas posibilidades. Y por otro lado, mientras no exista una homologación a nivel nacional o internacional, cada grupo será el que decida si un equipo está preparado o no. Y ésta es la fiabilidad que hoy por hoy se puede ofrecer.

Si nos centramos en un equipo operativo, esta pregunta no tendría ni siquiera que plantearse. Cuando un guía canino indica dónde hay una persona viva, se procede a revisar la zona con un perro de confirmación. En caso de señalización positiva, entra a trabajar el siguiente operativo (equipos de desescombro). Si la coordinación fuese mejor, si los grupos con perros de búsqueda entrenasen de vez en cuando con bomberos, por ejemplo, la coordinación sería mayor y, sobre todo, la confianza entre unos y otros. Y, si buscamos la mayor efectividad, lo ideal sería un grupo formado por equipos de búsqueda con perros, equipos de desescombro y equipos sanitarios.

12. ¿CÓMO PUEDO CONSEGUIR MÁS INFORMACIÓN? ¿CUÁL ES EL MEJOR GRUPO O SISTEMA DE ENTRENAMIENTO?

El mejor sistema de entrenamiento es aquel que es capaz de abrirse a lo que le rodea, que aprende y selecciona y en definitiva, que evoluciona constantemente. Y hablar del mejor grupo sería convertir esto en una competición, cuando lo que hace falta es que todos los grupos sean muy buenos y que cuando un equipo vaya a una intervención, está perfectamente capacitado.

Internet es un gran medio para recabar información, pero hay que saber manejar esa información con criterio. No todo lo que aparece es cierto, ni es mejor lo que más se ve o lo que aparece más adornado. Cuanto más nos informemos mayor será el abanico de información que poseamos y, por tanto, más fácil será formarnos nuestro propio criterio.

Conviene no hacerse ideas equivocadas sobre la formación a través de Internet. Es cierto que por este medio no es posible adquirir la formación necesaria, pero sí puede ser una herramienta más para ayudar a completarla. Es exactamente lo mismo que si intentáramos conseguir nuestra formación a través de un solo libro, o de unos artículos, o de un curso. ¿Por qué no aprovechar lo bueno que nos puede ofrecer cada aporte?

Tomemos ejemplo de otros países que nos llevan años de delantera en este campo: ellos no dudan en compartir toda la información que tienen, son capaces de abrirse a otros grupos, de colaborar con ellos. Para mí uno de los mejores medios de ampliar horizontes son los foros de discusión, porque en ellos encontramos esa variedad que existe en la realidad. A través de estos foros he conocido grupos de todas partes del mundo, incluso hemos entrenado con ellos, aquí o en otros países. Me han enseñado a abrir la mente a nuevas ideas, a conceptos desconocidos; a veces estaré de acuerdo, otras no, pero lo importante es que crecemos en conocimientos y que aprendemos a funcionar con una mentalidad más abierta.

Mi consejo para obtener una buena información:

Suscribirse a los Foros de discusión sobre perros de salvamento (en español). Son grupos de debate privados donde se reúnen personas relacionadas con el perro de búsqueda. Se plantean preguntas, se debaten cuestiones técnicas, se sugieren, se aportan y se traducen artículos, se comparten fotos, links, chat, se organizan jornadas de trabajo,...

Foro “El perro de salvamento” http://es.groups.yahoo.com/group/elperrodesalvamento

Foro “K-SAR Sudamérica”: http://ar.groups.yahoo.com/group/sudamericaksar

Visitar Webs sobre perros de trabajo, como www.perrosdebusqueda.com o www.voraus.com, donde se pueden encontrar muchos de los artículos publicados en español y traducciones de los que están en otros idiomas.

Y buscar y leer los miles de artículos y webs en inglés que hay por toda la red. Y si alguien tiene tiempo y ganas, podría echarnos una mano en las traducciones de estos artículos para ampliar la base de datos en nuestro idioma.

Algunas webs para empezar:

Disaster Dog:http://www.disasterdog.org/

A SAR dog Lexicon (Diccionario sobre términos relacionados con el perro de rescate):http://www.amrg.info/sar_dog_lexicon.htm

13. CONCLUSIONES

Insisto en que lo que he escrito aquí no se tome como verdad absoluta, sino que se considere un aporte de información en base a mis conocimientos y experiencia. Como todo humano, cometo errores y sé que en el futuro cambiaré algunos conceptos porque habré evolucionado. Por eso propongo que todo ésto se revise, se ponga en duda y sobre todo, que se continúe buscando información para no anclarnos en lo que hoy creemos que es lo único válido. La autocrítica, la mente abierta y las ganas de aprender son la mejor fórmula para evolucionar.

Y un último consejo: para ser guía de perros de rescate no basta con leerse la información sobre el tema, hacerse con un perro y empezar. Requiere una formación de base importantísima, desde psicología canina hasta la especialidad que nos ocupe y ésto no se consigue sino en años de trabajo y formación. “No se puede empezar por la especialización, hay que formarse y trabajar primero en la base” (una de las frases preferidas de Miguel Gómez, mi instructor, compañero y amigo).

Fuente: Isabel Herrán (Adiestradora canina y Guía de perros de rescate) www.perrosdebusqueda.com











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